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Dic 16 2013

En 1h53’17»

Published by under Reflexiones

En 1h53’17» te da tiempo a pensar en muchas cosas.

En 1h53’17» crees que un reto, si te lo propones, se puede lograr. Solamente hay que ser consciente de que hay que prepararse previamente. Ser constante a pesar de los pesares. Tener la actitud posible de que aunque amanezca lloviendo y ese día toca preparación, hay que calzarse, poner los medios que tengas a tu disposición y salir a afrontar ese paso que te ayudará a conseguir el reto final.

En 1h53’17»  te das cuenta de que un hobby lo es en la medida en que lo «sufres». Muchas veces lo comentaba con mi hermano Javier, cuando él reflexiona sobre su hobby: la pintura; y lo mucho que sufre cuando su idea no se plasmaba como quería. Y no había forma. No te lo quitabas de la cabeza. Conclusión: no es sufrir, es pasión. Y un hobby es pasión. Y tu vida es pasión.

En 1h53’17» agradeces en cada paso que das, lo generosa que es la gente con su aliento. Que se levanta pronto y no para de animar a la cadena de personas que pasan delante suyo. (eskerrik asko eta muxu Zuriñe, por las fotos y el apoyo). Que a medida que pasan y pasan, cada vez su aliento es mayor porque sabe que cada persona se merece su ánimo en la proporción de su lugar. De que un pequeño «¡vamos!» es un gran «¡sigue!».

En 1h53’17» ríes.

En 1h53’17» deshojas la margarita de «sigo-no sigo-sigo-no sigo-sigo-no sigo«, pero entonces es cuando aparece la paciencia, el recuerdo del esfuerzo en la preparación, el orgullo personal, tu familia, esos momentos muertos del día donde has sacado un rato para dar zancadas, el ánimo de la gente y sobre todo el objetivo final: SIGO.

En 1h53’17» te das cuenta de que la generosidad y el apoyo se da entre cada participante con el/la otr=: con el/la que está pinchando, con el/la que te cede el agua para que bebas, con el/la que te da un consejo en carrera «…¡ahora relaja un poco que lo necesitarás después!…«, con los abrazos previos en la salida y sobre todo el abrazo fuerte en la llegada.

En 1h53’17» piensas en qué hacer cuando vas a cruzar la meta: levantar los brazos, gritar, simplemente cruzar y ya, llorar de alegría… no sabes bien, sólo sabes que tienes que sonreír porque lo has conseguido. En el momento que llegas es cuando todo lo que has pensado no sirve de nada porque simplemente te dejas llevar por la emoción, la fuerza que te queda, y porque quieres disfrutar de la línea de meta. Y necesitas de tus compañeros para que te ayuden a levantar los brazos. Y te emocionas.

En 1h53’17» te das cuenta de que la vida es mucho más que trabajar. La vida son una suma de pequeñas cosas: trabajo, familia, amistad, hobby, descanso, lecturas, música, running, estudiar, formarte, sentir y vivir cada momento. Sobre todo que cada una de esas pequeñas cosas revierte en el resto. Y eso te llena. Merece la pena.

En 1h53’17» te das cuenta de que nunca estás solo. Y en este caso, me faltan palabras de agradecimiento a Eva y Roberto, que no se separó de mí en todo momento en la carrera, hablamos de curro, de maratones, de medias, de basket, de la vida. Impresionante. En especial de Iñaki Casas, no sólo en la carrera sino en esos madrugones que nos hemos dado sábados y domingos para preparar este día. En el momento de carrera, sólo bastaba una sencilla pero profunda frase «¡tú siempre sonríe, aunque no puedas, sonríe!«. Y el abrazo final… sin nombre.

En 1h53’17» ganas siempre aunque no seas el primero.

En 1h53’17» puedes ser un poco más feliz. Y lo soy.

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