Sep 22 2009

Si cuesta, sabe mucho mejor

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España de basket, la comúnmente bautizada como la ÑBA, ya es “Campeona de Europa”. Después de muchos intentos, esta genial generación del 80 ha logrado alzarse con el torneo más complicado del basket mundial, el Campeonato de Europa. Liderados por un inconmesurable Pau Gasol, y seguido por sus compañeros de “adolescente”, Navarro, Felipe Reyes, Raúl López, Carlos Cabezas… y con el complemento de la veteranía de Jorge Garbajosa, el desparpajo de Rudy, Ricky Rubio y Llull, más la aportación de Marc Gasol, Mumbrú y Claver, este equipo ha vuelto a lograr un éxito en toda la regla.

Lo importante de este triunfo, además de la tan ansiada medalla de oro, ha sido el CÓMO se ha logrado. No ha sido totalmente planificado, porque lo que ocurrió durante la primera semana del campeonato no dejó indiferente a nadie. Todo lo contrario. Preocupación a raudales, dudas, rumores… en torno al equipo. Nadie nos creíamos lo que estaba ocurriendo. No era posible.

Pero no se sabe de dónde (aunque se intuye…) ni cómo, el equipo pasó de ser un mar de dudas a ese equipo que empezó a maravillarnos desde el Mundial de Japón y nos ha ido enamorando en todo este tiempo.

Desde “mi” punto de vista, se han dado varias condiciones:

- Liderazgo: encarnado en la figura de Pau Gasol. Lo ha logrado TODO, y con su compromiso antes, durante y después con este grupo ha logrado que todo el equipo siga su camino y “no le defraude”. Él apretaba a sus compañeros, él les arengaba y él tomaba la responsabilidad en los malos momentos (Gran Bretaña y Lituania, concretamente)

- Identidad: he repetido este término unas cuántas veces en este espacio. Cuando el equipo ha sido totalmente fiel a SU estilo, a esa “anarquía organizada”, ha logrado recuperar sus sensaciones y volver a lo que fue. Si algo le define a este equipo es un estilo muy peculiar, descarado, intenso, inteligente, l-i-b-r-e, que les ha dado todos los éxitos. Parecía en la primera semana que este equipo estaba demasiado encorsetado, previsible, estático, apático… no era normal, ¡¡¡algo estaba pasando!!!

- Inteligencia-paciencia: la demostrada por Scariolo. Un entrenador meticuloso, eminentemente táctico, ha evolucionado en sus estrategias en el propio campeonato. No sé si obligado por las circunstancias o generado por la “terapia de grupo”. El caso es que el propio entrenador se ha convertido en un coach, papel éste esencial sobre todo en una selección. Tienes el talento. Marcas el objetivo conjuntamente. Estableces las reglas. El resto, trabajo y hacer las cosas como se sabe.

- Ambición: recuperar el tiempo perdido, recuperar, desear y aunar a la gente a la causa, y sobre todo, QUERER lograr el objetivo. A veces se marcan pautas e ideas, pero no hay problema de aPtitud (conocimiento), sino de aCtitud (carácter). Y esto es lo que esta selección se digno a poner encima de la mesa en cada momento. Veremos el futuro qué deparará a este equipo. Retos hay. Pero la edad avanza

Por eso, esta medalla de oro tiene valor doble triple: no sólo por no haberla logrado nunca, ni por ser el galardón que faltaba sino sobre todo por las CIRCUNSTANCIAS que se produjeron en el campeonato.

Me alegro muchísimo. He disfrutado muchísimo. He aprendido muchísimo. De basket y de otros aspectos intangibles. De ver un poco más allá de un balón, 5 jugadores de campo por equipo y todo un equipo y staff detrás. Hay muchas cosas las que aparecen en el mundo de la gestión de los equipos. Y todas ellas importantes. Pero qué importante es reconocer alguna de ellas. No es fácil (como lo vimos en la primera semana) pero la recompensa sabe mucho mejor. ¡¡¡Felicidades!!!

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Jun 03 2009

El libro gordo de PEP

tocandocas

Por unanimidad colectiva, el gran triunfador de esta temporada deportiva (y no sólo futbolística) no es sólo el F.C.Barcelona… es PEP GUARDIOLA. No me extenderé en exponer los motivos pero creo que la lección dada por Pep a todos nosotros, no sólo desde la óptica del deporte sino desde el ámbito de la gestión es magistral, cum-laude, o como lo queramos denominar.

Primero de todo, el haber pasado por ser primero jugador, en un puesto relevante para el equipo, le ha dado un conocimiento y un comportamiento hacia sus jugadores donde ha sido capaz de dar-recibir (la famosa frase del “palo y la zanahoria” de Manel Comas), imponer disciplina de trabajo y esfuerzo, pero también le ha hecho convertirse en un firme defensor público de sus jugadores y de su estilo de juego. Este carácter le ha permitido ganarse la total confianza y el más absoluto de los respetos de sus jugadores: creían a pie juntillas su propuesta.

Segundo, ha sido siempre fiel a su estilo, a su identidad, nunca ha renunciado a aportar una “manera de hacer” las cosas que les podría asegurar el éxito. Más que esperar el fallo del rival, la propuesta de Pep y de sus jugadores era la de potenciar las capacidades del grupo.

Tercero, respeto, respeto y respeto. Pedía respeto para sus jugadores, para su trabajo, para el contrario, para… para todo. El respeto es la actitud principal desde la que parte la propuesta. El rival existe, hay que vencerle… y una vez derrotado, se sigue con la misma actitud. Eso ha generado una actitud generalizada de creencia en tu trabajo diario, en tu esfuerzo constante y en reconocer que el otro también compite, pero que tu propuesta es capaz de vencerle.

Cuarto, compartir filosofía de la organización a la que perteneces. Sólo así eres capaz de apostar por los jóvenes, por integrar al “otro” y por sensibilizar a que el grupo representa un estilo, una institución y una organización con mucha gente trabajando en la sombra, pero absolutamente esencial para el resultado final.

Quinto, pasión por tu trabajo. por lo que cuentan es un trabajador incansable, estudioso de lo que puede acontecer en el campo… sólo así se es capaz de proponer soluciones y motivar al grupo para el enfrentamiento semanal. Creo firmemente que la labor del entrenador es la de ofrecer constantemente soluciones al grupo, nuevas posibilidades, bien trabajadas (nada de ocurrencias…). Al final tu conocimiento, tu pasión y las cualidades de tu equipo puestos en el mismo plano hacen que la victoria esté más cerca.

Finalmente, la insistencia en los detalles. Chapeau por la motivación extra, chapeau por la humildad y honestidad, chapeau por ceder el protagonismo a quien lo tiene y chapeau por la lección mostrada.

Petete tenía razón: “el libro gordo te enseña, el libro gordo entretiene y yo te digo contenta hasta la clase que viene”. El reto viene a partir de ahora. Pero por el momento disfrutemos y reflexionemos sobre las habilidades y competencias que debemos trabajar todos, estemos en el lado que estemos, dirección, operativa, etc… porque este año hemos recibido gratis semanalmente clases magistrales.

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