Archive for marzo, 2015

mar 12 2015

Vivir al borde del fracaso

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El mundo de las palabras es francamente apasionante. Te nombran una y automáticamente piensas en su significado, en lo que representa, en su sinónimo o en la totalmente opuesta. Te llaman por teléfono, te proponen hablar sobre una de ellas: FRACASO, y desde ese momento se agolpan multitud de respuestas, preguntas, ideas, dudas y más preguntas.

HUHEZI, la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de Mondragon Unibertsitatea lleva ya 10 ediciones organizando unas jornadas en torno al mundo de la comunicación, KOMUNIKALDIAK, que de por sí tiene mucho mérito en una facultad tan joven como ésta. Y en cada una de esas ediciones, un reto, como el de este año que se las traía: “Aprendiendo del fracaso“. Quien aquí escribe se siente encantado y halagado por contar con uno para esta edición. Cómo no, acepto el reto: El título: “El fracaso desde la óptica de la comunicación“. Y te sientes reflejado, como no podía ser de otra manera.

Hay que tener fe en uno mismo. Ahí reside el secreto. Aun cuando estaba en el orfanato y recorría las calles buscando qué comer para vivir, incluso entonces, me consideraba el actor más grande del mundo. Sin la absoluta confianza en sí mismo, uno está destinado al fracaso.

Charles Chaplin ya dio con una de las claves del significado de fracaso: no caer en la desidia, no ceder en el empeño, seguir creyendo en lo que quieres hacer, apostar por ello, de frente y a pesar de los humanos y normales titubeos. Sigo buscando referencias y llego al célebre dicho japonés “… Cae 7 veces, levántate 8…” que apuntala la idea central. ¿Por qué tenemos miedo al fracaso?.

Quizá debiéramos preguntarnos primero qué entendemos por ÉXITO, porque quizá en esa interiorización del término y de nuestras consecuentes actitudes, radica saber qué hay detrás de un fracaso o un no_fracaso. Es en el éxito donde encontremos la auténtica razón de pensar qué es y qué no es fracaso. Posiblemente cada un= de nosotr=s podamos tener una definición propia de éxito y es posible que en determinados ámbitos de la vida, personal y profesional, nuestro nivel de éxito varíe. Aprender, disfrutar, ganar, competir, ayudar, no_perder, sobrevivir, aportar… sí, hay niveles diferentes de éxito en nuestras vidas y aquí es donde radica la loable intención de lograrlo o no. Personalmente, siento el éxito como poder irme a la cama cada noche con la conciencia bien tranquila de que en ese día he hecho lo que tenía y debía hacer, a ser posible siempre siendo fiel a los principios de cada uno. La coherencia, esa palabra que en muchas ocasiones la tenemos guardada en algún armario de nuestra personalidad, es la que establece la relación entre lo que somos, lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos. Si realmente somos coherentes, es posible que sintamos que cada acción_palabra_sentimiento han ido por buen camino.

Hablar de estas cosas a alumn=s de 4º de carrera puede parecer algo trascendental pero quería reflejar que teniendo en cuenta que el mercado laboral al que van a acceder a partir de junio está como está, es fundamental que sientan que después de un tiempo estudiando para “ser algo”, lo más exitoso que pueden lograr precisamente es “poder_querer_hacer” algo relacionado con lo que han “luchado” en este periodo universitario. Si quieres ser algo, pelea por ello. Si tienes una pequeña oportunidad, aprovéchala. Si puedes, incluso, créate tu propia oportunidad. Hoy más que nunca el mercado está “abierto” a nuevas ideas que vayan modificando el status_quo actual, y sinceramente estamos más que necesitados de ello. Empresas, instituciones, organizaciones, asociaciones, personas en definitiva, estamos ante ese momento en el que es preciso cambiar modos para sentirnos aún más vivos.

Son varias las ideas que quise transmitir en esa charla (adjunto la presentación por si queréis echarle una ojeada) pero me quedo con un par de ellas que me parecen especialmente relevantes:

  • Expectativa: probablemente el mayor índice de sensación de “fracaso” está relacionado con las diferentes expectativas que tenemos las personas ante la misma acción en el mismo momento. Donde tú pensabas una cosa, la otra persona la miraba de otra. En alguna ocasión hemos hablado en este espacio, referido a las marcas, que en realidad lo que hacemos es gestionar expectativas. A menudo se trata de elevarlas, reducirlas o irlas desarrollando poco a poco en el tiempo. La expectativa es esa manera de comprobar hasta qué punto nos ponemos de acuerdo las personas.
  • In_comunicación: es una enorme paradoja que en un mundo donde las posibilidades de comunicarnos son tan variadas y amplias, es cuando menos Comunicación existe, con mayúsculas. Esa en la que dos personas intercambian información, hay feed_back y conversaciones que aportan discursos compartidos. Hay fracaso muchas veces porque no se ha transmitido la realidad en ambos lados. El “yo creía” es la mayor y penosa justificación existente.
  • Aprender: De todas las referencias encontradas, fracaso está íntimamente relacionado con el aprendizaje. Ya no sólo por la facultad de aprender tras un error o un fallo, sino sobre todo, por hacer que ese aprendizaje aporte valor a posteriori. Porque si no has aprendido, estamos entonces ante un error y eso sí que es un problema. Como dice Seth Godin, “necesitamos más fracasos y menos errores“. Porque de ellos se aprende pero sobre todo, se des-aprende. Algo aún más importante.

Ejemplos de fracasos en comunicación hay. Confieso, como dije, que he fracasado en muchas ocasiones y espero seguir haciéndolo porque eso me hace sentir que aprendo cada momento, que pongo todo lo que tengo y sé en experimentar y probar, porque me permite entender y comprender (esa empatía) al “otro” y porque juntos, siempre juntos, podemos hacer algo que no sabemos si podrá funcionar a priori (la comunicación no es una ciencia) pero sí que si no lo hacemos, entonces no funciona.

