jun 21 2016

El tiempo de las emociones en las marcas

22644553473_bc26825dea_o

“La captación es por producto, la fidelización es por emoción”. Vuelven las frases en forma de perlas que surgen en reuniones de trabajo y que te hacen después qué pensar. No es mía, es de un muy buen amigo mío, Kepa Gabilondo, con quien tengo la fortuna de colaborar en muchos proyectos.

Se dice que las marcas son entes vivos que tienen la virtud de acompañarnos en el tiempo. Quizá debiéramos fijar que branding y tiempo van de la mano. Que tiempo no es sólo planificar qué hacer y cuándo sino que tiene más que ver con cómo fluyen las relaciones, en este caso, entre una persona y una propuesta de valor. Que el tiempo hace que esas relaciones que se van generando están compuestas de diferentes ámbitos complementarios que se van superponiendo y como cualquier relación que se precie, a veces tiene su parte racional y su parte emocional.

Digamos que las marcas nacen y se desarrollan para permanecer en el tiempo. Su gran virtud es estar presentes siempre que se las necesite, e incluso cuando no. Las marcas transitan en el tiempo para mostrar sus diferencias y sus diferenciales desde el inicio. El tiempo tiene un punto de partida, con el contador desde cero, que quiere afianzarse en un terreno, a veces, desconocido y que va encontrando su espacio junto a las experiencias, los servicios añadidos y las sensaciones que se narran especialmente en el aspecto funcional, en lo utilitario y en lo que me resuelve aquí y ahora.

El “voy a probar” es uno de esos retos a los que nos enfrentamos cada vez que tenemos un nuevo producto, un nuevo servicio, un nuevo proyecto. Estamos llenos de “pruébalo”, “ven y cuéntalo”, “descubre la nueva…”, para conseguir crear una nueva relación confiados en que de esa prueba resultará una siguiente fase donde es más sencillo que se construya esa fidelidad tan ansiada. Captar es crecer, es sumar e incrementar, basado en la narración desde la diferencia: “soy diferente, pruébame y te lo demuestro”. Pero probar no es sinónimo de “victoria” en el mercado, probar no basta en el campo de la diferencia. Probar es conversar. Probar es iniciar una relación que tiene que ver no sólo con el hecho funcional sino con las sensaciones de esta inicial relación. La segunda ocasión no tiene que ver con la prueba, con la diferencia … sino con la “sorpresa” que supera una expectativa que venía de atrás.

Captar significa que desde el inicio hemos de considerar el beneficio obtenido como algo extendido más allá de lo funcional y no únicamente como una mera novedad diferente. Quien prueba Airbnb posiblemente continúe en su relación en la siguiente necesidad que se plantee. Pero lo que realmente aporta valor es cómo durante todo el proceso, se ha ido construyendo una relación que va más allá de eso que has “comprado-usado”, sino que potencia en todo momento los beneficios que logras y lograrás en el tiempo.

Decimos a menudo que el tiempo nos come, nos apremia, nos domina. Pero esto sucede cuando buscamos un corto placismo que a veces sucede y otras veces no. El tiempo es un factor que empleamos en las marcas para ir complementando información y experiencias, para sumar rasgos y perspectivas que es imposible decir de golpe, para añadir características que posiblemente no se necesiten ahora pero sí más adelante. El tiempo de las marcas es el tiempo de la eficiencia y de lo pertinente. El problema con el tiempo de las marcas es pensar que en el inicio el producto lo era todo y en realidad es que el producto / servicio es la respuesta final. Antes hay que recorrer un camino conjunto.

“La fidelización es emoción” dice Kepa, y lo cierto es que es así. Lo tangible se relaciona con lo consumible. Compro un pantalón, voy a tal restaurante, adquiero un servicio on-line,…, pero esos productos no son lo mismos si tengo una cita, si considero que es un momento especial o simplemente me voy a un concierto. La emoción con la que llenamos nuestras marcas le dan sentido a nuestros productos, y el producto es aquí y ahora pero las marcas son las relaciones que se construyen.

Al igual que en su día comentamos aquello de “no son contactos, son relaciones”, y de que el “Plan de Comunicación debe de dejar de ser un plan”, lo importante es saber que el tiempo es un factor que hemos de gestionar no desde la acción exclusivamente sino sobre todo desde la relación. Y en las relaciones, las emociones dan sentido a los vínculos.

____________________________________________________________

La foto de inicio es de Flickr, de FoAM

No responses yet

mar 12 2015

Vivir al borde del fracaso

2971948392_158be55b9d_b

El mundo de las palabras es francamente apasionante. Te nombran una y automáticamente piensas en su significado, en lo que representa, en su sinónimo o en la totalmente opuesta. Te llaman por teléfono, te proponen hablar sobre una de ellas: FRACASO, y desde ese momento se agolpan multitud de respuestas, preguntas, ideas, dudas y más preguntas.

