Ene 18 2013

Puro nácar en la empresa abierta

Published by at 10:12 am under empresa abierta,formación,Reflexiones

Las perlas naturales se forman cuando un cuerpo extraño penetra al interior del cuerpo del molusco, el cual reacciona cubriendo lentamente la partícula con una mezcla de cristales de carbonato de calcio (CaCO3) y una proteína llamada conchiolina, formando la sustancia conocida como nácar, que es la sustancia que forra la cavidad paleal del animal (las paredes interiores de las valvas). Al cabo de un período variable la partícula termina cubierta por una o más capas de nácar, formando una perla, y tardan aproximadamente 10 años en crearse.

Las perlas son de tamaño, color y forma variables. El valor de la perla se determina en función de criterios varios pero puede decirse que se centran en tres: una forma deseable (por ejemplo, las esferas perfectas o las “lágrimas”), la rareza de su color (casi toda la gama entre el blanco y el negro) y naturalmente la talla. Aunque las características estéticas y de tamaño son fundamentales en la valoración de una perla, el precio final depende en gran medida de las tendencias de la moda del momento.

Esta definición de Wikipedia sobre las perlas me “viene de perlas” para describir lo que he encontrado este jueves y miércoles pasado. Ésta es mi auténtica sensación tras las dos sesiones de presentación de los proyectos del Curso de Emprendizaje y Empresa Abierta, organizado por EOI y Enpresagintza, fantásticamente dirigido por Julen Iturbe y David Sánchez Bote, y en el cual he participado como profesor de “Branding y comunicación en la empresa abierta“, como ya sabéis. Dos días de un verdadero aprendizaje. Dos días de comprobar que uno más que enseñar, aprende constantemente y donde lo realmente bonito e increíble es sentirse capaz de ser útil y que otr=s también lo sean para uno. Chapeau. Aquí hay una enorme perla que se ha creado en estos casi 4 meses de clases, conversaciones, trabajos, compartir, charlar…de inocular un cuerpo extraño (la empresa abierta) en el cuerpo del molusco (l=s alumn=s del curso). Genial.

Este post lo he escrito en un ejercicio muy similar a la labor de mis amigos periodistas de basket. A medida que pasa el partido, van tomando notas, estructurando la crónica, modificando aspectos de cada párrafo y al final, titular y cerrar el artículo. Así ha sido durante estos pasados miércoles y jueves. Mientras iban pasando cada un=de los enormes (no sé cómo calificarlos) alumn=s, iba tomando notas de las “perlas” que iban pasando, explicando sus proyectos desde muy dentro, compartiendo ilusiones, miedos, retos y dudas, y quisiera compartir algunas de ellas porque son verdaderas lecciones para tod=s nosotr=s:

  • El proceso como soporte y como valor: este mismo curso es un ejemplo de ello. Generalmente nos quedamos siempre con el resultado final, con el punto y final de las cosas. Pero en cambio, los proyectos se definen no únicamente por a dónde llegan sino por el camino que recorren. La evolución es clave. El desarrollo, los caminos que toman, los errores y los aciertos. Todo cuenta. Esto en comunicación empieza a ser recurrente porque lo importante es contar lo que en algún caso hemos denominado como “comunicación 365“. Proceso como valor. Proceso como expresión.
  • No estás sólo, estás siempre acompañado: el verdadero fundamento de la empresa abierta es precisamente el incorporar todo lo que existe ahí fuera e incluso ahí dentro de las organizaciones para aportar valor. Pero lo es más la sensación de saber que siempre encontrarás un apoyo, una idea, un input, un dato, una conversación que hace que mejore tu aporte inicial. Sólo es cuestión de ser consciente deello, de identificarlo y de recompensarlo de forma que sea recurrente este hecho, una auténtica actitud de búsqueda de la apertura como valor. Se comentó en una de las presentaciones que las “diferencias individuales son la riqueza colectiva” y que la “conversación colectiva contribuye a un proyecto enriquecido“. Dos detalles más en los que se muestra una vez más que “lo otro” está ahí y enriquece (que no es lo mismo que aprovecharse, por cierto).
  • Bailar el K.O.’s: brillante expresión de Andoni Lastra, el chico de Vaivata. Y claro, los espacios de comfort es lo cómodo y vivir en la incertidumbre, en el “no sé qué va a pasar pero algo tiene que pasar“, la frase que mencionó Alvaro Andoin de la escultura Cristina Iglesias que dice “…lo que yo buscaba era hacer algo en un terreno en el que pudiese fabricar un lenguaje y no sabía todavía cuál iba a ser…“. Lo importante en el día de hoy es ser ágil mucho más que la estructura controlada. Hablamos de la necesidad de equilibrar en todo momento el exploTar y también el exploRar que tanto he comentado por estos lares, que hacen necesarios esos momentos de pausa para coger aire, mirar y seguir. El desconocimiento no es el miedo, es el reto, el motor que permite que se actúe.
  • Construye tu historia, después cuéntala: Quizá tiene que ver más con la comunicación pero en realidad tiene que ver especialemente con el proyecto en general. Nos quedamos únicamente en la epidermis de que como hay que comunicar y como parece que está de moda eso del storytelling y demás, hay que contar una historia. Queda muy bien pero el problema está en realidad en qué contamos. Luego tenemos que empezar por la construcción del relato. Y además el problema no es de herramientas sino de estrategia. Se habló mucho de la estructuración de los proyectos, por dónde empiezan y hubo un gráfico que reflejó perfectamente cómo se había de hacer y por dónde empezar. Parece que la idea es el QUÉ vamos a hacer pero en realidad todo empieza desde el POR QUÉ esta propuesta de valor. Y en paralelo, el PARA QUÉ. Lo importante en este sentido es que no sólo hablamos de nosotros mismos sino que lo hacemos siempre en referencia hacia los demás, hacia la necesidad latente y hacia la expectativa que se puede crear. Todo este proceso lo que trae como consecuencia es que se está generando un relato que forma parte del propio proyecto. Hay que aprovecharlo, hay que estructurarlo y después y sólo después hay que contarlo.
  • Mide > comparte > mejora > comparte > recoge > comparte > siembra > comparte: aunque la duda radique en hasta dónde hay que abrir, lo que sí es verdad es que en la medida que abres tu organización, mejor. En la medida que abres tus inquietudes, mejor. Como decía Julen, “en caso de duda, abre”. La comunidad que se va creando en la medida que abres y aportas, más sensación y más inquietud por aportar tendrá. Simplemente por el hecho de aportar valor, de generar más valor donde todos, absolutamente todos, GANAN. El dilema del Canvas sí o no, nos ayuda a estructurar el modelo de negocio pero lo que realmente da sentido a este modelo es el valor generado y aportado. Así que cerrando este argumento, nada como una de las perlas más brillantes de las sesiones, expresada por Asier Etxebeste: “SI CIERRAS, PAGA“. Touché.
  • Todo es cuestión de Actitud: dentro de cada argumento encontramos verdades. Dentro de cada explicación damos rienda suelta al valor que queremos aportar. Pero lo que realmente diferencia este “nácar de la empresa abierta” es la ACTITUD. Con “C”. He percibido mucha honestidad, muchísima sinceridad, muchísimas ganas, muchísima humildad en las opiniones. Y eso se llama ACTITUD. Positiva, abierta y colaboradora. En el mundo del deporte suele afirmarse eso de que “es un estado de ánimo”. Sin obviar la realidad de cada empresa y organización, creo qua la actitud que pongas ante tu propio proyecto es tan clave como el propio proyecto en sí. He oído frases como “no sé lo sostenible del modelo pero creo en él” … “tengo tal subidón que no quiero que acabe“, “hay cosas que sé hacer y que me gusta hacer y las voy a hacer“, “es algo que me gusta“… son una pequeña muestra de unas ganas de construir un nuevo modelo basado en la actitud, el compromiso y la apertura.

Sólo puedo decir una cosa. GRACIAS. Mejor dicho MUCHAS GRACIAS. He aprendido más de lo que he podido transmitir. Me he sentido feliz por tratar de ayudar y de sentirme útil para much=s de vosotr=s. Gracias. He escuchado frases tremendamente ilusionantes y motivantes para mí y para mucha gente (espero). He visto ilusión en los ojos y en el corazón. He reafirmado lo que es la palabra creer en lo que haces y tener pasión en lo que haces. Y sobre todo he visto tantas ganas que, sinceramente, aquí sí que veo los verdaderos brotes verdes de los que tanto se habla.

Gracias a Julen y David por todo este enorme y estimulante curso, gracias a los compañeros por permitirme convivir junto a Juan Sobejano, Alberto Etxeandia, Olatz Legarza, Maider Unda, Olivier Schulbaum y Amalio Rey. Pero sobre todo muchísimas gracias a Aitziber, Álvaro, Andoni, Ane, Asier E., Asier G., David, Eñaut, Idoia, Irene, Larraitz, Lydia, Lluis, Mangel, María C., María S., Lorena, Naiara, Óscar y Rosa. 

Si es verdad eso que comentamos alguna vez de que “sólo es una marca si otr= la interpreta”, lo que me llevo de este curso es impresionante. Vaya perlas de puro nácar.

4 responses so far

4 Responses to “Puro nácar en la empresa abierta”

  1. Pilaron 20 Ene 2013 at 10:49 pm

    Plas, plas, plas… leer estas cosas, de gente que “aprende – enseña – cuenta – comparte – anima – reconoce” es una auténtica gozada. Me alegro por tí y por el resto de perlas de ese océano, tenéis mucho que enseñarnos y tenemos mucho que aprender.

  2. Juanjo Brizuelaon 21 Ene 2013 at 9:25 am

    @Pilar: eskerrik asko. Lo cierto es que hay que reconocer que muchas veces aprendes más de lo que enseñas. Y si sientes que en algún caso has llegado a ser útil, es también muy grande.
    Mucho que aprender pero lo más interesante de todo es que hay mucho que hacer aún. Y eso sí que es ilusionante y motivante. Muxus

  3. […] Julen y David en el marco de una colaboración entre la universidad de Mondragon y la EOI. Julen, Juanjo y Alvaro han escrito ya sobre el encuentro. Fue realmente significativo. Una de esas experiencias […]

  4. […] post  que complementan una visión presencial: las perlas de Juanjo y el BoraBora de […]

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