Archive for the 'emprendizaje' Category

Abr 29 2016

Visión, valor y marca para emprender

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Aunque se está convirtiendo en muchos casos en una palabra que empieza a perder su sentido, emprendizaje puede reconvertirse en aportación de valor, de innovación pero en especial de esa pequeña pero guerrera pasión que tienen tenemos muchas personas al hablar de su futuro personal. Digo que pierde algo de sentido porque fruto de esas pequeñas simplificaciones que utilizamos para comprender la vida, que en sí misma es más compleja, parece que emprender es la salida más fácil para aquellas personas que lamentablemente han perdido su puesto de trabajo, para aquellas a las que se les recomienda una nueva salida desde fuera de la organización que le daba cobijo e incluso para tod=s l=s estudiantes que se les lanza al mercado laboral con una clave: “ahí tienes el mercado”. Parece que es la palabra que lleva implícita la solución a un problema más de fondo: mitigar el número de personas en paro. Y ahí puede radicar una de estas trampas que nos vamos construyendo. Emprender para limpiar cifras de paro.

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No obstante, siguen existiendo iniciativas que desprenden otra idea: emprender como aportar nuevo valor. Recuerdo una frase de Alfons Cornellá, en su etapa inicial por Infonomía, donde definía innovar como el resultante de la fórmula “ideas x valor = resultados”. Me sigue pareciendo muy valiosa hoy en día ya que extiende el mundo de las ideas hacia la transformación de éstas en términos de valor para la persona que la recibe e interpreta.

Desde hace un par de años participo en YUZZ, un programa de formación y apoyo de nuevas ideas de proyectos tecnológicos que se desarrolla por unas 60 entidades locales de toda España. Está promovido por CISE (Centro Internacional Santander Emprendimiento) y patrocinado por Santander Universidades. Esta semana ha sido “mi” semana YUZZ porque he estado recorriendo algunas ciudades españolas para hablar a los participantes de “Branding para emprender _ Emprender desde el Branding”. Uno de los retos es hacer ver a dichos participantes que “pensar en marca puede ayudar a transformar su idea de negocio en valor generado el mercado”. Espero haberlo logrado.

La experiencia una vez más ha sido muy grata, viendo además que la ilusión y la pasión de l=s asistentes ha sido contagiosa (¡gracias!) porque cada vez que explicaban “su” proyecto transmiten esa energía necesaria en todo proyecto: “creer en lo que haces”. Es un gran paso inicial, fundamental, que se une a unos cuantos más que pueden conseguir que un proyecto se convierta en realidad, a corto plazo. He leído recientemente un extraordinario post de Pilar Kaltzada en el blog de B+I Strategy, donde precisamente habla de esto: de la capacidad de una nueva gestión que permita nadar al mismo tiempo en el corto, medio y largo plazo.

En el futuro que se asoma, saber combinar el corto, el medio y el largo plazo será una ventaja competitiva. El futuro que imagino es un territorio extenso, y no será suficiente con calcular una zancada, sino el recorrido de largo aliento. Tendremos que aprender a convivir con la mirada estratégica de forma permanente, y dotarnos de agilidad suficiente para saber enderezar el rumbo cuando las señales lo indiquen.

Hablar de branding en este sentido resulta aún más retador porque, lamentablemente, en muchos casos se sigue entendiendo el branding como un logotipo, algunas aplicaciones, cómo se implementa en la web y en la app y ya está (en gente joven lo puedo llegar a entender, hay tiempo para educar. Lo peor es seguirlo viendo en profesionales del sector). La mirada que he tratado de aportar es una que quiere referirse a varios puntos:

    • Una marca es tomar posición y dotarse de personalidad y significado: Con total seguridad en las fases iniciales de emprender, es la situación ideal para hacerlo en este sentido. En este terreno de la multioferta en la “mini-demanda”, ser diferente no nos vale. Lo realmente importante es ser RELEVANTE y SIGNIFICATIVO. Hemos hablado mucho del poder de “ser significativo” porque eso implica que resultas importante para las personas. Que una marca piense en cómo ser relevante para las personas es indagar y trabajar profundamente en qué necesidades tienen las personas respecto a la idea que propones y especialmente cuál es el beneficio, repito, beneficio que no solución, para ellas. Eso se logra mediante la personalidad y la posición. Tomar posición es apostar por una manera de ser, por una manera de hacer y por una manera de comportarse. Tomar posición es generar una cultura alrededor de tu marca. Tomar posición es dar tu punto de vista sobre el contexto en el que tu marca actúa.

#7Stories Teaser from Canary Islands on Vimeo.

    • Una marca construye y desarrolla relaciones: Del ya esencial “no hagas una venta, sino haz un cliente” pasamos a qué pasos desarrollaremos para que la relación con el mercado, con “esa persona”, sea constante en el tiempo y vaya más allá de una venta, hacia la relación, hacia la “lealtad” hacia ti. Fomentar y “premiar” la fidelización ha de ser una tarea constante. Fomentar y “premiar” la prescripción es una forma de construir y generar nuevas relaciones. Las grandes marcas son aquellas que se sitúan más allá de la mera transacción compra-venta y aportan nuevos significados, nuevos contenidos de valor que permiten asentar dicha relación.

    • Una marca es multiexpresiva y experiencial: Una de las grandes evoluciones que se están produciendo es que hace años para “lanzar” una marca era prácticamente necesario realizar la convencional campaña de publicidad. Hoy en día la “cultura digital” nos permite especialmente ir construyendo nuestra comunidad y sobre todo irnos acercando hacia nuestra persona de diferentes maneras: espacios en la calle, espacios digitales, socialmedia, desarrollos beta de nuestros productos, probar los prototipos, escuchar a la gente, …, una constante relación entre las diferentes experiencias de marca compuestas por acciones de comunicación, por los propios productos/servicios que ofrecemos, por la atención y el comportamiento ante las personas y por los espacios y entornos que generamos.

Las reflexiones realizadas junto a tod=s l=s asistentes a estas charlas han sido más potentes que las decenas de diapositivas aportadas. Las conversaciones. Las dudas. Las respuestas pero sobre todo las preguntas. La idea de que el proceso es lo que cuenta y que ello construye una cultura de marca que se va transformando en acciones que refuerzan las relaciones.