HUHEZI, la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de Mondragon Unibertsitatea lleva ya 10 ediciones organizando unas jornadas en torno al mundo de la comunicación, KOMUNIKALDIAK, que de por sí tiene mucho mérito en una facultad tan joven como ésta. Y en cada una de esas ediciones, un reto, como el de este año que se las traía: “Aprendiendo del fracaso“. Quien aquí escribe se siente encantado y halagado por contar con uno para esta edición. Cómo no, acepto el reto: El título: “El fracaso desde la óptica de la comunicación“. Y te sientes reflejado, como no podía ser de otra manera.

Hay que tener fe en uno mismo. Ahí reside el secreto. Aun cuando estaba en el orfanato y recorría las calles buscando qué comer para vivir, incluso entonces, me consideraba el actor más grande del mundo. Sin la absoluta confianza en sí mismo, uno está destinado al fracaso.

Charles Chaplin ya dio con una de las claves del significado de fracaso: no caer en la desidia, no ceder en el empeño, seguir creyendo en lo que quieres hacer, apostar por ello, de frente y a pesar de los humanos y normales titubeos. Sigo buscando referencias y llego al célebre dicho japonés “… Cae 7 veces, levántate 8…” que apuntala la idea central. ¿Por qué tenemos miedo al fracaso?.

Quizá debiéramos preguntarnos primero qué entendemos por ÉXITO, porque quizá en esa interiorización del término y de nuestras consecuentes actitudes, radica saber qué hay detrás de un fracaso o un no_fracaso. Es en el éxito donde encontremos la auténtica razón de pensar qué es y qué no es fracaso. Posiblemente cada un= de nosotr=s podamos tener una definición propia de éxito y es posible que en determinados ámbitos de la vida, personal y profesional, nuestro nivel de éxito varíe. Aprender, disfrutar, ganar, competir, ayudar, no_perder, sobrevivir, aportar… sí, hay niveles diferentes de éxito en nuestras vidas y aquí es donde radica la loable intención de lograrlo o no. Personalmente, siento el éxito como poder irme a la cama cada noche con la conciencia bien tranquila de que en ese día he hecho lo que tenía y debía hacer, a ser posible siempre siendo fiel a los principios de cada uno. La coherencia, esa palabra que en muchas ocasiones la tenemos guardada en algún armario de nuestra personalidad, es la que establece la relación entre lo que somos, lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos. Si realmente somos coherentes, es posible que sintamos que cada acción_palabra_sentimiento han ido por buen camino.

Hablar de estas cosas a alumn=s de 4º de carrera puede parecer algo trascendental pero quería reflejar que teniendo en cuenta que el mercado laboral al que van a acceder a partir de junio está como está, es fundamental que sientan que después de un tiempo estudiando para “ser algo”, lo más exitoso que pueden lograr precisamente es “poder_querer_hacer” algo relacionado con lo que han “luchado” en este periodo universitario. Si quieres ser algo, pelea por ello. Si tienes una pequeña oportunidad, aprovéchala. Si puedes, incluso, créate tu propia oportunidad. Hoy más que nunca el mercado está “abierto” a nuevas ideas que vayan modificando el status_quo actual, y sinceramente estamos más que necesitados de ello. Empresas, instituciones, organizaciones, asociaciones, personas en definitiva, estamos ante ese momento en el que es preciso cambiar modos para sentirnos aún más vivos.

Son varias las ideas que quise transmitir en esa charla (adjunto la presentación por si queréis echarle una ojeada) pero me quedo con un par de ellas que me parecen especialmente relevantes:

  • Expectativa: probablemente el mayor índice de sensación de “fracaso” está relacionado con las diferentes expectativas que tenemos las personas ante la misma acción en el mismo momento. Donde tú pensabas una cosa, la otra persona la miraba de otra. En alguna ocasión hemos hablado en este espacio, referido a las marcas, que en realidad lo que hacemos es gestionar expectativas. A menudo se trata de elevarlas, reducirlas o irlas desarrollando poco a poco en el tiempo. La expectativa es esa manera de comprobar hasta qué punto nos ponemos de acuerdo las personas.
  • In_comunicación: es una enorme paradoja que en un mundo donde las posibilidades de comunicarnos son tan variadas y amplias, es cuando menos Comunicación existe, con mayúsculas. Esa en la que dos personas intercambian información, hay feed_back y conversaciones que aportan discursos compartidos. Hay fracaso muchas veces porque no se ha transmitido la realidad en ambos lados. El “yo creía” es la mayor y penosa justificación existente.
  • Aprender: De todas las referencias encontradas, fracaso está íntimamente relacionado con el aprendizaje. Ya no sólo por la facultad de aprender tras un error o un fallo, sino sobre todo, por hacer que ese aprendizaje aporte valor a posteriori. Porque si no has aprendido, estamos entonces ante un error y eso sí que es un problema. Como dice Seth Godin, “necesitamos más fracasos y menos errores“. Porque de ellos se aprende pero sobre todo, se des-aprende. Algo aún más importante.

