Nov 03 2017

Que me ha dado tanto

Conversación tras conversación, clase tras clase, palabra tras palabra, para interiorizar y al mismo tiempo expresar que el objetivo de las marcas de hoy en día es dejar marca. La frase de “las grandes marcas son aquellas de las que hablas cuando no estén presentes” se volvió como una especie de mantra que me viene atrapando cada día que inicio mi jornada. Y que las marcas son las experiencias que producen y que sienten, o mejor dicho que nos hacen sentir. Experiencias y emociones se juntan para caminar de la mano en cada relación.

Hace un año os comenté que volvía a retomar mi otra actividad relacionada con lo personal: volvía a mi faceta de entrenador de baloncesto. Tras aquella enorme re-experiencia, he seguido una temporada más junto a posiblemente una de las cosas que más me hace sentirme vivo y que me hace llevar en vena otra pasión: el baloncesto. Han sido 7 meses de intensidad, de trabajo y esfuerzo cada domingo, con un grupo de chicos de 14 y 15 años, con quienes he tenido el inmenso orgullo y también la gran responsabilidad de tratar de ayudarles en mejorar como jugadores de baloncesto, construir un equipo (la Selección de Álava) y, también un poco, como personas. Quienes decidimos en su momento que el deporte de cantera era una de nuestras pasiones, sabíamos que además de enseñar un juego debíamos utilizar el deporte como medio para formar personas.

Te preguntarás qué hace de nuevo el baloncesto aquí en este blog y no te falta razón. Pero también expliqué que quería, además de volver a una actividad que dejé de la mano por temas familiares, poner en práctica ese tipo de facetas, esas reflexiones, esas situaciones que en todo ese tiempo parado quería recuperarlas para aprovechar un entorno no-profesional para llevarlo a lo profesional y de lo “profesional-oficio” llevarlo a la faceta del aprendizaje personal. Era un ejercicio quizá complejo pero tremendamente desafiante: esto no va solo de jugar (bien) a baloncesto sino de trabajar otras capas de nuestra personalidad que une pasión, hobbie, sueño y actividad.

En nuestra primera cita de esta temporada, un domingo 5 de marzo, les decía a los chicos que nuestra intención era tratar de ayudarles a mejorar, que ellos llegaban donde nosotros porque en sus equipos ya destacaban y que el objetivo final era progresar para avanzar y sobre todo retomar las ganas de volver al domingo siguiente. En mi cuaderno de notas el punto número uno era “¿Por qué tienen que venir a ENTRENAR un DOMINGO?”. En sí misma era una cuestión que trascendía más allá del mero juego y llegaba a un meollo que resultaba complejo: convencer con la acción, incidir sobre el propio proceso sin visualizar el resultado y sobre todo trabajar en el deseo de volver.

Permitidme ahora hacer la traslación a nuestro trabajo de branding en nuestra profesión. Nada nuevo que no supiéramos antes pero después de estas semanas queda aún más fijado: ¿por qué tengo que comprar tu producto una vez más? ¿por qué y para qué hemos de progresar como marca en el mercado? ¿son los mercados dinámicos y para ello tenemos que movernos más y mejor? ¿Qué he de hacer hoy para seguir construyendo esta relación entre marca y persona?. 

El pasado fin de semana se disputó el esperado torneo: Campeonato de Euskadi y Navarra de selecciones provinciales: Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra. Las semanas previas eran una mezcla entre decidir qué 12 jugadores completarían el equipo y por otro lado qué argumentos esgrimiríamos para jugar los dos partidos y competir, sí, competir. Y todo ello con una capa esencial, la más importante: hacer que de un momento de “stress” lo convirtamos en una experiencia lo más agradable posible: divertirse jugando con esfuerzo a baloncesto. ¿A que parece fácil? Pues desde ahora os puedo decir que ha sido lo más complejo de este tema: Disfrutar. Disfrutar del proceso y del momento.

Nos cuesta identificar emociones por un lado y por otro cuesta aún más canalizarlas para que vayan alineadas y en la dirección correcta. La actitud es siempre un motivo que ponemos encima de la mesa para justificar decisiones y acciones pero la terca realidad nos demuestra, o al menos a mí sí que lo ha hecho, que la actitud no se está entrenando y que es imperativo trabajarla y entrenarla. La capacidad de mostrar la cara más positiva posible, el hecho de afrontar las dificultades con el ánimo de tratar de combatirlas, el apoyo al compañero de al lado, la paciencia ante la euforia y la perseverancia en el momento del decaimiento.

Con las marcas a veces nos pasa algo parecido. Nos lanzamos únicamente a los mensajes y a las acciones comunicativas cuando en realidad, las auténticas marcas son aquellas que consiguen comportarse en cada momento de manera coherente con su propuesta de valor. Sí, comportarse. Hemos comentado aquí en diferentes ocasiones que las expresiones de marca son variadas, que no debemos quedarnos exclusivamente con la comunicación sino que hay otras que debemos trabajar tanto o más: producto/servicio (el qué hacemos), comportamiento (por qué y cómo lo hacemos) y entorno (dónde lo hacemos).

A todo el mundo le gusta ganar. Sí, ganar. Pero me parece más importante aún plantearnos dos cosas previas: el camino para ganar y por otro lado convertirte en una alternativa fiable y real para la victoria. No hablamos del resultado final, hablamos del proceso y del top of mind, de estar en la terna final. En el vestuario en uno de los dos partidos comenté sin dudarlo:

“Sea el resultado que sea lo importante es que seamos capaces de transmitir a nosotros mismos y transmitir al resto nuestro deseo por conseguir el objetivo”.

La importancia del CÓMO para lograr el PARA QUÉ y confirmar el POR QUÉ. Nos olvidamos tanto de cada paso que damos que pasamos por alto la concentración necesaria para ello y en consecuencia el proceso de trabajo y el aprendizaje que tomamos con cada acción realizada. El reto no es únicamente que nos compren un producto / servicio; el verdadero reto es el proceso que esa persona lleva para comprar al final. Todo ese recorrido de reflexión, de aprendizaje, de conocerse a sí mismo y de tomar la decisión final de decir SÍ. 