Espero que recuperando la frase de Cornellá de transformar las ideas en valor que aporten resultados (negocio) y que seamos más ágiles que simplemente tener “dimensión”, como dice Pilar, el concepto de branding se haya integrado en cada proyecto.

¡GRACIAS YUZZ!

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La foto de inicio es de Flickr, de Bill Alldredge

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Oct 31 2013

Hoy es el primer día de tu nueva vida

De la misma forma que cuando apruebas el examen práctico y te dan el carnet de conducir no quiere decir que sepas realmente a conducir, cuando haces un curso de formación en un tema especializado, no quiere decir que tu vida profesional cambie radicalmente desde ese momento. No es tan fácil. No obstante, es un paso, un gran paso para afrontar los nuevos retos que nos depara el futuro presente. Esto fue lo que se nos propuso Izaskun Merodio (eskerrik asko Izas) desde Inguralde, Centro para la promoción, formación y empleo perteneciente al Ayuntamiento de Barakaldo, con el encuentro de cierre del Plan de Empleo Sarelan, bajo el título “Construye tu red profesional para el Empleo“. En él, junto a las 84 personas que han participado en los diferentes programas formativos durante estos últimos meses, participamos Silvia Muriel y el que suscribe, para relatar la experiencia personal – profesional de cada un= de nosotr=s en este contexto, el de iniciar una nueva etapa profesional. Como el propio folleto del evento aclara, se trata de comprender que…:

El mercado laboral actual aconseja nuevas formas de enfrentar la búsqueda de empleo y la calidad del mismo. El desarrollo profesional, la estabilidad laboral y la calidad del empleo en el futuro parecen estar vinculados a la capacidad personal para desarrollar roles diversos como profesional por cuenta ajena, freelance, colaborando en proyectos grupales o iniciando una actividad empresarial. En cualquiera de estas situaciones, resulta aconsejable la construcción de redes profesionales que permitan el desarrollo de proyectos colaborativos, que faciliten el flujo de información sobre el mercado y que complementen las competencias técnicas personales en redes multidisciplinares.

El caso es que ha sido para mí un ejercicio interesante de auto-reflexión para compartir mi propia experiencia en este ámbito y mis reflexiones y ánimos para quienes empiezan un nuevo capítulo en su vida. Porque así le he llamado a la charla “Hoy es el primer día de mi nueva vida”. Y me he puesto en el contexto de hace casi ya 4 años (¡cómo pasa el tiempo!) cuando comenzaba una nueva etapa en mi vida, el capítulo 4 de la misma, que he titulado “En busca de Juanjo Brizuela”. Un nuevo ciclo personal y profesional que sabía cómo empezaba y no sabía siquiera dónde iba a llegar. Comenzaba una etapa en “solitario”, tratando de reencontrar a esa persona que quería disfrutar del por qué de la publicidad y sobre todo el por qué de las marcas, y que quería sobre todo profundizar y centrarse en una única visión: situar a la marca en el epicentro de las organizacionesy cómo se pueden tomar decisiones en las organizaciones desde la marca. ¿Cómo? Dando pasos. Uno tras otro. Vértigo mucho, pero también ser fiel a esa idea. Han sido 4 las grandes ideas que he transmitido:

  1. “Saber cuál es tu valor añadido”: Reconocer, identificar, descubrir, preguntarte qué es lo que pretendes aportar con tu conocimiento, tus capacidades y tus habilidades. Sí, es un ejercicio durísimo el de autoconocerte, o como perfectamente explicó Silvia Muriel, reconocer tanto tu Autoconcepto como tu Autoestima. Este ejercicio es básico. Quizá reconocer qué sabes hacer bien, qué puede llegar a tener sentido para otr= es algo que deberíamos realizar en una nueva etapa que se inicia pero sobre todo recomendable hacerlo cada cierto tiempo, para no perder perspectiva o para recorrer un nuevo camino que permite sentirnos mejores consigo mismo. Y en este ejercicio no vale sólo el QUÉ sino en especial el CÓMO. Aquí, puedo decir personalmente que el concepto de la artesanía que tanto hemos hablado aquí, me ha abierto una perspectiva esencial en mi vida profesional y personal.
  2. “No estás sólo, rodéate, acompáñate, RELACIÓNATE”: aun cuando da vértigo “lanzarte” al mundo laboral de manera solitaria, lo cierto es que somos en la medida que compartimos y colaboramos. Reconozco que hay momentos de “soledad” duros, en los que no tienes a tu lado a alguien a quien puedas decirle “¿qué te parece esto que estoy haciendo?” pero en cambio, hoy, es posible poder conectar con personas que generosamente te ceden parte de su tiempo para escucharte, comentarte, simplemente charlar para volver a situarte en un espacio real. Recordaba que una de las primeras cosas que hice cuando comenzó mi personal “capítulo 4” fue realizar un mapa mental con aquellas personas (sí, personas) con las que quería tener relación y sobre las que quería contar…y si fuera posible que pudieran contar conmigo. Fue un ejercicio interesante sobre todo por reconocer aquellos campos en los que “no aportas valor” y en los que es mejor ir “junto a” que no “solito por el mundo”. Ese ejercicio lo repito periódicamente, sumo, reviso… como en un equipo de baloncesto, lo importante es tener el equilibrio suficiente, no hace falta tener a los mejores sino rodearte de aquella gente que realmente aporta al común, donde está clara la sintonía y la empatía, o como dijo en su momento Alberto Barbero, “conectar la wifi emocional”.
  3. “Dices lo que eres, eres lo que haces”: en un mundo lleno de ruido, donde bien es cierto que la tecnología socializada nos ayuda a “contar” nuestra experiencia, no basta sólo con decir y contar nuestras ideas y reflexiones (como este blog) sino sobre todo lo importante es “hacer” eso que dices. Hoy es importante aportar valor a las organizaciones más que decir que hay que aportar valor. Si dices que eres innovador, innova. Si dices que haces branding, ayuda a tomar decisiones desde la marca. Es el ying y el yang, son dos caras de las misma manera. De una etapa de mensajes pasamos directamente a una etapa de experiencias. Lo decía Woody Allen: “Las cosas no se dicen, se hacen, porque al hacerlas se dicen solas”Vaya reto tenemos por delante desde la comunicación porque esto cambia el paradigma… y vaya si lo cambia. La coherencia se coloca en primer plano de nuestras decisiones y acciones.
  4. “No es un proyecto, es EL proyecto”: recuerdo con especial atención una entrevista que oí en su día a Manolo García, de El Último de la Fila. En ella le preguntaban cómo era posible que en una gira por todo el país, día sí día también, estuviera siempre al máximo en cada concierto. A lo que él respondió que “…esa persona que llevaba tiempo esperando en verlos en directo, que había pagado un dinerito por verles actuar, se merecía todo su respeto y todo su esfuerzo para no defraudarle…”. Tenemos que cambiar el chip de nuestra forma de actuar ante los proyectos. Hemos de desterrar el copy-paste de nuestro día porque nos limita, nos impide progresar pero lo peor de todo es que así no entenderemos jamás las verdaderas necesidades de nuestro cliente ante un problema, SU problema. De esto, volvemos a aprender de nuestros artesanos: un único oficio pero cada tarea, cada proyecto era diferente y único. Entenderlo como SU proyecto como EL proyecto, cambiará la forma de relacionarnos en el mercado, de implicarnos y comprometernos en su solución y sobre todo nos hará crecer profesional y personalmente, sin duda. Probad un día a plantear un proyecto no sin buscar “algo parecido” que hayamos hecho antes, sino realmente tratar de entender e interpretar el problema e ir buscando una solución, casi desde 0. Seremos honestos con el cliente y sobre todo con nosotr=s mism=s, nos exigirá dar el máximo y, ésta, es la mejor manera de fidelizar no un cliente, sino una relación.

