Sep 28 2012

Paradojas como lección

Cuando el día a día te da un tiempo para tomar aire es cuando te das cuenta de que el cambio se produce casi sin ser consciente. Simplemente te subes o no. Algo de eso me está pasando con dos ejemplos concretos que me “tocan” en mi día a día: el periodismo y lo audiovisual. Que todo el mundo habla de crisis pero si miramos a su alrededor está más vivito que nunca. Y me voy a explicar.

Se oye, se lee y se escucha que cada vez se leen menos periódicos. No sé si la verdad es ésta o que se compran menos periódicos. Quizá ambas pero sí que es cierto que los periódicos han cambiado su aspecto. Menos publicidad respecto a años atrás, noticias más breves, tamaño más pequeño, en algún caso algún reportaje más extenso. Pero en cambio estamos necesitados de estar permanentemente informados. Y no es casualidad que con internet y las redes sociales sean los propios periódicos, las radios, las teles incluso las agencias de noticias están “a la última“. Curioso, ¿verdad? Y nosotros usuarios hacemos de altavoz de ellas, las comentamos y hablamos de ellas “en público”, mientras que antes justo lo hacíamos en casa con quien estuviera al lado. ¿Periodismo muerto? No lo creo. Quizá sí, el antiguo, el de antes, el que conocíamos. El viejo modelo de la empresa periodística. El nuevo, tiene pinta de que será otra cosa con futuro. Ahora es cuando más quiere la gente saber qué está pasando y más expresa a su vez lo que está pasando. Vamos. La noticia de toda la vida y no precisamente la interpretación de la noticia.

Nos dicen, nos comentan que día a día se ve menos televisión, que el consumo de tiempo frente a la televisión se reduce constantemente. Las “modas” en televisión pasan rápido, las series “sitcom” han pasado ya a la historia de la televisión, los telediarios son espacios de propaganda y publicidad y el deporte se ha convertido en un mercadillo al mejor postor. ¿La televisión y el cine están muertos? Ahora es cuando más “piezas audiovisuales” vemos, y no precisamente cine ni videoclips. Youtube, Vimeo, Blip en menor medida, se han convertido en grandes espacios de búsqueda y encuentro de piezas realmente interesantes, donde las marcas “hablan” y lo que los consumidores producen, también. Y nada de grandes duraciones, ni spots publicitarios. No. Piezas cortas, 2, 3 minutos donde lo importante es más el contenido que no la excelencia técnica. No renunciamos a valorar las buenas producciones pero nos quedamos más por esa historia… que si está bien hecha, pues mejor. Ahora, como antes, es cuando la gente más le gusta grabar y editar sus propias historias, darles un sentido y compartirlo con su círculo de relación. Es la historia, amig=s.

Curioso. Muy curioso. Estamos ante otro modelo diferente que el que conocíamos hasta ahora. Y como no lo conocemos, pico y pala y lo enterramos. Va a ser que no.

Ahora que parece que está estamos mucha gente aprendiendo sobre el famoso “modelo Canvas de Osterwalder“, conviene parar en una de esas partes que me parecen que es clave en todo esto que está ocurriendo y que, no sé si somos conscientes, pero es lo que mueve todo: los RECURSOS CLAVE. Pregunta, ¿qué entiendes por recursos clave? ¿personas? ¿pero cuáles?

Creo que en los nuevos modelos que se pongan en marcha desde hoy y para el futuro estos recursos clave han de tener SIEMPRE dos: las “personas de ahí-fuera” y la “tecnología“. ¿Qué cambia en los dos ejemplos que he puesto anteriormente? La tecnología, internet en especial y la posibilidad que ofrecen las redes y el mundo del socialmedia (tecnología) que hace que podamos ser escuchados, que podamos emitir contenidos y que podamos interactuar entre nosotros, situándonos de igual a igual con las marcas (personas). Insisto: personas de “ahí-fuera” por entendernos. Porque ya no están fuera sino “dentro” de las organizaciones porque sienten algún aspecto de nuestra marca, de nuestra organización, y porque no estamos dentro sino que tenemos que “abrirnos” a lo que ocurre en la calle, conocer a la gente, pasear con ella, experimentar con ella, SER como ella. Es un cambio hacia fuera.

Cuando parece que hay cosas que se sienten como inertes resulta que si lo miramos desde la óptica actual, resulta que no lo es tanto. No me quiero introducir con el resto del modelo de Canvas pero me parece que cuando hablamos de recursos, podemos caer en el error de hacerlo siempre mirando hacia dentro de casa (y ahí hay soluciones) pero no están todas. ¿Es esto innovación abierta? Puede. ¿Podemos comenzar desde aquí para hablar de branding abierto? seguramente. Pero ¿podemos reinventar nuestros modelos de negocio a partir de este punto? Me temo que sí. Al menos es un camino que deberíamos explorar. Decir simplemente que hay cosas que no tienen futuro no significa que así sea sino que quizá haya que repensar el modelo de antes, abrir nuestras organizaciones hacia la realidad diaria, y quizá encontremos una luz a la que virar… y seguiremos vivos. La pregunta que me hago entonces es: ¿cómo es posible que no nos hayamos dado cuenta antes? Cosas de la vida.

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La foto es de Flickr, de Gotardo

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