Quedamos segundos. 

Pero ganamos. Aunque parezca mentira. Conseguimos que los chicos volvieran a disfrutar de cada esfuerzo. Conseguimos que los chicos, algunos de ellos, sintieran que este deporte te da más de lo que te quita. Conseguimos que ellos sintieran que la confianza comienza en uno mismo. Conseguimos que la fuerza del grupo es mayor que el mayor de los talentos. Conseguimos comprender que “los que ganan nunca se rinden y que los que se rinden nunca ganan”. Conseguimos entender que el juego, el cómo, tiene mucho que ver con el resultado final y que para que el resultado final, ganar, sea posible es muy importante el cómo lograrlo (y ahí fallamos 3 minutos). Conseguimos TRANSMITIR a la grada. Sí, unos chicos de 14 y 15 años lograron ellos solitos que la grada jugara cada posesión a veces con nosotros. Conseguimos que el rival sintiera que éramos una verdadera alternativa a su capacidad y que así lo transmitiera expresamente: qué gustazo veros jugar.

Conseguimos que las emociones se unieran a las experiencias. Conseguimos “dejar marca”.

Permitidme reservarme para mí muchas de esas emociones y esas experiencias y sobre todo muchos comentarios de jugadores, familias, entorno, público. Mensajes y mensajes llenos de palabras pero sobre todo de emociones de gratitud, de alegría, de esfuerzo, de ilusión y de afecto.

En el autobús de vuelta a casa después de la final, con la rabia contenida por no haber logrado el broche final y tras los comentarios de mis compañeros de cuerpo técnico, pensé en branding, como no podía ser de otra manera. Y me decía que lo más complicado de una marca no es decir lo que hace sino expresar lo que siente y sobre todo hacer sentir a las personas. Las experiencias, ese término tan polisémico hoy en día, lo son porque van cargadas de emociones y porque te hacen sentir. Las grandes marcas lo son porque llevan consigo una carga emocional enorme y construye relaciones desde lo emocional. Luego el reto es trabajar (entrenar) esa capa emocional y ser capaces de transmitirla en cada punto de relación con la persona.

Enhorabuena a Bizkaia por su triunfo, a Navarra y Gipuzkoa por competir cada día. Enhorabuena y gracias también a la Federación Vasca de Baloncesto por el trabajo de este fin de semana y lo que está haciendo cada día por el basket. Queda aún mucho por hacer. Y en especial a Javi Zurbano por su enorme trabajo y al equipo de comunicación. Zorionak!

Gracias a todos los colegios y clubs por esa labor tan silenciosa de cada semana, a sus entrenadores y a la Federación Alavesa. Necesitamos un giro de tuerca más para seguir mejorando. Gracias por vuestro esfuerzo.

Gracias a las amas y los aitas: por hacer que sus hijos crean en este deporte como medio para formarse como personas. Por convencerles de que tienen que entrenar. Por estar ahí cuando ríen y sobre todo cuando lloran. Por apoyarles cada día.

Gracias a mi equipazo técnico: Iñigo que no pudo seguir, a Tito, a Markel y a Alvaro. Gracias por creer. Gracias por creer en mí y en esta manera de ver el baloncesto y seguirlo a pie juntillas. Sólo espero que también os ayude en vuestro camino como entrenadores.

Y sobre todo GRACIAS a Carni, Gorka, Joseba, Marco, Iñigo, Plaza, Peio, Unai, Hugo, López, Kerman e Imanol. Y también a quienes estuvieron en el proceso y son parte de esto tanto o más: Jon, Sergio, Juan, Markel, Samuel, Adrián, Alex, Mikel, Zuga, Yeray, Iker, Terreros, Aitor, Gorka, Ekaitz, Beñat, Mikel, Autillo, Martín. Gracias por cada gota de sudor. Gracias por confiar. Gracias por mirarnos a los ojos. Gracias por sonreír. Gracias por CREER.

“He vuelto a creer en el baloncesto, Juanjo” me dijeron.

“He vuelto a creer en las marcas”, me dije. No hay mayor trofeo, creedme.

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Las fotos de inicio son de Flickr, de Federación Vasca de Baloncesto

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Oct 20 2016

Volver a entrenar para

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Fue nacer Lucía en mayo del 2000 y decidir que había que tomarse un respiro y dedicarse a lo que había que dedicarse a partir de entonces: la familia. Ya en 2006 con el nacimiento de Martín, descubrimos en casa aquello de “1+1 no son 2 sino 11”. Así que la vida era aquello que sucedía entre mi familia y todos esos momentos diarios que había que vivir juntos y, por supuesto, la vida profesional. Vale, también es verdad que uno sigue teniendo sus hobbies y de vez en cuando va buscando esos momentos entre las 24 horas del día, para sentirse persona tal y como es.

El caso es, como bien sabéis, que el baloncesto forma parte de mi identidad personal, que aquí quien suscribe tiene también su trozo de vida personal que conjuga con el mundo del branding, principalmente, el trabajar junto a personas y organizaciones para desarrollar ideas que conecten unas (personas) con otras (marcas). Pero el basket es otra de mis pasiones. Me dio mucho: amistad, conocimientos, sueños e ilusiones, trofeos, segundos puestos, aprendizajes … hasta gracias al baloncesto conocí a mi mujer. En todo este tiempo siempre he pensado que más que un deporte, el baloncesto me ha llevado a reflexionar sobre esas conexiones entre lo que sucede en el juego, la vida, las personas, las ideas. Algo de esto también hemos hablado por aquí.