Ejemplos de fracasos en comunicación hay. Confieso, como dije, que he fracasado en muchas ocasiones y espero seguir haciéndolo porque eso me hace sentir que aprendo cada momento, que pongo todo lo que tengo y sé en experimentar y probar, porque me permite entender y comprender (esa empatía) al “otro” y porque juntos, siempre juntos, podemos hacer algo que no sabemos si podrá funcionar a priori (la comunicación no es una ciencia) pero sí que si no lo hacemos, entonces no funciona.

Espero haber aportado siquiera una idea para l=s numeros=s alumn=s que se dieron cita en la jornada. Personalmente, me ha servido para poner el fracaso entre esas palabras que describen la actividad de uno y que definitivamente quiero convivir con ella. Toda la jornada sirvió para ratificarlo aún más. Podéis seguir en Twitter su hastag #komunikaldia y #komunikaldiak para comprobar que lo que allí se dijo, tuvo mucho interés (algunas ideas están en euskera) Eskerrik asko HUHEZI eta zorionak!!! 

____________________________________________________________

La foto de inicio es de Flickr, de Marco Abis

2 responses so far

dic 23 2014

Saldremos adelante

Published by under Reflexiones

 

navidad2014

122.066 kilómetros es la cifra que marcaba mi Scenic marrón cuando hace unos días cumplió exactamente 5 años. 5 años ya que dieron comienzo a un nuevo capítulo en el libro de mi nuestra historia. Una nueva etapa que cumplía un ciclo y comenzaba sin saber muy bien hacia dónde aunque sí tenía una idea clara: saldremos adelante. Hoy escribo desde lo profesional, como siempre, pero también desde lo personal.

5 años es la cifra que también expresan “algun=s expert=s” sobre el tiempo que un proyecto empresarial iniciado desde el emprendizaje tarda en estabilizarse en el mercado. Pasado ese tiempo, parece que unos siguen adelante y otros entierran sus cenizas y sus ilusiones. Siempre me pareció curiosa esta cifra y sobre todo la rotundidad para afirmarlo como tal. Me parece aventurado decirlo y más cuando tienes que vivir en un filo entre el día a día y la ilusión por construir un proyecto sostenible y con ciertas dosis de futuro. 5 años: escalofrío cuando lo oí en su momento, escalofrío hoy cuando miro hacia atrás.

Emprendizaje es otra de esas palabras que al ritmo que vamos ocupará un nuevo lugar privilegiado en “el diván de las palabras vacías“. Tantas veces expresada, tantas veces abusada, tantas veces tratada como el grial que va a crear un nuevo mundo: empresas, beneficios, cifra de paro, edades… entre tod=s la estamos matando, que diría aquel. Emprender es un término que en sí mismo encierra una situación estática a la que forzamos a actuar. ¡Emprende! es como un castigo y una orden al mismo tiempo: ¡arrea! … ¿hacia dónde? ¿por qué? ¿para qué? Demasiadas preguntas con respuestas vagas pero como nos hemos aprendido de carrerrilla la palabra, no importa la respuesta: la solución es emprender.

A mí no me enseñaron a emprender. A mis hij=s en el colegio no les están enseñando qué es eso de emprender. Sí que les están inculcando actitudes creativas, trabajo en equipo, constancia en el trabajo, desarrollar una idea y defenderla, convencer presentándola al resto. Por eso, quizá emprender no sea una tópica acción sino una actitud con un punto en común: hay que tirar para delante.

Cuando me preguntan sobre ello suelo decir que me gustan más las situaciones en las que “tengo la sartén por el mango”, aquellas en las que sé que poseo cierto control sobre la situación. Emprender además es saber que si quieres tener más proyectos, tienes que ir a por ellos. Que si te pones como reto escribir todas las semanas, que sepas que antes del viernes tienes que hacerlo y que si tienes que pedir ayuda, has de hacerlo. En un mundo además complejo, y sabiendo que hemos de aprender de esta complejidad para convivir con ella, siempre y cuando en tus manos esté hacerlo posible, has de hacerlo. Sin dudarlo. Saldremos adelante.