Ésta ha sido la base de la charla. Lo cierto es que da vértigo iniciar una nueva etapa en tu vida. Era curioso cómo en el debate posterior, surgían preguntas con dudas, que reflejaban miedos, que se preguntaban por cómo rodearte de compañer=s de viaje, con cómo afrontar cada proyecto. La vida misma. No hay solución científicamente probada sino la experiencia vivida y aprendida. Lejos de esos discursos institucionales de “hala, ya os hemos formado; buena suerte“, la realidad del día a día es otra y sí, merece la pena vivirla. Os dejo la presentación para que la podáis ojearla. Siento una pequeña contradicción no obstante. Creo que una de las armas más peligrosas que existe y ha existido son los Curriculum Vitae. Páginas y páginas de cosas que lo único que hacen es dificultar la ventaja, empatar las personas y donde explotan más las amenazas del “otro curriculum” que apostar por tus fortalezas y tus oportunidades. No me gustan los CV, lo siento. Pero por otro lado, parece que ahora la moda es que hay que emprender sí o sí, y no es fácil. Hay su momento, hay que saber lo que requiere y cualquiera no vale. Lo siento pero me corroe esta duda en forma de paradoja. O curriculum o emprender. Me encantó una frase que comentaba Silvia en la que expresaba eso de que “…le encantaría saber qué se diría y cómo prescribiría un cliente actual con un posible futuro cliente, recomendándole su trabajo y su experiencia…”. Creo que esa pregunta enlaza con el primer punto: el valor añadido de cada uno, el famoso “qué vendes” y “por qué yo y no el/la otr=“. Actitudes y aptitudes. Profesión y pasión. Pero sobre todo, dar un paso cada día. Espero que haya servido y ayudado. De momento, he aprendido bastante de esta reflexión. ¿Y tú?

Hoy es el primer día de tu nueva vida / Inguralde / Equiliqua 30oct13 from Juanjo Brizuela

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P.D.: Utilizo un conocido video, ¿Bailamos?, que enseño Silvia en su presentación. Es sencillamente genial.

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May 23 2013

Lo siguiente de aprender en KFE07

El tamaño de la sonrisa tiene un tamaño directamente proporcional a la superación de las expectativas creadas por el resultado final logrado. Esta sencilla fórmula matemática (hecha por uno de letras puras) es el resumen del evento celebrado el pasado viernes del que ya hablamos aquí: el KFE INNOVACIÓN de VITORIA-GASTEIZ. En el Restaurante El Clarete y rodeado de 19 osad=s amig=s que se reunieron para “no se sabe muy bien qué, pero que tiene buena pinta“. El caso que entre que había gente confirmada y que hubo gente que se sumó porque sí (hasta un comensal que había en el restaurante y que preguntó que a ver qué pasaba y si podía pasar de oyente participante), pasamos un rato más que agradable a la par que muy pero que muy interesante hablando de emprendizaje, tema central de la jornada a nivel nacional, y que aquí lo enfocamos bajo el lema “Conectar, aprender y emprender”.

Tenéis publicado un Storify del evento. En él hemos querido reflejar el relato, lo emocional del evento y que pudiéramos recoger algo que nos preocupaba y ocupaba: Cómo se generan y desarrollan las ideas con una pequeña hipótesis de partida: “Una idea se va haciendo grande cuanta más gente se sume a ella”. Y creo que lo conseguimos. Echadle una ojeada y espero que os guste.

El caso es que el emprendizaje da mucho juego y mucho contenido que tratar. Como nos imaginábamos, y ya reflejé en el anterior post, hay como 3 grandes ideas que sobrevuelan el concepto de emprendizaje: in-seguridad, red y actitud. Y sobre la relación entre estas palabras se da el contexto preciso para poder, o no, emprender que me gustaría compartir como reflexión personal habiendo pasado unos días:

  • Hay un cambio significativo en el hecho de emprender y es pasar de la idea e intención “solitaria” de una persona a ser una idea “colectiva”. Surgió en el debate la idea de hasta qué punto podríamos dejar de hablar de MI proyecto para hablar de NUESTRO proyecto. Así, y quizá por el uso continuado de la palabra “colaboración“, parecía indicar que hablamos más de un proyecto en plural que no en singular. El cambio es significativo porque sin duda alguna somos en la medida que somos-compartidos o que somos-sumados. Es más fácil que nuestra idea inicial pueda elevarse por encima de un individuo para poder ser algo más grupal. El resultado de todo ello será posiblemente una idea con más matices, con más aporte de valor, con más desarrollo, algo más completo. Y eso siempre es positivo. Reconozcamos que no sabemos de todo, y que posiblemente ni sea necesario que sepamos de todo. El conocimiento existe, lo únicamente esencial es identificar dónde, tratar de llegar a él y, con la suficiente humildad, hacerlo atractivo e interesante para que puedan sumarse nuevos puntos de vista, nuevo valor.
  • Me surge de inmediato la idea de PROPIEDAD. Porque claro, si la idea es de un= está más o menos claro quién la posee y quién la debería de gestionar. Pero si la idea se comparte, ¿de quién es? ¿compartimos también su propiedad? ¿cómo lo gestionamos? Mientras se produce este debate, la palabra que protagoniza el debate en todo caso es COLABORAR. Es magnífica, da mucho positivismo… colaborar, sinergias, juntos… ya… ¿pero cómo gestionamos esta colaboración? ¿en qué medida somos generosos en el aporte y por tanto debiéramos ser generosos también al recibir? ¿cómo lo medimos? ¿quién empieza y cómo empieza? Este problema no es únicamente explícito en el emprendizaje sino que se da en cualquier tipología de proyectos, nuevos o ya asentados. La diversidad es un valor que lejos de presentarse como negativo cada vez más recoge un sentimiento positivo y de construcción. Y eso que nosotros no tenemos, si lo tiene otra persona es nuevo valor que ha de ser percibido en el mercado. ¿Quién se beneficia de ello? es una de las preguntas. “En caso de duda, abre” oí decir una vez a Julen Iturbe. Si quieres ganar también, necesitas comprometerte y “jugar la partida”. Y si no es así, ¿qué hacemos?
  • FALLONDIZAJE” fue uno de esos palabros que se me quedaron más grabadas de toda la sesión. Sí, el fracaso como eje del aprendizaje y no como resultado final. El emprendizaje como proceso y el aprendizaje como actitud. Lo cierto es que, como bien indicó Miguel de Andrés, a nadie le gusta fracasar. Da mucha rabia. Pero lo que sí es cierto es que debemos desterrar definitivamente determinadas expresiones pero sobre todo actitudes sobre el “posible” fracaso. Esto posiblemente sea consecuencia de los valores aprendidos y aprehendidos desde la escuela. Y junto a estos valores, otros que parece se van quedando por el camino como ESFUERZO, TENACIDAD, PASIÓN,… Todos ellos se enmarcan dentro de ese gran campo que es el de la ACTITUD, con C, y también con C de Conocimiento y de Colaboración y Compromiso. Valores que reflejan un continuo caminar en el proceso de hacer llegar la idea hasta donde sea posible. Y eso sí que va con espíritu crítico del aprender, que no es lo mismo que el aprendizaje, más cercano a la actitud y al propio proceso.
  • Finalmente no es lo mismo tener una idea que llegar a un negocio. Y este “pequeño” detalle es algo que debe ser considerado desde el inicio como algo esencial. Seguramente tener, lo que es tener ideas, es algo común a tod=s nosotr=s. El reto es qué y cómo hacer para que éstas se conviertan en un posible negocio. A quiénes les va a interesar y por qué han de confiar en algo que supuestamente es nuevo, diferente e importante. Este giro me provoca una pequeña duda que es dónde colocarlo en dicho proceso. Quiero decir: si lo ponemos desde un inicio, puede ocurrir que quizá desterremos una idea inicial porque no vemos (aún) su retorno económico sin “abrir” la idea y compartirla. Puede ser que también lo dejemos para el final del proceso de generación y maduración y entonces veamos que no tiene salida. Es un plano, en paralelo, que ha de aparecer en todo caso. Y hay que prestarle todo el crédito si de verdad queremos generar un proyecto sostenible personal y profesional de futuro. ¿Tod=s valemos para esto? Éste fue un tema de debate interesante: ¡¡emprende!! que parece es una obligación donde quizá no todo el mundo pueda valer para ello… (individualmente, añado).

Son tres nuevas reflexiones que me surgen tras la sesión que matizan algo que ya hemos comentado aquí. En cualquier caso, todo empieza por el inicio: la IDEA. Aunque me gustaría también matizar eso porque parece que es algo que ¡zas! surge de forma espontánea y casi brillante, y hay quien piensa que es incapaz. Así que prefiero utilizar esto que comentó Risto Mejide precisamente hace muy pocos días:

No busques trabajo. Mejor busca un mercado. O dicho de otra forma, una necesidad insatisfecha en un grupo de gente dispuesta a gastar, sea en la moneda que sea. Aprende a hablar en su idioma. Y no me refiero sólo a la lengua vehicular, que también.

Y uno, con esto vuelve a esbozar una nueva sonrisa que va a ayudar a seguir en el camino. Porque fue la pregunta que surgió cuando dijimos eso de “gracias por venir”: ¿Cuándo es la siguiente? La siguiente es ya hoy y posiblemente cada mañana, cada vez que seamos capaces de conversar y compartir nuestras ideas con otras personas. Ésa es la actitud y ése es el premio.

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La foto de inicio es de Flickr, de esr1000

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May 16 2013

KFE07 en Vitoria-Gasteiz sobre emprendizaje

Este viernes 17 de mayo se celebra el Día de Internet. Estas cosas de las efemérides que tanto nos gustan para recordarnos que hay en esa fecha algo importante que celebrar. Internet ha entrado en nuestras vidas y no tiene pinta de que se vaya a ir. Para conmemorar dicho día, hay eventos y actos por todo el mundo que “…pretende dar a conocer las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías para mejorar el nivel de vida de los pueblos y de sus ciudadanos…”, según reza la definición en la Wikipedia.

Uno no deja de sorprenderse a sí mismo aceptando retos solamente por saber quién te los propone y con poca información más. Una llamada, unas risas, un “te cuento rápido y hablamos” y una respuesta afirmativa: ¡sí, por qué no!. Hace unos días, mi colega Asier Gallastegui me llama para comentarme que existe, al hilo de este día, un evento denominado KFÉ INNOVACIÓN que se define como:

Kfé Innovación es una metodología de participación ciudadana que ha conseguido reunir a más de 80 sedes alrededor del mundo, a través de sus convocatorias #kfe03, #kfe04 #kfe05 y #kfe06.

Promueve la creación colectiva basándose en los conceptos de igualdad, horizontalidad, sencillez e independencia.