El presente es que he vuelto a entrenar. Como dije, me tomé un respiro porque las obligaciones y las responsabilidades me hicieron tomar esa decisión y ahora que parece que ya nos sabemos la partitura por casa y en la vida, creo que es un buen momento. En estos ya 16 años que han pasado, prácticamente cada día en mis horas “libres” había un pedacito de baloncesto: un trozo de un partido, una charla de un entrenador, revisar apuntes, participar en programas de radio y tele, escribir análisis, preguntar y ver a quienes están en el día a día, ver, ver y ver… y pensar sobre ello. Dejé de entrenar pero no dejé el baloncesto.

Pero es que además no lo hago por ese “mono” que tiene quien vive partes de su vida con mucha pasión, sino porque creo que tiene que servirme para algo más que simplemente quitarme el gusanillo personal. Y lo relaciono además con mi vida profesional porque sigo pensando que cada día que pasa a quienes nos consideramos un poco knowmads, trabajadores del conocimiento y de las relaciones, éste se encuentra en muchos espacios y entornos, y además cualquier input puede servirte de inspiración y aprendizaje para cualquiera de tus ámbitos: el profesional, el familiar y el personal. Lo hago porque quiero seguir aprendiendo cada día y creo que con algo “externo” a mi día a día habitual, quizá pueda seguir dando pasos.

Busco ahora en el basket ser capaz de proponer una idea, un estilo, una identidad, ser fiel a ella misma, desarrollarla con toda la pasión, alma y emoción que cada uno le pueda poner e irla construyendo a lo largo de cada entrenamiento y partido. Convencer a mis chicos de que desde esa idea se puede progresar más y, si salen bien las circunstancias, podremos tener opciones de llevarnos un partido. Este trabajo lo vengo/venimos desarrollando en muchos proyectos de branding y comunicación en los que estoy involucrado. Proyectar una identidad, trabajar para que desde el convencimiento, el propósito y las formas de cada cultura organizacional, podamos ser más importantes en el mercado, estar entre las alternativas a escoger y ser finalmente la elegida.

Busco ahora en el basket transmitir que lo importante no es simplemente el QUÉ sino sobre todo el CÓMO, no es jugar por jugar, sino entender y comprender mejor el juego, para que cada jugador interprete a su manera lo que sucede y que tome así SU mejor decisión junto al resto de compañeros y rivales. El basket no es un deporte individual aunque las decisiones y lo importante ocurre siempre alrededor del jugador. Los entrenadores somos simples mediadores de lo que sucede. En el branding ocurre parecido. Lo importante no es que estemos hablando todo el día de “qué importante es la marca“, de “yo hago branding“, de “nosotros conocemos a nuestro cliente“, y todas esas cosas sino que los “gestores de marca” sientan que más que ser gestores han de ser EMBAJADORES Y DISCÍPULOS de su marca para que, posiblemente cada un= a su manera, pueda hacer que la percepción de la otra persona, vaya en la dirección que queremos tomar. Comprender el mercado, entenderlo, saber cuáles son sus criterios es básico; comprender cómo es y cómo se desarrolla el juego, es esencial para saber qué es lo que tienes que hacer pero sobre todo CÓMO lo tienes que hacer.

Busco ahora en el basket escuchar más y dialogar más con mis jugadores, más que simplemente ser una persona que les dice lo que tienen que hacer y éstos lo repiten como autómatas (que por desgracia cada vez sucede más en los campos). La identidad y el estilo son los pilares del grupo pero sobre todo saber qué siente el jugador cuando lo pone en práctica y qué propone para que podamos mejorar todavía más. Obviamos demasiado que observar y escuchar son dos facetas mucho más importantes que ver y oír. Decir se convirtió en ordenar pero hablar conversar es intercambiar opiniones para buscar un propósito y un beneficio común.

Busco ahora en el basket, de manera práctica, aceptar una nueva responsabilidad que debemos tomar, en el sentido de que compartir tus ideas es sobre todo llevarlas a la práctica y tratar de que puedan ir calando con el paso del tiempo. De lo que más orgulloso me siento de mi’s etapa’s de entrenador (comencé con 14 años a entrenar) es que hoy muchos, muchísimos de mis jugadores sigan jugando a este deporte, les encante ir a ver partidos, hablar de ello y especialmente recordar lo bien que se lo pasaron en aquel tiempo jugando a este deporte.

16 años después me he dado cuenta que se han producido algunas que otras telarañas en la práctica. Lo siento cada día que entrenamos y en estos primeros partidos que estamos jugando. No le pongo prisas al tiempo, ni mi/nuestro objetivo es la victoria, simplemente quiero seguir aprendiendo y buscando otras influencias externas que me/nos alimentan en lo que hacemos antes y después del día del entrenamiento. Soy consciente además de que este momento alimenta a mi actividad profesional y no la sustituye. Y así lo he tomado y así me lo he propuesto. Decía Antonio Conte, el seleccionador de Italia y actual entrenador del Chelsea, aquello de “Ellos tenían el talento y nosotros teníamos las ideas. Y las ideas vencieron al talento” cuando Italia ganó a España. Yo/nosotros ahora tengo/tenemos mucho por hacer con el trabajo de las ideas. Porque seguro que con ellas, además, desarrollaremos el talento.

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Sep 08 2014

Sobre Branding y basket: ¿a qué jugamos?

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El inicio de este nuevo curso ha unido dos de mis pasiones: el branding y el basket. Este maridaje unión se ha producido debido a la invitación de la gente de Move Branding (eskerrik asko PatxiMarisol y el resto del equipazo) para dar una charla en su oficina dentro de un “tinglado” que han llamado Connective Branding Talks, que como explican en su blog son “reflexiones sobre innovación, diseño, tecnología y marcas”, con gente externa que da su visión particular.

Hablar de branding a gente que sabe (mucho) de ello, impone respeto y se convierte en todo un reto. Así que propuse fusionar mis dos pasiones porque seguramente dar una visión de la gestión de marcas desde el enfoque de gestionar, confeccionar y dirigir un equipo de basket era algo que resultaría novedoso. Todo un “experimento” que me sedujo desde el momento en el que empecé a trazar los primeros esbozos.

