Archive for the 'branding personal' Category

Jun 09 2015

Branding en red, de lo personal a lo diverso

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El 30 de noviembre del 2000, la UNESCO declaró al Palmeral de Elche como Patrimonio de la Humanidad. Más de 200.000 variados ejemplares perfilan uno de los emblemas más importantes de esta ciudad. Y en especial su “Palmera Imperial“, de 7 brazos, un ejemplar único que se convierte en icono de esta ciudad (sorprendente ciudad, para mí) que se une a este basto palmeral que aporta singularidad a esta ciudad tanto en su entorno como en el espacio urbano.

7 brazos en uno, de forma simbólica, reunidos en un entorno efectivamente muy especial en Elche, en las III Jornadas de Innovación de ÓPTIMA LAB una serie de profesionales artesanos, que trabajan cada día desde la óptica de la productividad personal, un concepto sintetizado en la metodología GTD, y que sinceramente, conviene revisar para saber hasta qué punto somos o no productiv=s. A estas Jornadas, allá que me fui aceptando la invitación de su mentor, el compañero artesano José Miguel Bolivar, para tratar de aportar algo de luz al grupo y hablar sobre branding, red, personas y organizaciones, etc. Y a posteriori, tomando como símbolo de esta Palmera Imperial, la reflexión, las ideas, las dudas y preguntas surgieron en el momento del taller y en el viaje de vuelta.

Decía al inicio de mi taller, que trabajar en branding tiene dos momentos tremendamente interesantes para un profesional como son el momento de la génesis de un proyecto empresarial y cuando un proyecto empresarial ya consolidado tiene ante sí el reto de diversificar su proyecto, adquirir otro o generar uno nuevo, y aparece entonces la pregunta de si seguir con la misma marca y/o crear una nueva. Son dos momentos especialmente excitantes, al menos para mí, porque te das cuenta que la marca puede aportar un valor más allá de la mera idea de negocio, y es poner el foco siempre en el exterior de nuestras organizaciones, en nuestros clientes.

El concepto “branding en red” es un reto especial para debatir sobre cómo deben ser las marcas del futuro. Por un lado estamos asistiendo a una tarea de simplificación del portfolio de marcas que tienen muchas organizaciones hacia crear marcas corporativas únicas y más potentes; surgen por otro nuevas iniciativas de un tamaño más pequeño que se unen, dada por esa tendencia y realidad que existe a ser organizaciones e incluso “profesionales más pequeñ=s”, más flexibles y adaptables para competir en unos mercados cada día más exigentes y líquidos.

Decíamos en estas Jornadas de Optima Lab, reflexionando sobre la realidad y la gestión de marcas-persona y marca-colectiva, que el problema no es tanto la sensación de incompatibilidad de ellas, sino la búsqueda de la complementariedad entre lo individual, lo colectivo y sobre todo lo relacional entre todas ellas. El concepto de arquitectura de marcas establece que lo importante es reconocer cuáles son las relaciones entre las marcas y dónde se producen las sinergias entre todas ellas y dónde hay que poner los recursos para lograr la percepción deseada en la mente del mercado. El reto en todo caso es “comprender” e interpretar al mercado y saber en qué momento una marca-personal aporta más valor en la relación y cuándo una marca-colectiva lo hace. Quizá el problema no sea tanto de jerarquía entre marcas sino pensar más en los momentos de la verdad de las personas-organizaciones cuando tomamos decisiones y saber quién puede aportar más valor en cada momento.

Las marcas son entes vivos y dinámicos que se alimentan cada día y a su vez han de digerir las verdaderas necesidades y expectativas de personas y organizaciones en el mercado. Y si nos encontramos como en la Palmera Imperial con diferentes brazos que entre todos configuran una figura única, el reto ha de ser ése: cómo podemos ser únicos donde tod=s somos igual de importantes pero sobre todo cedamos la importancia a quién aporta el valor necesario para resolver la necesidad concreta en el momento preciso.

