#redca13
Aprender a «decir sí» es tan importante como «decir no». Cuando #redca / consultoría artesana te habla –en mi caso lo lleva haciendo prácticamente desde que la conocí allá por 2008 y más directamente desde 2011– «decir que sí» se transforma en una alegría de esas que se dicen «duradera» en mucho tiempo. Los encuentros #redca, tengan el formato que tengan, se celebren donde se celebren, traten el tema que traten, estén quienes estén, no entienden de espacio y tiempo, todo lo que en «ello» sucede adquiere forma de inspiración, conversaciones, aprendizajes, sentido práctico, reflexiones profundas y algo que uno lleva aprendiendo de verdad en los últimos años: una química especial. Muy especial.
En esta ocasión celebramos #redca13 donde nos acogió la estimulante oficina de Asier Gallastegi en un emblemático edificio de Bilbao, quizá de los primeros rascacielos de la ciudad; allí que aparecimos Ana Rodera, Naiara Pérez de Villarreal, el «pater» Julen Iturbe y quien suscribe con una sonrisa y unas ganas de encontrarnos como siempre sucede cuando volvemos a vernos en persona. Nos hubiera gustado que este quórum fuera más amplio pero es cierto que hay ocupaciones, aunque siempre hay un espacio simbólico recordado donde están más que presentes. Además «nuestra manera de comunicarnos» constante sobre todo lo que podría pasar y en especial ese espacio digital que es el blog colectivo de #redca, hacen que seamos un colectivo «vivo». Spoiler: hablamos sobre ello y la conclusión fue unánime: seguimos y seguiremos. Ya tenemos planes para este 2026 y para inicio del 2027. Estad atent=s.
Empezaré por el final: las conclusiones, las recomendaciones, las ideas, los casos, los ejemplos, las dudas, miedos, escenarios y las conversaciones inmediatamente después en el viaje de vuelta a casa con Ana, fueron más que concluyentes:
JUNT=S: la IA (Inteligencia artificial) y la consultoría artesana han de convivir JUNT=S.
#redca13
Esta vez el tema resultó lógico y común en los tiempos que vivimos, y nosotr=s, como consultores que nos definimos artesan=s, tenemos que darle la mano en un mismo plano. Una convivencia crítica pero práctica, intensa pero respetuosa, herramienta pero proceso, recurso pero transformadora. Ese «estar» en/con/junto a la IA puede suponer semejante implosión como lo fue la imprenta e internet, con total seguridad.
Lo confieso: acudí con la misma precaución que he manifestado desde hace meses. De hecho de este #redca13 me llevaré como anécdota que solamente acudimos a nuestros portátiles en la sesión de la tarde, la mañana entera estuvimos conversando, preguntando, escuchándonos (adjunto foto) sin interferencia alguna, solo la voz y la escucha. Creo que fui el único que en algún momento acudí a mi cuaderno y apunté palabras sueltas. A la tarde, con casos concretos ya enredamos con nuestras herramientas y la IA.

Manifesté, reitero, mi precaución a día de hoy. Esta relación la inicié hace un par de años en un taller en La Nave Nodriza que me estalló la cabeza al descubrir la realidad y la potencialidad de la IA. Me puse en guardia. La realidad, escuchar a colegas de profesión hablarme sobre su uso diario, escuchar a mis Lucía y Martín cómo trabajan cada día con ella, sorprenderme ante esta proliferación derrochona de cursos, cursos y cursos, y expert=s, expert=s y expert=s de IA por todos lados, escuchar y comprobar proyectos que ya en su origen son 100% IA, sus apuestas y sus miedos, esa sensación de que te atropella una ola y aunque sepas nadar bien intuyes el peligro de no saber responder en el momento, me sigue invadiendo. Si algo me llevo y me lo llevo de verdad, es que hay que caminar junto a ella, reconocer y estar alerta al proceso de aprendizaje y potenciar este sentido crítico que me/nos ha hecho llegar a seguir trabajando en lo que nos gusta y como nos gusta.
Hoy, más de una semana después, tengo una ventana abierta en mi portátil con las pestañas habitadas por Chat GPT, Gemini, Claude, Perplexity y NotebookLM. Apunto una frase que me abre la puerta a este resumen
«El futuro tiene muchos nombres: para l=s débiles es lo inalcanzable, para l=s temeros=s, lo desconocido; para l=s valientes es la oportunidad».
[ Víctor Hugo ]
No es cuestión de probar porque sí, ya que a día de hoy no tengo criterio para saber cuál me gusta más porque no sé aún en base a qué: ¿a que me dice lo que quiero leer? ¿a que me responde más educadamente? ¿a que me pone a prueba? ¿a que me hace ganar tiempo? ¿a que me sorprenda más?. Sí es cierto que voy actuando en mi día con ella. Siento que aún tengo tanto que aprender que como entrenador, analista y profesor del baloncesto que también soy tengo claro que solo el entrenamiento y la práctica diaria hará que sepa «jugar mejor» cada día.