Dejé de entrenar desde que inauguré mi faceta de padre. Empecé allá por el año 83, aprendiendo de mi entorno familiar y de mucha gente a la que tuve el honor de ver en primera persona, charlar, preguntar, debatir durante muchas horas en un campo de basket, con una libreta o una pizarra. Para eso Vitoria-Gasteiz fue, es y (espero) siga siendo un lugar excelente para el basket. Ahora he retomado un poco el “mono” colaborando en un colegio tratando de ayudar a aquell=s jóvenes que quieren empezar en eso de entrenar baloncesto.

De todo ello lo que más aprendí y traté de poner en práctica era que los equipos supieran y comprendieran desde el primer momento “a qué jugábamos”. A medida que ganaba en experiencia, era más consciente de lo importante del trabajo en cancha y en los partidos pero en especial el desarrollo de un equipo en torno a una idea. ¿A QUÉ JUGAMOS?. Una idea de colectivo donde cada jugador, con su personalidad y habilidad propia y única, debía desarrollarse individualmente en relación con el colectivo. La idea no era fija desde el primer bote, paso o tiro pero sí los primeros esbozos y a medida que pasaban las semanas se iba perfeccionando, retocando, matizando. Cada mejora en cada jugador suponía una mejora de esa idea global. ¿Queremos ser un equipo que “corra”? pues todo el desarrollo individual y grupal iba dirigido en esa dirección. La formación individual se garantizaba desde lo básico pero siempre con una orientación. Con el paso del tiempo el equipo ganaba en “interpretar” cada fin de semana lo que podía ocurrir en el campo, con el contrario y con las condiciones: no es lo mismo jugar en noviembre que en febrero, ni tampoco jugar mientras ganas o si vas perdiendo. Leer el juego, entender el juego para que siempre el jugador pudiera responder bajo la idea global a la situación del momento.

El basket en particular pero el deporte en general, sigue siendo un excelente entorno de aprendizaje para la gestión. Liderazgo, tomas de decisiones inmediatas, gestión de equipos, roles, teoría del caos, gestionar espacios y tiempos, etc. Este campo me apasiona y leo, mucho, sobre ello. Aprendo mucho de otros deportes, leo a gente realmente brillante como Martí PerarnauIgnacio BenedettiDiego TorresGuille OrtizAndrés Monje, etc; escucho atentamente cada frase de BielsaDel BosqueGuardiola, Sito Alonso, LilloPopovich, Obradovic, Nikolic, leo recortes del recordado Josean Gasca y a gente muy cercana como Gorka NúñezPepe Laso, mi propio hermano Txus… gente que interpreta lo que sucede en un campo, en un espacio donde se relacionan ambiciones, habilidades, horas y horas sacrificio y soluciones que en algún momento se han visualizado.

¿A qué juegan las marcas? Éste era la pregunta. Porque muchas veces seguimos viendo marcas que van y vienen, que se encuentran en la rutina diaria, aquellas que son prisioneras del corto plazo pero que en la pelea de mercado, van ciegas con su discurso sin entender en realidad lo que pasa con las personas que lo componen (esto va de personas, no lo olvidemos) y lo que el resto de marcas están haciendo en ese momento, ¿a qué juegan?

Es fácil de entender que en basket hay que ganar. El problema es saber cómo. Igual que es simple comprender que una marca quiere ser líder pero también el problema está en el cómo: “no importa el QUÉ sino el CÓMO LLEGAR AL QUÉ”. Como en un partido. ¿Qué idea de juego vamos a llevar a cabo para ganar el partido (a corto) o la liga (a largo)? Tan sencillo como comprender que si entendemos las marcas en términos de mercado o trabajamos con las marcas como “ideas culturales”, más cercanas a las personas y no a la mera transacción. Ideas que conectan con personas y viajan juntas en el tiempo, aprendiendo y mejorando cada día. como un equipo que aprende de la victoria y de la derrota pero sobre todo de cómo se ha producido y cuán fiel se ha sido a la idea.

En el mercado tampoco estás sólo. Como en un partido. No juegas al baloncesto 5×0 sino que tienes 5 rivales esperándote y mirándote fijamente a los ojos para decirte “¡véte de aquí!“. Y otros esperando en el banquillo la oportunidad para salir y atacarte por donde más te duele y tú no te habías dado cuenta: ¡vaya, han bajado los precios!. Además tienes a 25 o a 14.843 espectadores en el campo que te aplauden, te silban, protestan, te “dicen lo que tienes que hacer” y hasta te avisan del peligro: “mira la competencia con un producto más pequeño”. Curioso: gestionar marcas se parece a gestionar un equipo.

Pasamos casi 2 horas (disculpadme a l=s asistentes, el pacto era sólo de 1 hora 😉 hablando de ello, para concluir que esto es una batalla larga, que tiene que estar condicionada por una idea, por un “significado que conecta” hacia fuera y hacia dentro y hoy y mañana, por saber que esa idea tiene que evolucionar, por tener Planes A, B, C y …, por escuchar mucho y callar más, como dice Bielsa eso de

los líderes necesitan que cuando hablen se les escuche; la mejor manera de conseguir eso es hablando poco

y como decía Juanma Lillo eso de

el reto no es jugar ordenados sino ordenarnos mientras jugamos.

Marcas dinámicas. Sociedad líquida. Personas. Ideas. Entornos. Experiencias. Jugar en definitiva. Prepararse para ello. Jamás pensé que el basket estuviera tan cerca del branding. Eskerrik asko Move!

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La foto de inicio es de Twitter, de Andoni Tebar

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Nov 20 2012

Gracias

Este blog nació en mayo 2008, hace más de 4 años. Por aquél entonces quería tener un espacio personal para compartir mis reflexiones más allá de lo profesional. Con mi cambio profesional que se produjo dos años después, retomé la reflexión más profesional (branding, comunicación, socialmedia, empresa abierta y esas cosas) y la personal la dejé de lado. Esas cosas personales eran entre otras, el BALONCESTO, una de mis pasiones. Hoy quiero retomar ese “espacio” porque quiero dejar memorizado y compartir mis, también, reflexiones ante la salida de Dusko Ivanovic del equipo de mi ciudad, el Baskonia.

