Dic
02
2008

Sorprendentemente al final NO se produce la fusión de las cajas. Incompresiblemente, porque todo parecía indicar que se realizaría: acuerdos a dos, nuevo naming e identidad visual, órganos directivos… Y todo, de un plumazo, ¡¡zasca!!, se viene abajo.
La verdad es que me resulta tremendamente incomprensible que en el paso más “primordial”, la votación, se haya “relajado” o se haya “confiado” hasta los últimos segundos… ¡¡¡tantos años de trabajo para qué!!! ¿no se sabía que las Asambleas lo debían aprobar? ¿no se previó que podría ser posible que no se aprobase? No lo entiendo.
Siguiendo con el argumento del pasado post, queda claro en este momento que se HA PERDIDO una oportunidad de construir un proyecto CONJUNTO, necesario para Euskadi, un proyecto que vertebre al conjunto del país y que nacía con la posibilidad de ayudar al tejido empresarial y a las personas que formamos parte de estos territorios.
Si alguien puede, por favor, que me responda a unas cuantas preguntas para hacerme una idea:
- ¿Hasta cuándo la política va a interceder en campos en los cuales no aporta nada?
- ¿por qué los criterios “objetivos” y “racionales” no se han impuesto a las ansias de poder y de protagonismo?
- ¿Quién liderará el nuevo proceso que parece se va a abrir?
- ¿Seguirán algunos de los alaveses manteniendo su postura de mantenerse al margen de todo lo que ocurre en Euskadi?
- ¿Se mantendrá toda la parte de branding y de identidad visual que se presentó en su momento?
- ¿Será suficiente el cambio de la Ley Vasca de Cajas?
- ¿habrá fusión sí o no?
- …
Como diría Forges: “país”. Algo tenemos que hacer o algo tiene que pasar para que esto cambie, si no, vamos dados.
Nov
16
2008
Video KUTXA
De todas las preguntas que nos hicimos, ya tenemos las primeras respuestas. Se ha presentado la primera expresión y representación del branding: el naming y la identidad visual de la nueva entidad surgida de la fusión de la BBK y Kutxa:
KUTXA.
Como les comento a muchos clientes cuando presentamos un proyecto de estas características, hay que dejar pasar un tiempo para “digerir” la propuesta. Para verla con detenimiento, pensar sobre ello, mirarla con atención desde todos los puntos de vista posibles. Y por eso me he dado unos días para ello.
Desde mi punto de vista, independientemente del “gusto estético”, creo que se acierta en las intenciones, estrategia y resolución. Vayamos por partes:
- El naming, correcto: KUTXA. Como todo proceso de branding, lo más importante es ser diferente, relevante, consistente y sostenible. KUTXA no puede ser nadie más. Es un naming en euskera. Y además es “comprendido” por parte de todos los ciudadanos aunque no sepan dicho idioma. Apareció en el resto de entidades con lo que forma parte del imaginario colectivo. Además logra huir de polémicas territoriales yendo hacia un concepto “funcional” pertinente para la categoría. Si la Caja Vital decidiera (espero que sí…) formar parte del proyecto, éste no debiera ser un problema. Ya que en su propia denominación así se expresa: Caja Vital KUTXA. Acierto, por tanto.
- El signo del naming y su representación visual es correcto. No podía ser en minúscula porque sería exactamente igual que la actual Kutxa de Gipuzkoa. Es una tipografía de palo seco, moderna, actual, pero a la vez consistente.
- Los colores corporativos, negro, rojo y blanco, siendo quizá agresivos cumplen el papel diferenciador. Frente a otras paletas ya existentes y por tanto, no utilizables, salvo el caso de la CAN (Caja Navarra, ¿erá casualidad o un guiño futuro?), son una combinación de colores no empleado: Cajamadrid, verde; La Caixa, azul; Bancaja, azul; Caja Duero, azul; Ibercaja, azul-rojo; Cajasol, azul-amarillo, Unicaja, verde; CAM, naranja-azul-verde… Siempre es importante salirte de los caminos elegidos por otros y buscar un espacio cromático diferente. Así que, acierto.
- El Estilo Visual está basado en dos signos con fuerza, potentes y diferentes: la “K”, letra típica euskaldun y según algunos muy interiorizada por los jóvenes en los cada vez más actuales mensajes SMS, y el punto rojo que es un símbolo sencillo, simple pero de gran impacto, que puede tener un tremendo recorrido desde el punto de vista comunicativo por sus múltiples variaciones que, seguramente, correctamente utilizadas permitirá un estilo ameno, cercano e incluso divertido. Además este estilo funciona en versión a color pero sobre todo en el juego de blanco-negro permite variaciones sin perder rasgos identitarios.
Así que, por mi parte, y a la espera de ver nuevas aplicaciones, parece que el trabajo desarrollado por la gente de Paradox y entiendo que el equipo conjunto del cliente creado para tal efecto, puede considerarse como correcto e incluso bastante bueno. Un logotipo no “vive” ni sólo ni aislado, no vale únicamente con valorar cómo es sino sobre todo “cómo se comporta” en diferentes aplicaciones. Lo visto hasta ahora responde, muestra caminos interesantes y potencia las caracterísiticas de sus atributos y representaciones. Por tanto, de primeras ACIERTO.