La característica diferencial es que cualquier persona, en cualquier lugar del mundo, puede ser organizador de un kfé, y apuntarse a los encuentros simultáneos que organizamos.

Para ser organizador/a de Kfé Innovación sólo se necesita una cafetería con wifi, una cuenta de twitter y reunir a un máximo de 20 personas. Las conversaciones, con un objetivo común, se mezclan vía redes sociales entre todos/as los/as participantes de las distintas sedes.

Y en esto, la propuesta es bien sencilla: “yo ando en el de Bilbo, hay amiguetes que organizan también en Donosti y necesitamos alguien en Vitoria-Gasteiz… y hemos pensado en ti“. Agradecido es poco pero por otro lado, vértigo, mucho vértigo. Pero ¿por qué no decir que no y aceptar el reto? Allá que nos vamos Ana Vitorica y el que suscribe en organizar algo en el que sobre todo, entre amig=s, podamos charlar sobre internet, digital, personas, organizaciones, educación… y emprendizaje. Porque “Emprendizaje: 360º de apoyo” es el tema elegido para este año.

En estos días que han pasado, hemos logrado tener unas 20 personas amig=s de diferentes ámbitos, mujeres y hombres, casi todos con presencia digital y en especial con inquietudes y experiencias cercanas relacionadas con las empresas, las organizaciones, tecnología, etc, dispuest=s a charlar sobre el emprendizaje y todo lo que le rodea. Hemos dado con una especie de claim que quiere ayudar a debatir:

Conectar, aprender y emprender

Nos hemos hecho unas cuantas preguntas sobre ello: qué se necesita, qué es prioritario, el valor del compartir en red, cómo desde la educación se está fomentando una mayor cultura innovadora, recoger las inquietudes de las personas por encima de las organizaciones para trasladar sus pasiones e ideas, cómo el entorno favorece la actitud innovadora y emprendedora, hasta qué punto las ideas son nuestras o son mejoradas y abiertos por y para la comunidad para sacar adelante un nuevo proyecto, etc.

En estos días preparándome para dicho KFÉ, me he preguntado mucho sobre ello y he mirado al exterior para tratar de encontrar respuestas. Aún no las he encontrado, quizá es que no haya sido capaz aún de hacer la pregunta adecuada pero hay algo que sí me da algún argumento para compartir y que se resume en tres palabras que me parecen claves en esta reflexión:

  1. La primera es SEGURIDAD. Creo que este concepto ha cambiado radicalmente cuando nos referimos al trabajo. Para mucha gente, la SEGURIDAD es algo que da estabilidad, calma quizá hasta despreocupación por tu entorno cercano laboral. Seguridad es un concepto que aplicado a los contratos se ha traducido en un contrato fijo. Y precisamente esta misma semana, lo quieren “tocar”. Seguridad es saber que cada día nos encontraremos la silla y la mesa en el mismo sitio y que se repita rutina tras rutina todos los días. Seguridad es saber que el día 1 ó 2 de cada mes nos ingresarán una cantidad por lo general fija en nuestra cuenta corriente por nuestro trabajo. Y creo que SEGURIDAD hoy en día es el concepto que más “tocado” está. Ya nada es seguro porque las condiciones han cambiado muchísmo y se cambian todos los días. Nos estamos mudando hacia el concepto líquido de lo “imprevisible”, de lo improbable pero sobre todo (y es el que más me apasiona) al de que algo es seguro cuando lo has conseguido. Si no, es improbable o impredicible. Un= tiene las herramientas y las actitudes para poder generar su contexto, su marco de referencia sobre el que actuar. Toda la energía que ponga en él, hará que pueda conseguir algo que a veces el contexto manosea y modifica. En la medida que pueda ser ágil quizá pueda adaptarse a esa realidad, que de por sí, ya no es segura.
  2. La segunda es RED. En un mundo tan conectado como el de hoy, ¿de veras nuestra idea puede quedarse escondida en un lugar secreto? ¿de quién es la propiedad de la idea? Quizá sea por la creencia personal de lo “abierto”, como vimos hace unos meses en el Curso de Emprendizaje y Empresa Abierta, cuanto más abramos nuestra idea, mejor. ¿Es posible emprender desde el compartir? Me temo que sí. Una mejora, un punto de vista, un mentor (bonita palabra y bonitas ideas las que recogen tanto Iván Marcos como Alvaro Andoin) siempre es necesario y bueno para construir esa red tan necesaria para expandir y poner en valor una posible idea que queremos transformar en negocio. Una idea se construye al mismo tiempo que se desarrolla la red. Una idea es algo orgánico, tiene que ser algo que vea, escuche y actúe. Y aprenda, sobre todo aprenda de esa gente que está alrededor y que aporta algo tanto positivo como negativo. Cuanta más diversa sea la red mejor. En ocasiones eso de pensar en “out of the box” es mejor que simplemente quedarte en tu espacio conocido y de comodidad.
  3. La última idea es ACTITUD. Tiene que ver más con pasión que con conocimiento. Tiene que ver con comportamientos más que con palabras. ¿recordáis eso de “cae 7 veces, levántate ocho“? Pues creo que emprender tiene que ver con esa actitud positiva de enfrentarse a algo, desde el respeto, pero también desde la convicción. Y esa convicción es individual pero también del contexto, de la compañía, del marco de referencia. Se habla mucho de la educación como facilitadora y potenciadora de esta actitud, no le quito importancia, pero también de los entornos y contextos positivos para poner algo en marcha, para actuar. Creo que la palabra inquietud es algo que deberíamos potenciar desde siempre. Al igual que la palabra curiosidad, ingenuidad y serendipia, que me gusta especialmente. Pero todo se agrupa en torno a mirar las cosas de frente, sabiendo que podemos encontrarnos ante momentos duros pero superables.

No me considero experto en emprendizaje pero éstas son mis dudas y mis reflexiones que llevo al KFÉ de este viernes. No sé si son acertadas o no, si pensáis lo mismo o diferente. Sea lo que sea, me encantaría que pudiérais darme vuestro punto de vista para plantearlo a la mesa, al resto de amig=s que acudirán al evento. Os lo agradecería profundamente.