Vaya en primer lugar el agradecimiento al entrenador que con toda probabilidad ocupe el lugar más laureado de la historia de este club que lleva más de 50 años en el basket nacional e internacional. Sí, ha sido el más longevo (casi una década) y ha sido con quien más éxitos se ha logrado. Así que MUCHAS GRACIAS Dusko.

Vivimos con él muchas noches de alegría, muchas. Con unos equipos y unos nombres que también recordaremos para siempre: Bennett, Scola, Calderón, Oberto, Splitter, Nocioni, Foirest, Macijauskas, Prigioni, Teletovic, Vidal, San Emeterio… buuff…plantillazos, sin duda, no lo olvidemos. Aprendimos que el carácter y la mentalidad unido al juego eran insuperables. Aprendimos tácticamente el juego excelso del pick&roll, del corte split, el juego entre postes alto-bajo y otras variantes tácticas. En especial en su primera fase. Pero para mí sobre todo la idea de que “no hay excusas” y que el trabajo serio y disciplinado hacían el resto. Una forma de hacer especial, única seguramente, con la que sinceramente se ha logrado situar al equipo muy arriba y ser respetado. Chapeau. Gracias.

Pero la situación cambió con el paso del tiempo. No sé si por estilo, por presupuesto, porque las plantillas no eran como las de la primera fase, porque la competitividad ha aumentado en la “parte noble” de las Ligas o por la situación acomodada de los jugadores, o qué. Pero lo que sí es cierto es que de un tiempo a esta parte, el equipo no funcionaba como ese “estilo Dusko” al que nos acostumbramos años atrás. Sirva de excepción esa liga que se ganó al Barça en el último suspiro cuando nadie (ni yo) dábamos un duro por ese grupo. ¿Nos acostumbramos al éxito demasiado pronto? ¿Exigimos más de la cuenta? Ni idea.

La decisión es traumática. A nadie le gusta que le echen de su trabajo, ni las formas del despido (que a mí personalmente no me han gustado). Confieso que a mí ha habido muchas veces que el juego del equipo no me gustaba en absoluto. No lo he negado nunca. Analizo el juego porque me encanta el juego. Siempre me ha parecido esencial en el basket, desde cuando era entrenador e incluso ahora que he vuelto un poquito de nuevo a las canchas, las formas de jugar. Si juegas bien, tienes más posibilidades de ganar. Si además tienes mentalidad y trabajo, puedes llegar a cotas impensables. Además, la evolución del juego ha hecho que se tengan que trabajar alternativas, variantes, planes, el juego ha de ser rico, en variantes. Y en cambio hemos visto un equipo que siempre iba con la misma marcheta, hace años imparable, pero ahora cuando los equipos igualan el físico, el contacto y la mentalidad es más difícil que sea un diferenciador del equipo. Un equipo plano, con soluciones previsibles y que a la menor renta en negativo, le costaba reaccionar mediante el juego. Y ha pasado factura. Al final, la mentalidad no salía porque el juego tampoco ayudaba.

Cuando las cosas funcionan, no tocar; se dice. Y es cierto que el equipo funcionaba en su momento pero ahora los tiempos eran otros. ¿hastío, cansancio, rutina, falta de criterio, falta de ilusión, objetivos discordantes? Es difícil decir el qué y el por qué. El caso es que no funcionaba… hasta que el agua se acabó en la pócima del éxito. Y lo peor de todo era la sima que se abría en una afición que se debatía entre pro-Dusko vs anti-Dusko cuando el verdadero debate debería ser PRO-Baskonia. Y ese problema sí que me parece más grave aún. Aprendamos de otros clubes que están a nuestro alrededor donde siempre el Club está por encima de cualquier personalidad, personaje o lo que sea. El auténtico patrimonio de un club son primero sus aficionados, sean del rango que sean, abonados o no, accionistas o no, aficionados o simpatizantes, cada uno al nivel que sea, y después sus jugadores y más en un club como el Baskonia, que compite en lo más alto pero no nos engañemos, es un club “trampolín” para muchos. Y bendito posicionamiento, por cierto, que a mí me parece excepcional.

El caso es que la situación era compleja. Por resultados y por el poder simbólico. El único pero, las formas. No es la mejor manera desde luego para alguien que ha logrado muchas cosas pero también para un club que lleva muchas experiencias en sus espaldas y que creo que de éstas sabe mucho. Y eso me extraña.

¿Y ahora? Este post lo escribí el lunes 19. Hoy desayunamos con que Zan Tabak será el que lleve las riendas de este equipo que necesita aire fresco. Y tiene pinta de que la apuesta del club, una vez más, es la de gente con hambre. O bien disponibilidad de presupuesto para llegar a otros entrenadores en paro con más caché. Espero que no se nos atragante o que sea intolerante a algunos alimentos. Espero que el juego vuelva a aparecer como dije el pasado sábado. Bendito juego.

A lo que íbamos. Gracias Dusko. Pero sobre todo Gracias Baskonia. Ah! y buena suerte Zan Tabak!

P.D.: Gracias por permitirme esta reflexión desde el basket. 😉

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La foto es de El Correo Digital

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Sep 20 2011

Talento y compromiso

Quienes me conocéis sabéis de mi pasión por el basket. Este blog en su momento nació porque, además de escribir sobre branding, publicidad y comunicación, quería también expresarme sobre el basket (y algún otro temilla). Hay aquí algunos post iniciales sobre el basket. Hace ya 2 años que no escribo de basket.

Esta vez quiero, brevemente, hablar sobre el nuevo logro de estos chicos-veteranos de la selección de basket de España: otra medalla de oro en el recién finalizado Eurobasket 2011 de Lituania.