Gestionar marcas es gestionar expectativas. Y nuestras expectativas como “consumidores” no son siempre las mismas, son en función de cada momento. El reto como gestores de marcas es saber interpretar qué hacer en cada momento. No es lo mismo el momento inicial de búsqueda de información sobre un producto/servicio concreto que el momento previo de la compra. Establecemos en realidad un protocolo de relación entre personas-marcas en que en cada momento hay que hacer lo pertinente, lo que permita reducir miedos y dudas pero sobre todo, aportar un mayor valor en la relación y una completa significación.

Si hay algo que me interesa especialmente del método GTD (os recomiendo que leais el libro de José Miguel Bolivar) es que más allá de gestionar el stress, los tiempos, las tareas, etc (perdona José Miguel por la simplificación), es que en toda acción la clave es el propósito y el resultado final que queremos obtener. Propósito y resultado final, que aunque parezcan lo mismo no lo es. Las marcas, sean éstas individuales o colectivas, han de tener claro que el resultado final es construir una relación sostenible y de valor en el tiempo y que su propósito es ayudar a encaminar al mercado en esta relación aportando significados cada vez más estables.

Son muchas las reflexiones, y las tareas pendientes que quedan, que han surgido, surgen y seguro que surgirán en torno a este proyecto ÓPTIMA LAB, pero sobre todo en cómo construimos y desarrollamos las relaciones entre marcas individuales y marcas colectivas, entre marca personal y marca “ente”, pero lo que sí queda claro es que del “branding en red” tenemos mucho que aprender sean nuestras marcas del tipo que sean. Gracias a Paz Garde, José Miguel Bolivar, Antonio José Masía, David Sánchez, Cruz Guijarro, Jesús Serrano, Jerónimo Sánchez, Enrique Gonzalo y Silvestre Segarra por hacerme partícipe de este proyecto. Seguiremos trabajando sobre ello.

 

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La foto de inicio es de Flickr, de Francesc

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Abr 24 2014

La marca que queda

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No quería escribir un post sobre branding pero al final hablaremos de marcas. Porque lo que ha ocurrido en estos días medio-vacacionales-medio-laborables merece una pequeña reflexión acerca de lo que queda cuando algo se va.

Llegaron primero dos fallecimientos de dos personas a las que personalmente tenía especial respeto: Gabriel García Márquez y Wally Olins. Al primero, porque desde hace tiempo siento especial predilección por la literatura hispanoamericana, esas historias cuasi-fantásticas que tanto recrean autores como el propio Márquez, Borges, Cortazar y mi especialmente preferido Mario Benedetti. Pero García Márquez tenía un lugar especial por esa frase de su “Crónica de una muerte anunciada” :

El día que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo.

Para mí era romper el paradigma de la literatura: ¡ya sabía cómo iba a acabar el libro!. Era además la tesis ideal para saber que con muy pocas palabras se pueden decir muchas cosas. Quizá también por eso decidí estudiar publicidad; y por eso mis estilos literarios preferidos sean los cuentos y los poemas. En poco, mucho. Como las marcas. Porque muchas marcas, las grandes marcas, no necesitan recovecos para contar su autenticidad. Hay quien le llama el ADN de la marca, la “idea de marca”… la síntesis como ejercicio primordial para comprender y sentir lo que una marca ha de expresar. García Márquez además mostraba una imagen pública muy asociada a la humildad de la persona y sobre todo a su pasión por la escritura. Me viene a la cabeza la palabra “compromiso con las palabras”. Ese compromiso que hoy muchos buscamos y que tan poco encontramos.