En cualquier caso sí que me gustaría invitaros a quienes estáis por aquí a participar desde Twitter con el hastag #kfe07 y en concreto para nuestro sarao en Vitoria-Gasteiz, el hastag #VIT01 sería precioso que pudieramos debatir desde dentro, en el Restaurante El Clarete (eskerrik asko Unai y Patxi) y desde fuera. Sería el mejor regalo para mostrar al resto de gente que internet sobre todo une y que emprender es algo que nos motiva y que necesitamos. Quedáis invitados.

 

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Oct 11 2012

Emprender desde la marca

Obvio. Empezar siempre tiene un punto de partida. Cuando surge una idea automáticamente ya tienes la semilla sobre la que desarrollar un nuevo proyecto. No me considero estrictamente un emprendedor pero en esos momentos en los que decides iniciar algo tienes una frase sobre la que ronda dicho proyecto: “Quiero HACER esto“. Una propuesta de valor que generalmente se concreta en un producto o servicio.

Pero empezar algo no significa que el foco estratégico haya de estar exactamente en ese producto o servicio. Porque al tratar de sintetizar y objetivar dicha propuesta automáticamente “cerramos” otros espacios, otras aristas que seguramente nos ayuden en su desarrollo. Últimamente ando dándole vueltas a eso de “emprender” por tratar de comprender muy bien el proceso y en esas lecturas o escuchas, siempre se tiene muy claro lo que se quiere HACER. Pero el problema que percibo es que se es tan concreto y específico que a veces perdemos la visión más conceptual, la visión de qué queremos significar. Que no es lo mismo.

Soy de la opinión que deberíamos introducir desde el inicio del proyecto cuál es nuestra propuesta de marca. No. No penséis de nuevo en que basta con tener un nombre y un logotipo “porque me tendré que presentar ante gente” sino en qué se refleja nuestra marca, cuál es el significado que está detrás de nuestro proyecto y cuál es el contexto de relación que establezco con el “mercado” “las personas” para comenzar a tender un vínculo con ellas

Hace unos días vi un cuadro excelente (vía Adliterate a través de Dani Mejía) que me dió a entender ante qué problema nos enfrentamos cuando hablamos de marca y comunicación. Porque no es lo mismo hablar de producto, que hablar y establecer una política y una forma de comunicación que estar ante un “problema” de marca. Me aclaró muchísimo mi esquema mental (cuando se trata de simplificar el problema a resolver y la metodología a emplear) a la hora de trabajar.

Queda claro pues que cuando estamos hablando de emprendizaje la situación a la que nos enfrentamos es cómo y de qué manera afrontamos la marca en nuestro proyecto y qué rol juega en esos momentos inciales. Simplemente por el hecho de querer ser y mostrarnos (ambos ineludiblemente) diferentes, deberíamos de dedicarle tiempo a ello. ¿Para qué? Para identificar si en realidad estamos ofreciendo algo realmente diferente, algo realmente relevante y algo realmente pertinente para las personas con las que nos queremos relacionar. Porque si no pasamos ese filtro, estamos sinceramente sin punto de partida.

Voy a poner unos ejemplos que he conocido recientemente: Uno de ellos es Flipover. Tanto por el proyecto en sí como también por el enfoque de su propuesta desde la parte de comunicación y más allá de la comunicación, están tratando de ser fieles a esa propuesta de valor que traspasa el ámbito del propio producto y servicio. Están buscando contextualizar su propuesta y acercarla en forma de servicios…y “contándola” muy bien. Otro que me ha llamado la atención es MeTheOne. Un proyecto que quiere conectar a toda esa gente que tiene más que un hobby, una pasión. Da igual en qué sector. Pero lo importante es hacia dónde dirigir la propuesta. No hay límites. Simplemente es apoyar y conectar. Y la marca y la estrategia de comunicación, muy digital, siguen haciendo que el proyecto crezca y crezca. Y finalmente Woman in Web, que me llamó la atención por lo particular y evidente que es, pero que en cambio, tiene detrás un valor emocional tan potente, que puesto en escena y conexionando poco a poco, contando las cosas de una forma muy sutil, está creciendo cada día. Chapeau.

Quizá la idea germinal de Hacer QUÉ sea el primer paso. Pero enfocando con una perspectiva de marca, pensando en el “otro” y diferenciando desde el inicio el “qué hacemos” frente al “qué vendemos“, podremos asegurarnos un punto de partida que nos facilite el desarrollo futuro de esa idea inicial, no en base a productos pero sí en base a signficados y valores. Todo además en el día de hoy, de que el mundo digital ayuda mucho en la conexión, la interconectividad y la comunicación. Sí. Hay una tremenda oportunidad. Pero estar ahí no basta. Hay que tener fondo y contenido. Significados que se van construyendo.

Hay marcas con una idea muy potente detrás. Con una filosofía muy marcada y con unos significados muy específicos. Hemos hablado aquí de muchas de ellas. Éxito > Nike / Salud > Danone / Jugar juntos > Imaginarium / Encontrar > Google / … desde esa síntesis tan extraordinaria, se generan constantemente ideas de producto e ideas de comunicación. Se llegan a nuevos nichos y se expanden por el territorio. Todas las grandes marcas al inicio fueron pequeñas marcas también. La diferencia en muchos casos es que el punto sobre el que pivotaba la estrategia del negocio estaba en ese concepto inicial que reflejaba la marca y sobre el que se iban abonando, como dicen en su libro Ramón Ollé y David Riu, el campo con la ayuda del agua, el sol, la protección, el cuidado diario, la tierra, la poda, etc. Algo así hemos de hacer.

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La foto es de Flickr, de Chechi Pe

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Abr 26 2012

La unión nos hace más débiles

Sí. Es verdad. Lo confieso. Yo me manifesté a favor de la fusión de las Cajas, en especial con la finalmente resultante Kutxabank. Tenéis aquí las referencias. Sigo pensando que es una buena noticia y que puede aportar mucho a este pequeñito país. Quizá anden un poco lentos en comunicar su nueva y/o renovada esencia y mostrar y ganarse la confianza de sus clientes y sus no/clientes. Cuestión de tiempo.