Lejos de análisis tácticos (que me gustaría pero no es éste el objetivo) me quedo con 3 cosas:

  • talento natural potenciado al máximo: la capacidad de los jugadores por jugar de forma espectacular, pero especialmente potenciado por el entrenador. Movimientos sencillos, dejando al jugador tomar las decisiones cuando entiendan que hay alguna ventana frente al rival. Parece fácil pero desde luego que no lo es. Hay equipos que son tan sumamente rígidos que esta libertad queda absolutamente escondida. Pero sobre todo me quedo con la decisión firme de dejar que el talento fluya en todo momento, que es preciso entrenarlo para que suceda y luego con unos pocos retoques (nunca improvisados) hacen que se aprovechen nuevas situaciones.
  • compromiso: establecer objetivos colectivos no es fácil. Pero es clave para posteriormente lograr resultados, tras muchas horas de trabajo, de esfuerzo pero sobre todo de compromiso. Ya comentamos antes esto sobre la capacidad colectiva dirigida por Guardiola. El compromiso aparece por un entorno colectivo de dialogo, respeto y esfuerzo. El resto es sólo saber el rol de cada uno puesto al beneficio colectivo. Hay estrellas que después aparecen cuando tienen que aparecer. Y roles secundarios que aportan un valor sigiloso, escondido pero siempre aportando valor al conjunto.
  • más: y siempre una dosis de ambición sin romper la dinámica normal y diaria y la sonrisa en la boca. Cabe antes retirarse a tiempo que no pasar de disfrutar a sufrir. Cuando esto es así hacerse a un lado es una decisión difícil pero sabia. Buscar un poco más pero sobre todo un poco mejor es la base sobre la que se sustenta el éxito futuro. ¿Y ahora qué? No es una ambición desmedida. Seguramente sean decisiones no sencillas, pero sí que este “querer un poco más” aporta un paso en el “disfrute” profesional-personal de cada uno.

Concretado en este Eurobasket:

  • talento: Personificado en Navarro & Gasol, en el apartado de jugadores y en Scariolo y su cuerpo técnico como gestores de ese talento. Nunca es perfecto pero la actuación ha sido ejemplar.
  • compromiso: todos los jugadores, liderados por Gasol en especial que lo ha ganado (casi) todo. Pero también destacar a Calderón, Reyes, San Emeterio…
  • más: queda 1 paso, un único objetivo: los propios juegos olímpicos de Londres 2012; donde parece que llegara el fin de esta época dorada del basket español. Queda la revancha de Pekín. Que todos los jugadores la tienen grabada con fuego en su cuerpo. Seguro.

El deporte nos enseña muchas cosas. Pero el ba-lon-ces-to (gracias Pepu) es sencillamente maravilloso.

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Sep 22 2009

Si cuesta, sabe mucho mejor

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España de basket, la comúnmente bautizada como la ÑBA, ya es “Campeona de Europa”. Después de muchos intentos, esta genial generación del 80 ha logrado alzarse con el torneo más complicado del basket mundial, el Campeonato de Europa. Liderados por un inconmesurable Pau Gasol, y seguido por sus compañeros de “adolescente”, Navarro, Felipe Reyes, Raúl López, Carlos Cabezas… y con el complemento de la veteranía de Jorge Garbajosa, el desparpajo de Rudy, Ricky Rubio y Llull, más la aportación de Marc Gasol, Mumbrú y Claver, este equipo ha vuelto a lograr un éxito en toda la regla.

Lo importante de este triunfo, además de la tan ansiada medalla de oro, ha sido el CÓMO se ha logrado. No ha sido totalmente planificado, porque lo que ocurrió durante la primera semana del campeonato no dejó indiferente a nadie. Todo lo contrario. Preocupación a raudales, dudas, rumores… en torno al equipo. Nadie nos creíamos lo que estaba ocurriendo. No era posible.

Pero no se sabe de dónde (aunque se intuye…) ni cómo, el equipo pasó de ser un mar de dudas a ese equipo que empezó a maravillarnos desde el Mundial de Japón y nos ha ido enamorando en todo este tiempo.

Desde “mi” punto de vista, se han dado varias condiciones:

Liderazgo: encarnado en la figura de Pau Gasol. Lo ha logrado TODO, y con su compromiso antes, durante y después con este grupo ha logrado que todo el equipo siga su camino y “no le defraude”. Él apretaba a sus compañeros, él les arengaba y él tomaba la responsabilidad en los malos momentos (Gran Bretaña y Lituania, concretamente)

Identidad: he repetido este término unas cuántas veces en este espacio. Cuando el equipo ha sido totalmente fiel a SU estilo, a esa “anarquía organizada”, ha logrado recuperar sus sensaciones y volver a lo que fue. Si algo le define a este equipo es un estilo muy peculiar, descarado, intenso, inteligente, l-i-b-r-e, que les ha dado todos los éxitos. Parecía en la primera semana que este equipo estaba demasiado encorsetado, previsible, estático, apático… no era normal, ¡¡¡algo estaba pasando!!!

Inteligencia-paciencia: la demostrada por Scariolo. Un entrenador meticuloso, eminentemente táctico, ha evolucionado en sus estrategias en el propio campeonato. No sé si obligado por las circunstancias o generado por la “terapia de grupo”. El caso es que el propio entrenador se ha convertido en un coach, papel éste esencial sobre todo en una selección. Tienes el talento. Marcas el objetivo conjuntamente. Estableces las reglas. El resto, trabajo y hacer las cosas como se sabe.

Ambición: recuperar el tiempo perdido, recuperar, desear y aunar a la gente a la causa, y sobre todo, QUERER lograr el objetivo. A veces se marcan pautas e ideas, pero no hay problema de aPtitud (conocimiento), sino de aCtitud (carácter). Y esto es lo que esta selección se digno a poner encima de la mesa en cada momento. Veremos el futuro qué deparará a este equipo. Retos hay. Pero la edad avanza

Por eso, esta medalla de oro tiene valor doble triple: no sólo por no haberla logrado nunca, ni por ser el galardón que faltaba sino sobre todo por las CIRCUNSTANCIAS que se produjeron en el campeonato.