No sabría decir muy bien cómo llegué al branding pero sí he de reconocer que uno de los caminos fue Wally Olins. El “Caso BT” era digno de estudio y revolviendo libros descubrí a un “señor inglés con gafas redondas y pajarita”  que estaba detrás de todo su planteamiento. Y de otras grandes marcas como AkzoNobel, 3i, Renault, Repsol, Bankinter, Indra, Yoigo y muchas más. Y Mondragón Corporación con su “humanity at work“. Tuve el inmenso placer de conocerle personalmente en una cena de ésas que son difíciles de olvidar. No hablaba de marcas, hablaba de personas, hablaba de esos momentos especiales en la relación entre una persona y una marca. Era de esas personas que sentía lo que decía, más allá de mostrarse como todo un gurú del branding (que lo era). Estuvo brillante en la Jornada de Branding que se organizó en Donosti durante mi anterior etapa profesional: cercano, personal, accesible y pasional. Muy pasional. Sólo hay que ver el legado que deja, su último libro, y un conocimiento bárbaro en esta materia.

Wally Olins talks about his new book ‘Brand New. The Shape of Brands to Come’ from Saffron Brand Consultants on Vimeo.

Y por otro lado, dos pérdidas “organizacionales”: Nike decide dejar el proyecto Fuelband que tanto nos sorprendió (a mí, al menos) y Nokia parece que desaparece para llamarse Microsoft Mobile.

Uno de los mayores retos a los que se enfrentan los proyectos es abordar la tesitura de seguir con tu línea de producto/servicio que te hace competir en el mercado y/o emprender nuevos caminos que permitan extender tu marca hacia nuevos territorios. En realidad los retos de marketing son sencillos: o ganas “cuota de cliente” (más productos/servicios para un cliente) o ganas “cuota de mercado” (más clientes con un “mismo” producto/servicio). El caso de NIKE Fuelband supuso un salto enorme en la marca porque NIKE exploraba un territorio que se acercaba a una categoría de mercado concreta (el ejercicio deportivo) más que a un “gadget” tangible. Y más cuando ya existían diversas apps que “hacían algo similar”. ¿Cuál era el negocio, pues? ¿los “datos” o los “aparatos”? En un lado, NIKE quizá no se sienta cómodo con su propia marca, quizá navegue en mares pantanosos. En el otro lado, el “weareable” es un nuevo campo con muchos pretendientes. Y NIKE quizá no se sienta con la credibilidad suficiente para competir contra marcas como la propia Apple, por ejemplo. Así, que si el modelo de negocio no está claro y tu marca no da la suficiente garantía, “zapatero a tus zapatos”. ¿Se puede considerar como fracaso? Creo que no.

El caso de NOKIA me produce una mayor desazón. NOKIA, ejemplo para muchas organizaciones. Lo nórdico, el sonido inconfundible, quizá la marca que dio un paso hacia el modelo original de móvil pero que vio cómo la categoría cambió radicalmente con el iPhone y ahí, se acabó la marca. La marca se quedó en el producto, en sus múltiples gamas, pero no fue más allá. O alguien le superó “lateralmente”. El caso es que NOKIA parece que deja de existir y en cambio “una grande” retoma el pulso con todo su arsenal: MICROSOFT, ¿de verdad?. El mundo de lo mobile pasa también por un momento curioso: Apple, Samsung, LG, HTC… otras que casi ni existen ya como Blackberry… y Microsoft que (parece) quiere apuntalar su proyecto desde el hard y el soft con su propio sistema operativo.

Es curioso lo que es la vida. Marcas que dejan legado o marcas que pasan a la historia. Marcas que en su trayectoria todo son nubes y cuando llegan a su final, cobran todo el protagonismo. Marcas que dan un paso pretendiendo satisfacer al mercado y en cambio no interpretan lo que pudiera pasar “si”. Marcas que renacen. Marcas que, como las personas, se equivocan, recogen en “silencio” y siguen. La vida son ciclos. Y lo importante que son las lecciones que dejan en cada uno de ellos. No queda otra que seguir…aprendiendo. Y reconocer cuál es la marca que nos gustaría dejar.

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P.D.: y en el transcurso de estos días, otro de esos legados que van a quedar para siempre. No sé muy bien por qué pero Tito Vilanova era de esas personas que también me marcó. Quizá porque me tocó durante mucho tiempo ser ese 2º entrenador que iba dando pistas. D.E.P.