Pero hay algo de las fusiones que no me atrae, sinceramente. Y no hablo sólo de las del sector financiero. También en otros sectores, por supuesto. ¿El qué? Nosotros. Las personas. El mercado, en general. Me explico. Me da la sensación que la dimensión y esas cosas son meramente recursos que tienen las entidades y organizaciones para “salvarse” el uno al otro. Y subrayo el término salvación porque creo que alguno de los dos (o los dos) están en una situación tan caótica que necesita el rescate. Y se ponen de acuerdo. Y se acabó. Papeleo y a funcionar. Claro que, en muchos casos, con las consabidas consecuencias: recortes, redimensionamientos, optimización de recursos, sinergias y esas cosas que parecen más restar que sumar.

Me inclino también por pensar que todo aquello que rodea a la posibilidad de visionar el futuro con nuevas propuestas y alternativas tarda en realizarse. Hay poco de innovación en este sentido o al menos por diseñar nuevas ofertas en términos de productos / servicios que tiendan a ser diferentes y no realizadas hasta entonces. Optimizar, optimizar y optimizar. Lo que alguna vez hemos entendido como eso de “explotar” al máximo los recursos que tenemos y lo ocioso, como que no me sirve de nada y ni me planteo si sirve para algo.

¿Cuál es la consecuencia de todo ello? ¿En realidad quién es el perjudicado de esto? además de ese colectivo de personas que por esa necesidad de “optimizar”, se siente desplazada y en muchos casos se desprenden de ella, el verdadero perdedor es el mercado. Por una vez puedo llegar a entender esos argumentos del mercado libre…pero ¿en realidad como consumidores y clientes estamos ante un mercado libre? Decidimos en su momento por unas opciones de producto/servicio por algún factor sea éste del tipo que sea. ¿Qué cara se te queda cuando te enteras (porque una cosa es enterarse y otra bien distinta que te informen y ya no hablemos de comunicar) que tu “entidad”, tu empresa, tu marca acaba de ser absorbida, o ha adquirido tal y tal empresa? Te preguntas ¿y yo qué?. ¿Y de lo mío qué? ¿Y mi gente?

Ya comentó Julen eso de que “También las grandes empresas hacen falta“, en contraposición a otro modelo de empresas, las pequeñas, las medianas, etc. Porque es necesario. Pero sobre todo es necesario porque para nosotros, bien como ciudadanos bien como consumidores, el tener la capacidad de elegir, de apostar y de decidir es un acto tremendamente interesante, es un hecho que nos facilita (aunque no lo veamos así) a la hora de escoger determinadas alternativas según nuestros criterios, que por otro lado se van configurando y construyendo a medida que tomamos decisiones. Aprendemos en cada decisión de compra, aprendemos a obtener información y a discernirla, aprendemos a usar y acertar, aprendemos a errar. Y lo más importante, con nuestros procesos y nuestro aprendizaje enseñamos a nuestras marcas a estar atentas cada día y a pensar en cómo pueden atraernos mejor, cómo pueden seducirnos, qué tienen que ofrecernos de nuevo para que sigamos confiando en ellas.

No niego que desde la óptica de branding, los procesos de fusión son tremendamente interesantes y estimulantes. Mucho. Todos cojean de la misma pierna: TU gente, tanto TUS clientes como sobre todo TUS trabajador=s. Pero eso da para otro día. Pero puedo asegurar que iniciar un nuevo proyecto desde cero, desde el propio emprendizaje e incluso una spin-off o cualquier otra alternativa, lo es aún mucho más. Entras en terrenos ocupados, con masa de personas con unas costumbres y una cultura y una forma de hacer determinada y quieres cambiarlo todo y tienes que ganarte la confianza. Buah!! Eso pone.

Parece que UNIR muchas veces es la solución para los problemas. No quiero generalizar ni en un sentido ni en otro. Pero lo que sí quiero apuntar es que al final, quien realmente pierde es el mercado. La confusión reina. La falta de identificación con la que era tu marca se pierde y tú como consumidor o sencillamente como persona es como si perdieras algo que ha sido importante en tu vida.

Así que me encantaría que por cada fusión que se produce, naciera en otro lado dos nuevos proyectos en el mismo sector, que quieran pelear y ganarse al consumidor. Como por ejemplo el nuevo banco EVO, o la nueva línea VOLOTEA, Que por cada trabajador= que dejan de confiar en él/ella, recupere su confianza y la ponga al servicio de la gente. Que cada ilusión profesional se convierta en proyecto empresarial. Eso nos haría ser ¡por fin! importantes como personas y como consumidores porque alguien se empeña en satisfacernos más que en satisfacer a sus consejos de administración.

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Jun 01 2011

¿Y si empezásemos de nuevo?

Propongo un ejercicio para todo el mundo, es el siguiente: ¿tenéis lápiz y papel? (o wiki, o lo que sea… 😉 )

Introducción: Seguramente much=s de vosotr=s trabajaréis en alguna organización, propia o como empleado. También es cierto que los roles serán diferentes en cada caso, pero me imagino que podréis decir algo de vosotr=s mism=s:

  • Definición del negocio
  • ¿Cuál es vuestra propuesta de valor? ¿en qué se diferencia de otras similares en el mercado?
  • ¿Cuál es el principal rasgo de vuestra categoría de mercado?

Muy bien. ¿Difícil? A veces resulta complicado definirse a sí mismo. Pero sigamos.

Seguramente, todas vuestras organizaciones estarán inmersas en diversos problemas o situaciones un tanto complicadas: problema de producto, caída de ventas, competencia más agresiva, pérdida de confianza en el sector o en la categoría, etc.

  • ¿podrías decir cuál es en tu opinión el principal problema que está ante ti? ¿por qué?
  • ¿En qué afecta a tu organización?

Muy bien. Actitud crítica. Mirada externa y a su vez interna. Demos un paso más:

  • ¿Qué soluciones propondrías?
  • ¿Desde dentro de la organización?
  • ¿Y hacia fuera?
  • ¿Buscarías apoyo externo, opinión al sector u otros? ¿A la competencia?

Y ahora una pregunta clave:

¿qué importancia le darías a la comunicación? ¿y a Internet? ¿qué rol jugarían?

¿y tu marca, qué aportaría?

GRACIAS.

El juego es bien sencillo. Se trata de comprenderse mejor a sí mismo. Pero sobre todo, se trata de intentar mirar más allá del simple “status quo”, es decir, del “estáte como estamos”. Quizá por el miedo a lo desconocido, a los cambios, a la inseguridad, etc, el mundo de las nuevas ideas, la búsqueda de nuevos espacios, los nuevos retos, está pasando por malos no-buenos momentos.