Espero haber aportado siquiera una idea para l=s numeros=s alumn=s que se dieron cita en la jornada. Personalmente, me ha servido para poner el fracaso entre esas palabras que describen la actividad de uno y que definitivamente quiero convivir con ella. Toda la jornada sirvió para ratificarlo aún más. Podéis seguir en Twitter su hastag #komunikaldia y #komunikaldiak para comprobar que lo que allí se dijo, tuvo mucho interés (algunas ideas están en euskera) Eskerrik asko HUHEZI eta zorionak!!! 

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La foto de inicio es de Flickr, de Marco Abis

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mar 05 2015

Las marcas nunca se despiden

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Una de esas ideas que más me fascina cuando hablamos de marcas es identificar en qué queremos basar nuestra relación con las personas con las que nos relacionamos, o nos queremos relacionar, en el futuro. Porque me imagino que tendréis tendremos claro eso de que una relación no es sólo una venta o una transacción, ¿verdad? Si no, mal empezamos.

Es ésta una idea que ha resurgido después de dos acontecimientos recientes: uno, tras un taller de branding en una empresa industrial y dos, tras escuchar a Julen Iturbe hablar la pasada semana sobre “Empresa Abierta, de la competitividad a la Coopetitividad“.

Del primer momento me quedo con una duda que planteamos en esa sesión de trabajo y fue tras la pregunta:

¿después de finalizar un proyecto, y cobrarlo, cuáles son los siguientes pasos que da la marca con ese público?“.

Silencio en la sala. Desde luego que no buscaba la respuesta esa de que “le solemos llamar a ver qué tal va“, “si necesita algo más” o cosas así. No. La idea era saber qué significado aportábamos al cliente o qué nueva experiencia de marca comenzábamos con él.

(                                                                         ). Silencio de nuevo.

No pretendía ser un reproche sino simplemente una suave melodía de atención porque si la marca es una idea que conecta, estamos ante una enorme oportunidad de poder volver a conectar de nuevo con el mercado. Se dice, por ejemplo, que uno de los sentimientos más valorados y positivos de los anuncios de coche que se ven en televisión es de quienes precisamente poseen un vehículo de dicha marca anunciante, aunque sea de 2ª mano. Pudiéramos pensar fácilmente que sería cuestión de que vuelva a comprar, bien sea lo mismo u otra cosa diferente, pero en realidad va más allá. Identificación. Vínculo. Hemos de traspasar la barrera de la transacción para explorar una vez más la línea de las relaciones, ésas que permiten ir afianzando relaciones que puedan ser estables y sostenibles en el tiempo. Luego ¿sobre qué seguimos basando ese vínculo? ¿precio, nuevos significados, cercanía, escucha,…? Hay tantas y tantas posibilidades que es posible que esas relaciones puedan convertirse en algo realmente significativo, que es de lo que se trata. Seguir formando parte de la vida de las personas.

La segunda reflexión viene de ese inspirador mundo de la empresa abierta, de la mano de Julen. No por ser conocido el tema, la conferencia dejó como siempre algunas perlas, ésas que las guardas y forman parte de las ideas que apuntas en el cuaderno de bitácora (con el lápiz, por supuesto) y que de vuelta a casa van resonando por tu mente en forma de ideas, preguntas e inquietudes. Y confirmaciones como esa de “ahí fuera hay gente que sabe tanto o más de lo que sabemos aquí dentro“. Toda una honesta declaración del fundamento de la empresa abierta.

Julen planteó de forma atinada una redefinición de términos conocidos por tod=s l=s asistentes pero que convenía recordar por aquello de que quizá la fórmula inicial ha cambiado: empresa, competitividad, personas… el caso es que dentro de las recomendaciones para reflexionar sobre la implantación de vías para la empresa abierta, una de ellas tenía que ver con el co-branding (ver diapositiva nº 38). Esa manera de extender la marca hacia otros territorios, no sólo desde el acercamiento hacia otras marcas con las que se comparta algunos significados y/o valores, sino en especial con personas.

Esta nueva vía de desarrollo de una marca es realmente relevante porque nos hace pensar sobre qué queremos que la gente haga con nuestra marca. El cambio de enfoque y paradigma es serio ya que volvemos a incidir en eso de que la marca no nos pertenece. Y por tanto, no somos los gestores de marcas quienes decidimos exclusivamente el camino futuro sino sobre todo la actitud de facilitar a l=s usuari=s nuevos caminos de desarrollo de la marca. O abrirlos juntos. Esto supone una enorme actitud abierta, de permanente escucha pero sobre todo de constante interacción. De ahí que tenga sentido la pregunta inicial de “¿en base a qué mantenemos los vínculos con las personas?“.

Si la marca es algo que se construye desde fuera, porque es lo que queda grabado en la memoria de las personas en forma de experiencias, percepciones y actitudes, la pregunta clave en todo ello es ¿esa gente de “ahí fuera” sería capaz de compartir con la marca todos sus conocimientos e ideas, relacionados con la propia marca? ¿sí o no? Me parece una pregunta capital. Es como pedirle a la vaca que siempre nos dé leche pero evidentemente hemos de alimentarla cada día, cuidarla y darle lo que necesite para poder seguir disfrutando de ella.

Ahora, después de ambas reflexiones, podemos aún avanzar más y preguntarnos eso de ¿qué entendemos por fidelización?. Si ya teníamos pocas preguntas, ésta sí que toma todo el sentido del mundo también. Seguiremos avanzando.

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La foto de inicio es de Flickr, de Pablo Fernández

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