Me alegro muchísimo. He disfrutado muchísimo. He aprendido muchísimo. De basket y de otros aspectos intangibles. De ver un poco más allá de un balón, 5 jugadores de campo por equipo y todo un equipo y staff detrás. Hay muchas cosas las que aparecen en el mundo de la gestión de los equipos. Y todas ellas importantes. Pero qué importante es reconocer alguna de ellas. No es fácil (como lo vimos en la primera semana) pero la recompensa sabe mucho mejor. ¡¡¡Felicidades!!!

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Ago 19 2009

16

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No es que sea mi número favorito pero el “dieciséis” resume de momento algunas de las cosas más sobresalientes que están sucediendo este verano.

El día 16 de este caluroso mes de agosto, un hombre jamaicano logró un hito que prácticamente era impensable para mucha gente que practica deporte: Usain Bolt recorrió los 100 metros del mundial de Atletismo de “Berlin 2009” en un tiempo de 9.58 segundos. Realmente increíble. Y de una forma espectacular ya que además de su tremenda capacidad mostró (¡¡por fin!!) una ambición tal por lograr un nuevo récord que para todos a los que nos gusta el atletismo teníamos muchas ganas de verlo. ¿Seguirá la épica de este corredor? ¿Veremos algún día bajar la cifra de los 9’50”?

Por otro lado, el 16 en el basket también ha tenido su página de oro. La selección nacional sub-16 ha conquistado la medalla de oro en el Europeo de Lituania. Lo cierto es que parece poco relevante pero los éxitos de las selecciones nacionales a lo largo de este verano (y ya van unos cuantos…) hace que el baloncesto nacional ocupe un lugar de privilegio en el basket europeo y mundial. Esta selección sub-16 muestra además dos cosas que nos hace ser optimistas: el trabajo en cantera es muy bueno, pero no sólo en las grandes ciudades sino que en esta selección compiten dos chavales “gipuzkoanos”, Mikel Motos, del EASO S.B. y Julen Olaizola, ex-EASO y en la actualidad en el Real Madrid. Y, la segunda idea, es que vamos teniendo relevos generacionales asegurados. Sólo falta que el baloncesto profesional y semiprofesional sepa aprovechar el talento existente y seguir logrando que el baloncesto sea cada vez un deporte más valorado por los jóvenes.

En relación con ello, cabe destacar también otro 16, el de Pau Gasol. Con trampa, porque Gasol juega en la selección con el 4. Pero es que la actitud de este jugador, su compromiso con sus compañeros y su ambición personal, hace que la cita del Europeo de Polonia del próximo mes de septiembre sea una cita que no debemos dejar de lado para poder ver (ojalá) la medalla de oro en esta tremenda generación del basket. Se rompe el dedo, pero está con sus compañeros y quiere jugar. Ha ganado todo (mejor dicho, casi todo), la final de la NBA, títulos con la selección, sólo le falta esta medalla de oro. Y va a por ello.

Y para finalizar, un chico de 16 años ha fallecido al ser embestido por un manso en los encierros de Cabanillas. Si ya había polémica sobre este tema, con una vida en juego, va a relevarse aún mucho más. En mis estancias en Mendavia y los pueblos navarros de alrededor, la gente que conozco es una apasionada de las vacas. Todas las fiestas giran en torno a los actos con vacas: encierros, suelta de vaquillas… y es algo que pasa de generación en generación y forma parte de las tradiciones más antiguas de los pueblos. Forma parte de su identidad. Este suceso no hace más que abrir unas brechas en estas fiestas y desgraciadamente habrá una polémica que se irá agravando con el paso del tiempo.

Por cierto, que el 16 marca la mitad del mes. ¿Cómo está yendo el verano? ¿Cómo afrontaremos los días que nos quedan? A seguir disfrutando.

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May 06 2009

Devotion!!!!

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Panathinaikos, campeón de la Euroliga’09.

Este pasado fin de semana hemos asistido a una Final Four con un doble calificativo:

  • “descafeinada”, por la no-presencia del TAU y por la no-llegada del Regal Barcelona a la final;
  • “extraordinaria”: por lo que hemos visto: calidad, intensidad, táctica, emoción,… sin duda, el mejor basket que se puede ver en la actualidad es el de la Euroliga: “I feel DEVOTION!!!”

4 equipazos (insisto, lástima del TAU…), y sobre todo mucha calidad en los banquillos. Mucha. Del análisis de los partidos, de sus movimientos, estrategias, planteamientos y desarrollos, hemos tenido una constante lección que aprender todos a los que nos apasiona el mundo del entrenador, del banquillo, de la táctica… Y para mí, en especial, Ettore Messina y su CSKA.

Estamos acostumbrados a ver muchos equipos con un juego plano, previsible, lleno de automatismos (excesivos…), aburridos,… y muy poco de equipos que sepan leer el partido, interpretar el juego, crear y generar ventajas para el compañero y desventajas creadas mientras circula el balón, el ¡¡¡juego sin balón!!!, el equilibrio… algo que parece sencillo mientras lo seguimos en televisión pero que quienes hemos estado entrenando sabemos que es dificilísimo de lograr. Mucho trabajo anual, diario, planificación meticulosa, trabajo, trabajo y trabajo. Con un equipo, para mí de los 4 el más inferior, el CSKA ha mostrado un repertorio de recursos y opciones que le han apartado del triunfo en el último segundo. Lo que hubiera sido algo tremendamente reseñable, sobre todo, después de ir por debajo ¡¡¡23 puntos!!! (¿qué paso Messina?).

Del resto de equipos, también se han visto detalles muy interesantes. Que el Regal Barcelona si sigue a este nivel es favorito para ganar la ACB, que el Panathinaikos tiene cuerda para rato, con un equipo más joven pero con el inconveniente de que Jasikevicius va entrando en años (y el relevo es difícil) y que el Olympiakos no va a desdeñar su ilusión de dominar la Euroliga el año que viene.