La pregunta en este sentido sería:

Si hoy comenzaras este “mismo” proyecto, ¿cómo lo harías? ¿qué te plantearías? ¿sobre qué aspectos pivotarías el modelo de negocio? ¿qué propuesta de valor propones? ¿en qué te diferenciarías?

¿qué papel le darías a la marca?

Aquí me quiero fijar en l=s auténtic=s “emprendedores“; gente que más allá de una idea tienen sobre todo una visión más cultural, más social y sobre todo más de buscar una respuesta a “cómo encontrar un espacio propio en el mercado”. Y especialmente que lo “QUIEREN CONTAR“. Estamos más en un constante ejercicio de comunicar, comunicar y comunicar y de mostrar, mostrar, mostrar. Y hoy en día, en cualquier organización, aun siendo una “veterana”, éste debería ser un ejercicio constante y de obligado cumplimiento.

Desde mi punto de vista, y como aprendizaje del mundo del “emprendizaje”, veo dos pilares esenciales en este ejercicio:

  • Visión permanente al exterior: el emprendedor mira con ojos críticos pero agudos lo que ocurre a su alrededor. Sabe quién-qué existe en dicho mercado y en todo momento piensa cómo puede diferenciarse más y más. A veces es simplemente una dimensión funcional de la categoría, un aspecto no trabajado, pero sobre todo tiene una clara intención de tratar de llegar mejor al consumidor. Esta “actitud abierta” es fundamental para comprender lo que hay ahí fuera.
  • Quién-Quiénes lo llevan a cabo: hay gente inquieta en todas las organizaciones, con ganas de aportar, de hacer cosas nuevas, que genera ideas y que tiene una auténtica actitud “inquieta”. Pero además quien emprende siempre está en una continua búsqueda de apoyos, contraste de opiniones, redes, alianzas, etc. “Tengo una idea y quiero que la veas”, afirman constantemente. Lo importante en este sentido es reconocer el valor de la red, el valor de los que están “fuera” de tu espacio. La apertura. Lo abierto. El conocimiento no se queda ni DENTRO de la organización ni en una sola de sus personas. Cuanto más se abra, cuanto más contraste de opiniones mejor desarrollo futuro tendrá.

Así que mi pregunta es bien sencilla: ¿y si empezásemos hoy de nuevo? ¿haríamos las cosas de otra manera?

Pues hagámoslas.

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La foto es de Flickr, de Emilia Garassino

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Jun 10 2010

Ir de favorito

Aprovechemos que estamos en un momento propicio para hablar de ello: final liga ACB, el Mundial de fútbol, luego el de basket…pero poniendo el foco en otra dimensión: emprendizaje y branding. ¿Cómo? Pues sí. Porque cuando alguien-algun@s se proponen poner en marcha un nuevo proyecto profesional-personal, lo cierto es que tiene que pensar en ello.

Asistí la semana pasada al encuentro del “Día del emprendedor” en Bilbao, organizado por la gente de The Init y Lan Ekintza. Una bonita experiencia. Tocó escuchar, hablar, debatir, apreder. Rondaba por la cabeza ya un par de ideas que creo son importantes señalar:

  • “Humildad apasionada”: todos presentaban SU proyecto, desde una perspectiva personal, pero de una forma sencilla y simple pero a la vez contundente y potente. Cuestión de actitud, con C. Las ideas brotan desde dentro, se ve la ilusión y el compromiso y, sobre todo, muestran respeto por todo lo que ya se encuentra en el mercado y existe. “Sé que es complicado pero lo estoy intentando”. A menudo se habla del compromiso y la implicación en las organizaciones, en este sentido, hay muchísimo. Quizá sea porque en el germen de los proyectos vienen a ser esencialmente INDIVIDUALES, pero no siempre es así. Esta actitud marca mucho el desarrollo. Y también marca mucho la relación con quien te vas a dirigir. Hablas de tú a tú, no lo haces marcando las distancias, ni hablando desde un púlpito. Exactamente igual que en el deporte. Quien lidera, quien realmente es claro favorito, siempre muestra una clara actitud de respeto hacia el otro, de que la partida hay que jugarla y de que hay que estar preparados para poderse enfrentar con garantías y “ganar”.
  • “Concepto de valor y contextualización”: Las ideas siempre parecen algo complejo pero al final las simples son las que marcan el territorio a seguir. “Yo tengo esta visión y me he puesto a ello”. Desde una perspectiva individual (“yo creo”) pero sobre todo con un marcado carácter claramente diferenciador. Los conceptos que quedan en la memoria de la gente, las marcas potentes, son aquellas que dan SU visión de la situación pero sobre todo quedan muy marcados por el contexto al que se enfrentan. “He visto este problema, propongo esta solución. Idea simple y perfectamente contextualizada. Porque además estas referenciando en todo momento tu propuesta frente a las que ya existen, creas un “nuevo marco de referencia” donde buscas la posición privilegiada aun siendo realmente nuevo. Y si lo haces desde un concepto que se exprese en una sencilla frase (simple = smart / smart = simple, gracias Iván & Trendtrotters), mejor. Igual que el favorito en una competición: tiene una forma de afrontar los partidos, un estilo y una idea para poder ganar. Sabe que la manera para ganar es ser fiel a su estilo. Y que precisamente en esos detalles del contexto es donde radica la nueva ventaja que puede obtener. Su propuesta de valor y su “adaptación”.

Luego nos encontramos con suficientes problemas que ponen a prueba todo ello, es un examen continuo y, además de ello, hay ocasiones en las que tienes que pensar más en cómo afrontarlos que no en seguir el camino trazado, ahondar en el concepto, extender tu concepto de marca hacia todas las aristas del proyecto (producto, comportamiento, entorno, categorías de mercado…) y seguir caminando para poder avanzar en el proyecto. Luego estaría cómo estructurarlo todo, etc… aunque tengo claro lo que me parece más oportuno. El favorito sabe que puede tropezar, que el “otro” también compite, pero la confianza, el trabajo y sobre todo la lealtad a su concepto resuelve sus problemas. Eso es lo que diferencia al que “va de favorito” frente al que únicamente “quiere estar”.

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