 

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La foto de inicio es de Flickr, de Cristian Meneghin

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Oct 31 2013

Hoy es el primer día de tu nueva vida

De la misma forma que cuando apruebas el examen práctico y te dan el carnet de conducir no quiere decir que sepas realmente a conducir, cuando haces un curso de formación en un tema especializado, no quiere decir que tu vida profesional cambie radicalmente desde ese momento. No es tan fácil. No obstante, es un paso, un gran paso para afrontar los nuevos retos que nos depara el futuro presente. Esto fue lo que se nos propuso Izaskun Merodio (eskerrik asko Izas) desde Inguralde, Centro para la promoción, formación y empleo perteneciente al Ayuntamiento de Barakaldo, con el encuentro de cierre del Plan de Empleo Sarelan, bajo el título “Construye tu red profesional para el Empleo“. En él, junto a las 84 personas que han participado en los diferentes programas formativos durante estos últimos meses, participamos Silvia Muriel y el que suscribe, para relatar la experiencia personal – profesional de cada un= de nosotr=s en este contexto, el de iniciar una nueva etapa profesional. Como el propio folleto del evento aclara, se trata de comprender que…:

El mercado laboral actual aconseja nuevas formas de enfrentar la búsqueda de empleo y la calidad del mismo. El desarrollo profesional, la estabilidad laboral y la calidad del empleo en el futuro parecen estar vinculados a la capacidad personal para desarrollar roles diversos como profesional por cuenta ajena, freelance, colaborando en proyectos grupales o iniciando una actividad empresarial. En cualquiera de estas situaciones, resulta aconsejable la construcción de redes profesionales que permitan el desarrollo de proyectos colaborativos, que faciliten el flujo de información sobre el mercado y que complementen las competencias técnicas personales en redes multidisciplinares.

El caso es que ha sido para mí un ejercicio interesante de auto-reflexión para compartir mi propia experiencia en este ámbito y mis reflexiones y ánimos para quienes empiezan un nuevo capítulo en su vida. Porque así le he llamado a la charla “Hoy es el primer día de mi nueva vida”. Y me he puesto en el contexto de hace casi ya 4 años (¡cómo pasa el tiempo!) cuando comenzaba una nueva etapa en mi vida, el capítulo 4 de la misma, que he titulado “En busca de Juanjo Brizuela”. Un nuevo ciclo personal y profesional que sabía cómo empezaba y no sabía siquiera dónde iba a llegar. Comenzaba una etapa en “solitario”, tratando de reencontrar a esa persona que quería disfrutar del por qué de la publicidad y sobre todo el por qué de las marcas, y que quería sobre todo profundizar y centrarse en una única visión: situar a la marca en el epicentro de las organizacionesy cómo se pueden tomar decisiones en las organizaciones desde la marca. ¿Cómo? Dando pasos. Uno tras otro. Vértigo mucho, pero también ser fiel a esa idea. Han sido 4 las grandes ideas que he transmitido:

  1. “Saber cuál es tu valor añadido”: Reconocer, identificar, descubrir, preguntarte qué es lo que pretendes aportar con tu conocimiento, tus capacidades y tus habilidades. Sí, es un ejercicio durísimo el de autoconocerte, o como perfectamente explicó Silvia Muriel, reconocer tanto tu Autoconcepto como tu Autoestima. Este ejercicio es básico. Quizá reconocer qué sabes hacer bien, qué puede llegar a tener sentido para otr= es algo que deberíamos realizar en una nueva etapa que se inicia pero sobre todo recomendable hacerlo cada cierto tiempo, para no perder perspectiva o para recorrer un nuevo camino que permite sentirnos mejores consigo mismo. Y en este ejercicio no vale sólo el QUÉ sino en especial el CÓMO. Aquí, puedo decir personalmente que el concepto de la artesanía que tanto hemos hablado aquí, me ha abierto una perspectiva esencial en mi vida profesional y personal.
  2. “No estás sólo, rodéate, acompáñate, RELACIÓNATE”: aun cuando da vértigo “lanzarte” al mundo laboral de manera solitaria, lo cierto es que somos en la medida que compartimos y colaboramos. Reconozco que hay momentos de “soledad” duros, en los que no tienes a tu lado a alguien a quien puedas decirle “¿qué te parece esto que estoy haciendo?” pero en cambio, hoy, es posible poder conectar con personas que generosamente te ceden parte de su tiempo para escucharte, comentarte, simplemente charlar para volver a situarte en un espacio real. Recordaba que una de las primeras cosas que hice cuando comenzó mi personal “capítulo 4” fue realizar un mapa mental con aquellas personas (sí, personas) con las que quería tener relación y sobre las que quería contar…y si fuera posible que pudieran contar conmigo. Fue un ejercicio interesante sobre todo por reconocer aquellos campos en los que “no aportas valor” y en los que es mejor ir “junto a” que no “solito por el mundo”. Ese ejercicio lo repito periódicamente, sumo, reviso… como en un equipo de baloncesto, lo importante es tener el equilibrio suficiente, no hace falta tener a los mejores sino rodearte de aquella gente que realmente aporta al común, donde está clara la sintonía y la empatía, o como dijo en su momento Alberto Barbero, “conectar la wifi emocional”.
  3. “Dices lo que eres, eres lo que haces”: en un mundo lleno de ruido, donde bien es cierto que la tecnología socializada nos ayuda a “contar” nuestra experiencia, no basta sólo con decir y contar nuestras ideas y reflexiones (como este blog) sino sobre todo lo importante es “hacer” eso que dices. Hoy es importante aportar valor a las organizaciones más que decir que hay que aportar valor. Si dices que eres innovador, innova. Si dices que haces branding, ayuda a tomar decisiones desde la marca. Es el ying y el yang, son dos caras de las misma manera. De una etapa de mensajes pasamos directamente a una etapa de experiencias. Lo decía Woody Allen: “Las cosas no se dicen, se hacen, porque al hacerlas se dicen solas”Vaya reto tenemos por delante desde la comunicación porque esto cambia el paradigma… y vaya si lo cambia. La coherencia se coloca en primer plano de nuestras decisiones y acciones.
  4. “No es un proyecto, es EL proyecto”: recuerdo con especial atención una entrevista que oí en su día a Manolo García, de El Último de la Fila. En ella le preguntaban cómo era posible que en una gira por todo el país, día sí día también, estuviera siempre al máximo en cada concierto. A lo que él respondió que “…esa persona que llevaba tiempo esperando en verlos en directo, que había pagado un dinerito por verles actuar, se merecía todo su respeto y todo su esfuerzo para no defraudarle…”. Tenemos que cambiar el chip de nuestra forma de actuar ante los proyectos. Hemos de desterrar el copy-paste de nuestro día porque nos limita, nos impide progresar pero lo peor de todo es que así no entenderemos jamás las verdaderas necesidades de nuestro cliente ante un problema, SU problema. De esto, volvemos a aprender de nuestros artesanos: un único oficio pero cada tarea, cada proyecto era diferente y único. Entenderlo como SU proyecto como EL proyecto, cambiará la forma de relacionarnos en el mercado, de implicarnos y comprometernos en su solución y sobre todo nos hará crecer profesional y personalmente, sin duda. Probad un día a plantear un proyecto no sin buscar “algo parecido” que hayamos hecho antes, sino realmente tratar de entender e interpretar el problema e ir buscando una solución, casi desde 0. Seremos honestos con el cliente y sobre todo con nosotr=s mism=s, nos exigirá dar el máximo y, ésta, es la mejor manera de fidelizar no un cliente, sino una relación.