Quedémonos pues con el camino que marca Ettore Messina, que lleva marcando muchos años, y esperemos que sigamos difrutando de su equipo (y del resto) la temporada que viene, en el formato que se establezca para la nueva Euroliga. Una cosa es clara. Del mundo del basket de clubes, ahora mismo no hay nada como la Euroliga. Esperemos que el TAU siga en ese carro. Devotion!!!

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Feb 24 2009

Otro copazo que sienta fenomenal

ESPAÑA-BALONCESTO-COPA DEL REY

TAU Cerámica BASKONIA, campeón de la Copa del Rey de baloncesto. Poco que añadir salvo el recuerdo de 4 fantásticos días de muy buen baloncesto y emociones, como comenté. Y además:

  • por la calidad de los partidos, técnica y tácticamente
  • por la emoción hasta el ¡¡¡último segundo!!!
  • por la sorpresa (el triunfo del MMT Estudiantes sobre el DKV Joventut)
  • porque la final se jugase entre dos clubs de “ba-lon-ces-to”, Baskonia y Unicaja Málaga
  • por el increíble apoyo de la afición del TAU
  • porque cuando existe química, todo es más fácil
  • porque le tenían que haber dado el MVP a Mickeal (recogieron las votaciones 10 minutos antes de acabar la final…¿y el voto electrónico?)
  • por las excelentes retransmisiones de TVE, que demuestra que si se hace bien, tiene su premio
  • por la demostración de “third half spirit” en todos los equipos, todos los jugadores y cuerpos técnicos
  • …y porque el basket es maravilloso, simplemente maravilloso

Ahora quedan dos retos más: la Liga ACB y la Euroliga. Espero que gestionen bien el esfuerzo de los jugadores, etc… pero el TAU es un más que firme candidato para ganar la Euroliga. No creo que ahora mismo haya un equipo en Europa mejor que el Baskonia.

Disfrutemos de esta copa… que seguro no nos deja resaca…

¡¡¡¡ BAS-KO-NIA !!!!

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Feb 19 2009

Hora de “copas”

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Llevaba mucho tiempo sin escribir de basket…mucho branding, mucha ciudad, la dichosa crisis… pero de mi divertimento poco.

Este jueves comienza una nueva edición de la Copa del Rey de basket. Seguramente el MEJOR evento de baloncesto que se pueda ver en estos momentos en toda Europa. Sí, sí. En toda Europa. Por muchas razones: emoción, público, actividades paralelas, scout internacional y NBA, intensidad, sorpresas e incluso calidad de juego. Personalmente me parece que es de un gran interés: llega en el momento de forma justo para los equipos y los jugadores, tanto en el plano físico y también mental. Los equipos ya están rodados, con todos los automatismos trabajados y tácticamente empiezan a ser ricos, porque se llevan jugados bastantes partidos y el cuidado por los detalles del juego pueden hacer decantarse el resultado para un lado u otro. Y además, siempre aparece el factor sorpresa y juega un papel muy destacado y eso, quieras o no, ayuda al espectáculo.

Es dífícil pronosticar su resultado, por lo que he comentado. Parece que el TAU Baskonia es el equipo que llega en mejor forma (16 partidos ACB seguidos ganados) y eso que el pasado sábado fui testigo de cómo se puede perder un partido si no se toman las decisiones adecuadas, además del acierto final del Madrid. El rival del TAU, el Pamesa Valencia, llega tras una crisis emocional que parece que la lleva consigo en los últimos años. Spahija le puede dar coherencia al equipo pero Valencia no es una plaza de garantías, demasiadas prisas, demasiado descontrol, poco criterio. El Real Madrid está un tanto por debajo del TAU (a pesar del sábado) pero la victoria del sábado y del jueves anterior ante Maccabi y el “hambre” del equipo junto a su moral le hace ser un rival muy duro. Pero tiene un cuadro muy complicado: primero, el Regal Barcelona que lleva tiempo jugando muy sólido, está muy equilibrado en su juego, tiene a Navarro …y después TAU… y luego …

El otro lado del cuadro, donde todas las miradas se fijan en el “factor Aíto”: Unicaja Málaga primero, porque es un rival temible por su calidad y el DKV Joventut por la herencia dejada y aunque hayan perdido sus dos piezas más importantes (Aíto y Rudy) están haciendo una temporada espectacular, a pesar de las lesiones y las bajas de algunos jugadores. Y Unicaja porque entre la amplia rotación de jugadores, la intensidad del equipo y precisamente el “factor Aíto”, lo hacen especialmente temible -y vulnerable-. Quedan dos equipos que ejercen el papel de “acompañantes” a priori: Kalise Gran Canaria y MMT Estudiantes. Gran Canaria lleva una temporada excelente (salvo en la competición europea, Eurocup, de la que fue eliminado) y si la suerte y el acierto le aparecen será muy difícil batirles. Y el Estudiantes, que aunque su temporada hasta ahora no es buena, llevará tiempo preparando esa cita y “no tiene nada que perder, nada”.

¡ Qué maravillosos 4 días nos esperan !. Por encima de otras consideraciones, llega el momento de disfrutar de la auténtica emoción del basket y de la Copa del Rey. Es una lástima no poder “vivirla” en directo (dos niños pequeños con los que estar el fin de semana, una mujer a la que no le gusta apasiona el basket y el sábado una clase en un master en Bilbao, me lo impide). Y eso que Madrid (creo) no es la mejor ciudad para disfrutar del “ambiente” que rodea la Copa, cosa que cuando se ha disputado en otras ciudades (Vitoria, Málaga…) no ha ocurrido… toda la ciudad “respiraba” ba-lon-ces-to. Pero Madrid tiene que demostrar que es capaz de organizar y movilizar a la gente. No olvidemos que a medio plazo está la designación de las olimpiadas 2016, y esto también suma. Así que disfrutaremos por la TV, por radio, por internet. Espero que el “gusanillo” ése que tengo en el cuerpo no aparezca. ¡¡¡ Bas-ko-nia !!!

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