Nov 16 2008
Con todos ustedes…
Desde mi punto de vista, independientemente del “gusto estético”, creo que se acierta en las intenciones, estrategia y resolución. Vayamos por partes:
- El naming, correcto: KUTXA. Como todo proceso de branding, lo más importante es ser diferente, relevante, consistente y sostenible. KUTXA no puede ser nadie más. Es un naming en euskera. Y además es “comprendido” por parte de todos los ciudadanos aunque no sepan dicho idioma. Apareció en el resto de entidades con lo que forma parte del imaginario colectivo. Además logra huir de polémicas territoriales yendo hacia un concepto “funcional” pertinente para la categoría. Si la Caja Vital decidiera (espero que sí…) formar parte del proyecto, éste no debiera ser un problema. Ya que en su propia denominación así se expresa: Caja Vital KUTXA. Acierto, por tanto.
- El signo del naming y su representación visual es correcto. No podía ser en minúscula porque sería exactamente igual que la actual Kutxa de Gipuzkoa. Es una tipografía de palo seco, moderna, actual, pero a la vez consistente.
- Los colores corporativos, negro, rojo y blanco, siendo quizá agresivos cumplen el papel diferenciador. Frente a otras paletas ya existentes y por tanto, no utilizables, salvo el caso de la CAN (Caja Navarra, ¿erá casualidad o un guiño futuro?), son una combinación de colores no empleado: Cajamadrid, verde; La Caixa, azul; Bancaja, azul; Caja Duero, azul; Ibercaja, azul-rojo; Cajasol, azul-amarillo, Unicaja, verde; CAM, naranja-azul-verde… Siempre es importante salirte de los caminos elegidos por otros y buscar un espacio cromático diferente. Así que, acierto.
- El Estilo Visual está basado en dos signos con fuerza, potentes y diferentes: la “K”, letra típica euskaldun y según algunos muy interiorizada por los jóvenes en los cada vez más actuales mensajes SMS, y el punto rojo que es un símbolo sencillo, simple pero de gran impacto, que puede tener un tremendo recorrido desde el punto de vista comunicativo por sus múltiples variaciones que, seguramente, correctamente utilizadas permitirá un estilo ameno, cercano e incluso divertido. Además este estilo funciona en versión a color pero sobre todo en el juego de blanco-negro permite variaciones sin perder rasgos identitarios.
Así que, por mi parte, y a la espera de ver nuevas aplicaciones, parece que el trabajo desarrollado por la gente de Paradox y entiendo que el equipo conjunto del cliente creado para tal efecto, puede considerarse como correcto e incluso bastante bueno. Un logotipo no “vive” ni sólo ni aislado, no vale únicamente con valorar cómo es sino sobre todo “cómo se comporta” en diferentes aplicaciones. Lo visto hasta ahora responde, muestra caminos interesantes y potencia las caracterísiticas de sus atributos y representaciones. Por tanto, de primeras ACIERTO.