Ésta ha sido la base de la charla. Lo cierto es que da vértigo iniciar una nueva etapa en tu vida. Era curioso cómo en el debate posterior, surgían preguntas con dudas, que reflejaban miedos, que se preguntaban por cómo rodearte de compañer=s de viaje, con cómo afrontar cada proyecto. La vida misma. No hay solución científicamente probada sino la experiencia vivida y aprendida. Lejos de esos discursos institucionales de “hala, ya os hemos formado; buena suerte“, la realidad del día a día es otra y sí, merece la pena vivirla. Os dejo la presentación para que la podáis ojearla. Siento una pequeña contradicción no obstante. Creo que una de las armas más peligrosas que existe y ha existido son los Curriculum Vitae. Páginas y páginas de cosas que lo único que hacen es dificultar la ventaja, empatar las personas y donde explotan más las amenazas del “otro curriculum” que apostar por tus fortalezas y tus oportunidades. No me gustan los CV, lo siento. Pero por otro lado, parece que ahora la moda es que hay que emprender sí o sí, y no es fácil. Hay su momento, hay que saber lo que requiere y cualquiera no vale. Lo siento pero me corroe esta duda en forma de paradoja. O curriculum o emprender. Me encantó una frase que comentaba Silvia en la que expresaba eso de que “…le encantaría saber qué se diría y cómo prescribiría un cliente actual con un posible futuro cliente, recomendándole su trabajo y su experiencia…”. Creo que esa pregunta enlaza con el primer punto: el valor añadido de cada uno, el famoso “qué vendes” y “por qué yo y no el/la otr=“. Actitudes y aptitudes. Profesión y pasión. Pero sobre todo, dar un paso cada día. Espero que haya servido y ayudado. De momento, he aprendido bastante de esta reflexión. ¿Y tú?

Hoy es el primer día de tu nueva vida / Inguralde / Equiliqua 30oct13 from Juanjo Brizuela

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P.D.: Utilizo un conocido video, ¿Bailamos?, que enseño Silvia en su presentación. Es sencillamente genial.

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Abr 24 2013

Identidad digital al servicio del colectivo

Es de género muy humano el alimentar nuestro propio ego. Hay quien le llama autoestima, narcisismo, individualismo, psicología del yo… el caso es que un= se preocupa por su propia imagen, por su conocimiento y capacidades y por mostrarse sobre todo diferente y relevante. En definitiva, “ser algo” para los demás. Personalidad, carácter, no sé muy bien cómo denominarlo pero ese “ser algo” se está convirtiendo en nuestros días especialmente importante.

Viendo y oyendo estos días un fantástico nuevo video de Josi Sierra, con Pilar Kaltzada de facilitadora y Genís Roca como protagonista, el propio Genís viene a decir que “las tecnologías relevantes provocan cambios sociales”, como en su día pasó tras la época lítica, la domesticación, la revolución industrial y la actual digital, en la que estamos inmersos. En cada una de estas épocas se dieron cambios sociales importantes y se replantearon nuevos órdenes sociales. Os dejo el video para que lo degustéis despacio y con mimo, que lo explica muchísimo mejor que yo.

El caso es que con esto de las redes sociales, las nuevas tecnologías, lo digital, en definitiva, y la posibilidad y facilidad de acceder al uso de la tecnología de forma sencilla, podemos generar nuestros propios contenidos y mostrarlos a nuestra red de contactos. Nunca antes había sido tan fácil salvo hacerlo en nuestro círculo más íntimo, en la plaza, de potes o en nuestro trabajo. Ahora, escribes, tuiteas, posteas, sacas una foto o un video y “tu gente” la ve. Si a alguien le gusta, es uno de los mayores subidones de ego que le produce a un=. Y eso produce ese extraño hecho inaudito hasta nuestros días de que “contamos todo, lo que hacemos, lo que vemos, lo que pensamos, …” hasta donde nuestro límite personal lo establezca. Porque, dejémoslo claro, el límite de exposición y de extimidad lo marca cada un=.

Cada un= lo hace hacemos desde su ámbito donde se encuentre más cómodo: ocio, personal, profesional, especialista… en cualquier formato: blogs, twiiter, Facebook, Tumblr, Instagram… Se va trazando el camino quizá inconscientemente de tratar de construir tu “marca personal”. Un término de ésos que están más en boga cada día: branding personal, marca personal, marketing personal… “venderse a sí mismo”.