Así que vamos a ello, desde un resumen especial:
- Junt=s: ya he hablado de ello.
- Escenarios: me gustó este término porque siempre me encuentro cómodo con él. Explorar es una de nuestras principales maneras de avanzar en nuestra vida, y explorar supone a su vez ser capaz de abrir vías que nos permitan intuir qué nos podemos encontrar o qué no, riesgos y oportunidades, espacios desconocidos y lugares a abandonar en nuestro día a día. Los escenarios futuros son siempre un estímulo pero hay que tener el suficiente conocimiento y práctica para poder intuir espacios que puedan ser de especial valor añadido.
- Dato: me parece curioso que ahora más que nunca nos preocupemos del «dato que aportamos» cuando en realidad estamos cediendo nuestra información por recovecos casi inapreciables, hasta irresponsables desde hace bastante tiempo, sin darnos cuenta. La preocupación del dato, en concreto de la «recuperación del dato«, qué se hace con lo que aporto, quién lo gestiona a su vez y qué resultado me llevo, que no deja de ser un dato general, igualitario probablemente. Cómo aprende la IA desde mi criterio y si mejoro o no yo mismo en el desarrollo de ese criterio, es algo que en estos momentos me preocupa especialmente. Dato en negativo y dato en positivo. Ya hay algunas cooperativas de uso del dato. Es una buena idea.
- Igualar: este término ha surgido a posteriori del encuentro tras una charla online en la que estuve presente cuando explicitaron «el dato» de uso de la IA en la actualidad. En los primeros lugares estaban sobre todo usos que «minimizaban» las debilidades del personal: escribir textos, buscar ideas, buscar referencias. A qué hemos llegado, me pregunto. También tiene su ventaja, claro está: igualar desde esas respuestas a debilidades puede exigirnos a ser capaces de aportar más valor todavía. Desconozco aún si nos iguala en la mediocridad o bien nos permite abordar esos espacios donde no éramos capaces antes de actuar y coopetir con más criterio. El tiempo lo dirá.
- Criterio: Persona y profesionalmente es algo que me preocupa especialmente. De la misma manera que trato de aportar siempre en mis proyectos una serie de ideas que estén basadas en un decisiones y razonamientos con criterio, quiero entender que necesitamos ahora mismo tener el criterio suficiente para tratar de reconocer qué aportamos, qué nos aporta, qué aprendemos, qué nuevas competencias adquiero, cómo mejoraremos –o no– como profesionales, a dónde nos lleva todo esto. El hecho de repetir comportamientos y conductas de manera continuada no significa que «dominemos» (si es que en algún caso es o será así) la herramienta. Me interesa especialmente cómo construir criterio para comprender mejor el empleo de la IA en mi día a día.
- Surf: Fue Asier, creo recordar, que dijo que no es tanto la sensación de estar constantemente sobre una ola sino más bien tener ese control suficiente para estar en ese lugar oportuno donde pueda surfearla con garantía y disfrutar de ella, de la misma manera que sepas en qué momento debes dejar de surfear porque la ola no da ya más de sí. Es un «arte», un expertise, algo de ese «criterio» que debes tener para poder saber bien cómo y qué hacer. Pero evidentemente, como te imaginarás, es preciso salir todos los días a surfear, para poder construir conocimiento con la consiguiente solidez que te pueda hacer surfear con garantías.
- Humanizar: tecnología construida y desarrollada por voluntades humanas, no lo olvidemos. Históricamente ha sido así, la evolución humana es precisamente eso: desde los humanos se desarrollan artefactos que tienen un impacto en el día a día que posteriormente modifican esos comportamientos humanos y vuelta a comenzar esta nueva rueda de conocimiento. No debemos olvidar que la perspectiva sigue siendo «nuestra» y que tenemos que construir una conversación con esa tecnología para que podamos tener una convivencia óptima y de valor, sobre qué vamos a construir nuestro futuro, nuestros proyectos y nuestro día a día con ella. Hay un pensamiento, no lo olvidemos, intencional en todo ello y una respuesta al mismo que trata de enriquecer partes de nuestras estructuras mentales con las que abordamos retos y proyectos. El desafío no es la herramienta en sí, el desafío real somos nosotras y nosotros mismos y lo que seamos capaces de «madurar» como individuos y nuestros conocimietnos y comportamientos hacia nuestros pares. Éste es el reto.
Hay muchísima «literatura» ya sobre este tema (confieso que estos párrafos no han sido compartidos con ninguna de las herramientas de IA). Os dejo las reflexiones de mis colegas de este #redca13:
- Asier: «Nos convocaba reflexionar sobre Inteligencia Artificial y volvimos a hablar de consultoría. #REDCA13»
- Julen: «La consultoría artesana ante la inteligencia artificial»
Y en estas andamos, a vueltas con cómo aprender, con cómo cambia mi/nuestro día a día, mientras sigue esa sonrisa de hace unos días con mis colegas de #redca.