Archive for abril 24th, 2013

Abr 24 2013

Identidad digital al servicio del colectivo

Es de género muy humano el alimentar nuestro propio ego. Hay quien le llama autoestima, narcisismo, individualismo, psicología del yo… el caso es que un= se preocupa por su propia imagen, por su conocimiento y capacidades y por mostrarse sobre todo diferente y relevante. En definitiva, “ser algo” para los demás. Personalidad, carácter, no sé muy bien cómo denominarlo pero ese “ser algo” se está convirtiendo en nuestros días especialmente importante.

Viendo y oyendo estos días un fantástico nuevo video de Josi Sierra, con Pilar Kaltzada de facilitadora y Genís Roca como protagonista, el propio Genís viene a decir que “las tecnologías relevantes provocan cambios sociales”, como en su día pasó tras la época lítica, la domesticación, la revolución industrial y la actual digital, en la que estamos inmersos. En cada una de estas épocas se dieron cambios sociales importantes y se replantearon nuevos órdenes sociales. Os dejo el video para que lo degustéis despacio y con mimo, que lo explica muchísimo mejor que yo.

El caso es que con esto de las redes sociales, las nuevas tecnologías, lo digital, en definitiva, y la posibilidad y facilidad de acceder al uso de la tecnología de forma sencilla, podemos generar nuestros propios contenidos y mostrarlos a nuestra red de contactos. Nunca antes había sido tan fácil salvo hacerlo en nuestro círculo más íntimo, en la plaza, de potes o en nuestro trabajo. Ahora, escribes, tuiteas, posteas, sacas una foto o un video y “tu gente” la ve. Si a alguien le gusta, es uno de los mayores subidones de ego que le produce a un=. Y eso produce ese extraño hecho inaudito hasta nuestros días de que “contamos todo, lo que hacemos, lo que vemos, lo que pensamos, …” hasta donde nuestro límite personal lo establezca. Porque, dejémoslo claro, el límite de exposición y de extimidad lo marca cada un=.

Cada un= lo hace hacemos desde su ámbito donde se encuentre más cómodo: ocio, personal, profesional, especialista… en cualquier formato: blogs, twiiter, Facebook, Tumblr, Instagram… Se va trazando el camino quizá inconscientemente de tratar de construir tu “marca personal”. Un término de ésos que están más en boga cada día: branding personal, marca personal, marketing personal… “venderse a sí mismo”.

Las preguntas que me hago en este momento son

  • ¿dónde queda el valor de las organizaciones?
  • ¿es necesario marcar un equilibrio entre la “marca personal” que vamos construyendo frente a la “marca organización”?
  • ¿en qué medida uno se beneficia del otro y/o viceversa?
  • ¿conviene tener perfiles diferenciados?
  • ¿puede la empresa apoyar el despliegue de imagen de sus profesionales o le molesta que lo haga?

Uno vive en ese hilo que pende entre la imagen y el nombre de uno y una “marca” que lo puede representar. Sí, soy Juanjo Brizuela y mi proyecto se llama “Equiliqua“. ¿Por qué separado? ¿por qué junto? ¿dónde acaba Juanjo Brizuela y dónde empieza Equiliqua? ¿dónde acaba Equiliqua y empieza Juanjo? No me queda claro aún (estoy en permanente debate interno y a veces externo) pero sí que me paro a pensar también en casos de personas que tienen su propio desarrollo de “presencia digital” activa y a su vez trabajan en y para una empresa. Me pregunto hasta qué punto esta relación entre persona-organización sigue el camino habitual o está cambiando su perspectiva. Y posiblemente deberíamos de pensar que en una única organización no habrá un único caso personal sino varios. Fijémonos por ejemplo en el mundo de l=s periodistas y medios de comunicación, l=s médicos y su hospital, l=s cocineros y su restaurante, l=s profesores y su universidad.  Esto habrá que gestionarlo de alguna otra manera.

De primeras pasa por reflexionar primero por cómo es nuestra relación con el trabajo. Si realizamos una función y una tarea concreta dentro de cada organización o si realmente aportamos más unos conocimientos, habilidades y actitudes actuales (y futuras) en un ámbito concreto de la empresa y lo desarrollamos al mismo tiempo que avanza la organización. Me inclino por pensar en que una persona que trabaja en un departamento de comunicación de una empresa no sólo realiza las tareas habituales de su trabajo sino que además progresa y completa su conocimiento en cada experiencia laboral y en cada nueva situación que se le presenta. Y si esto lo “abre” desde su propia identidad digital personal, proyecta y adquiere un nuevo conocimiento válido para sí mism= pero también para la propia empresa. Es una cuestión curiosa. Esta relación adquiere, entiendo, una nueva dimensión en paralelo. Las organizaciones tienen necesidades concretas que resolver, el conocimiento está en la organización pero también fuera de ella, y son sus trabajadores quienes lo adquieren, lo interpretan y lo publican hacia el exterior, tratando quizá de explicarlo, de buscar respuestas, de mostrarse como conocedores del tema o simplemente con ganas de contarlo a los demás. El/la trabajador/a gana pero creo que la empresa también.

“El mundo del social media no va de tecnologías, va de personas” como bien explica Genís. Sí que es cierto que hay marcas que quieren han de estar en estos nuevos contextos y en ello están comenzando a participar de forma activa (queda aún mucho por hacer) pero son eso, organizaciones “en plural” participando en un mundo de personas “en individual”. Quizá por ello sea que existen opiniones contrarias a su presencia e incluso que no les aportan nada (aún). Pero lo que queda claro es que estas nuevas relaciones que se producen, entiendo dentro de las organizaciones, se han de regular de otra forma.

¿Podríamos pensar que la comunicación de las marcas en social media fuera protagonizada por sus trabajadores de manera individual? ¿Podríamos gestionar la imagen de cada empresa desde la propia imagen digital de nuestros trabajadores?

Aunque estemos hablando de un mundo de nuevas relaciones de personas en las redes sociales, la realidad muestra cada vez más una preocupación por CADA identidad digital personal. El “yo digital” se muestra con tanta fuerza e intensidad que parece que tapa al “nosotr=s digital. Y eso para muchas empresas debería hacerle pensar: ¿tengo únicamente una función asignada a un/a responsable concreto/a o pongo en valor esta “marca personal” como parte importante de mi presencia digital como colectivo?

Le sigo dando una vuelta.

13 responses so far