Las preguntas que me hago en este momento son

  • ¿dónde queda el valor de las organizaciones?
  • ¿es necesario marcar un equilibrio entre la “marca personal” que vamos construyendo frente a la “marca organización”?
  • ¿en qué medida uno se beneficia del otro y/o viceversa?
  • ¿conviene tener perfiles diferenciados?
  • ¿puede la empresa apoyar el despliegue de imagen de sus profesionales o le molesta que lo haga?

Uno vive en ese hilo que pende entre la imagen y el nombre de uno y una “marca” que lo puede representar. Sí, soy Juanjo Brizuela y mi proyecto se llama “Equiliqua“. ¿Por qué separado? ¿por qué junto? ¿dónde acaba Juanjo Brizuela y dónde empieza Equiliqua? ¿dónde acaba Equiliqua y empieza Juanjo? No me queda claro aún (estoy en permanente debate interno y a veces externo) pero sí que me paro a pensar también en casos de personas que tienen su propio desarrollo de “presencia digital” activa y a su vez trabajan en y para una empresa. Me pregunto hasta qué punto esta relación entre persona-organización sigue el camino habitual o está cambiando su perspectiva. Y posiblemente deberíamos de pensar que en una única organización no habrá un único caso personal sino varios. Fijémonos por ejemplo en el mundo de l=s periodistas y medios de comunicación, l=s médicos y su hospital, l=s cocineros y su restaurante, l=s profesores y su universidad.  Esto habrá que gestionarlo de alguna otra manera.

De primeras pasa por reflexionar primero por cómo es nuestra relación con el trabajo. Si realizamos una función y una tarea concreta dentro de cada organización o si realmente aportamos más unos conocimientos, habilidades y actitudes actuales (y futuras) en un ámbito concreto de la empresa y lo desarrollamos al mismo tiempo que avanza la organización. Me inclino por pensar en que una persona que trabaja en un departamento de comunicación de una empresa no sólo realiza las tareas habituales de su trabajo sino que además progresa y completa su conocimiento en cada experiencia laboral y en cada nueva situación que se le presenta. Y si esto lo “abre” desde su propia identidad digital personal, proyecta y adquiere un nuevo conocimiento válido para sí mism= pero también para la propia empresa. Es una cuestión curiosa. Esta relación adquiere, entiendo, una nueva dimensión en paralelo. Las organizaciones tienen necesidades concretas que resolver, el conocimiento está en la organización pero también fuera de ella, y son sus trabajadores quienes lo adquieren, lo interpretan y lo publican hacia el exterior, tratando quizá de explicarlo, de buscar respuestas, de mostrarse como conocedores del tema o simplemente con ganas de contarlo a los demás. El/la trabajador/a gana pero creo que la empresa también.

“El mundo del social media no va de tecnologías, va de personas” como bien explica Genís. Sí que es cierto que hay marcas que quieren han de estar en estos nuevos contextos y en ello están comenzando a participar de forma activa (queda aún mucho por hacer) pero son eso, organizaciones “en plural” participando en un mundo de personas “en individual”. Quizá por ello sea que existen opiniones contrarias a su presencia e incluso que no les aportan nada (aún). Pero lo que queda claro es que estas nuevas relaciones que se producen, entiendo dentro de las organizaciones, se han de regular de otra forma.

¿Podríamos pensar que la comunicación de las marcas en social media fuera protagonizada por sus trabajadores de manera individual? ¿Podríamos gestionar la imagen de cada empresa desde la propia imagen digital de nuestros trabajadores?

Aunque estemos hablando de un mundo de nuevas relaciones de personas en las redes sociales, la realidad muestra cada vez más una preocupación por CADA identidad digital personal. El “yo digital” se muestra con tanta fuerza e intensidad que parece que tapa al “nosotr=s digital. Y eso para muchas empresas debería hacerle pensar: ¿tengo únicamente una función asignada a un/a responsable concreto/a o pongo en valor esta “marca personal” como parte importante de mi presencia digital como colectivo?

Le sigo dando una vuelta.

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