Ya han pasado 5 años. Y tengo esa sensación de que doblando la esquina puedo encontrarme con algo-alguien que me diga: “…oiga usted, 5 años…”. Al menos, la respuesta la tengo clara: “seguiremos y saldremos adelante, claro que sí”. El 2014 ha sido un muy buen año (salvo algunas cosas), más proyectos, más pasiones, más personas. Mucho esfuerzo que merece la pena. Mucha gente-buena gente que te rodea y rodeas, para nunca sentirte sólo y siempre tengas una mano que tender y que te tiendan para salir adelante. No me quejo, afortunadamente.

Quizá por eso me da por pensar que siguen habiendo cosas, ideas, personas y proyectos que merecen la pena luchar por ellos. Los clásicos vuelven a aparecer en mis pensamientos y leo a Miguel Angel Buonarroti eso de:

« Si supieras la cantidad de trabajo que hay en ello, no lo llamarías genio. »

… te darías cuenta de que “todo” está en nuestras manos y de que es posible. Y creo que eso es lo importante. Saldremos adelante.

Nos seguimos viendo en el 2015. Disfrutad de vuestra gente.

Felices fiestas y feliz 2015.

Salud y tratad de ser felices. (dale al play y pon el volumen alto, merece la pena)

13 responses so far

dic 31 2013

Desde la confianza

Published by under Reflexiones

“Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida”. Woody Allen.

Ahora que estamos justo a punto de terminar este 2013 sigo pensando que lo importante de cada paso que damos es mirar hacia dónde va el siguiente. Mirar atrás sirve para reconocer de dónde venimos, en especial para precisamente no olvidar ese decidido paso inicial. Justo hasta ahí. El resto es aprender y recordar el por qué de ese paso.

En este mundo de la comunicación y de las marcas, tendemos siempre a tratar de simplificar ideas complejas para hacernos más comprensibles ante las personas y a partir de ahí ir construyendo nuevos significados que den sentido a lo que hacemos, decimos, vemos y sentimos. Hay una palabra que me queda después de pensar en todo lo que he vivido en este año: CONFIANZA. Estos últimos días he reflexionado mucho sobre ello y he llegado a la conclusión de que es la palabra que mejor representa este 2013 porque me siento especialmente a gusto con lo que significa y con lo que ha significado para mí en este año.

2013 comenzó con la apertura de una nueva etapa en estos ya 4 años de andadura profesional. Lo importante fue reconocer que se abría una puerta más que se cerraba una anterior. Uno se mira a sí mismo y se pregunta: “¿puedes?”, y sí, no lo dudo, con algún que otro vacile, respondes “sí, puedo”. Muchas de nuestras decisiones nacen de la humildad personal de reconocer lo que uno aporta y puede aportar, así como lo que no aporta. No sé si a esto se le llama autoestima o qué pero lo que sí sé es que si no confías en ti mismo es muy complicado que otr=s confíen en uno. Así que ese pequeño y vacilante paso se convirtió en uno firme.

Reconozco también que el 2013 ha sido un año duro para uno. No lo voy a ocultar. Porque a todo el mundo le ha afectado esto llamado crisis y más que nada, las propuestas han ido apareciendo no con la decisión de otras veces pero sí con la intención de hacer algo… pero sin definir desde cuándo se dan los primeros pasos. Gestionar la posible actividad y los recursos con el tiempo del propio proyecto, o los pones al mismo nivel o si los colocas en diferentes estadios, pasa lo que pasa, que se descompensa, y eso pesa mucho. Y me ha afectado. Ésta ha sido una de esas lecciones aprendidas de este año.

En cambio han habido preciosos momentos de miradas de complicidad, de compromiso, de “vamos para delante” que destilaban un enorme gusto de CONFIANZA en lo que se es capaz de hacer. Esos momentos que uno agradece muchísimo cuando sabe que hay algo más que una simple relación, cuando hay más que un simple interés… hay compromiso más allá de una necesidad concreta. Y para mí ése ha sido el gran significado de este 2013. A veces los proyectos y las relaciones hay que sentirlos más allá que simplemente mirar la transacción de valor que se produce: de un lado trabajo, de otro mera remuneración. Hay algo que empatiza, hay algo que une, hay algo que incluso desde la diferencia, suma. Y eso sólo se produce cuando en la balanza hay un eje esencial: CONFIANZA. En uno mismo y en la persona que tenemos delante.

Lo he sentido en proyectos que hemos desarrollado desde Equiliqua, lo he sentido muchísimo con toda esa gente a la que me gusta llamar compañeros más allá que ser colaboradores, lo he sentido con clientes, lo he sentido incluso con aquellos que no lo son (aún) y que en cambio se produce un feeling especial. Lo he sentido en el mundo de la formación, del retail, de la alimentación, de la industria electrónica, de la tecnología, de la salud dental, de la gastronomía, de la fabricación personal… Lo he sentido en sesiones de trabajo y en cafés mientras reflexionábamos sobre cualquier aspecto. Lo he sentido cada vez que publicaba un post y sentía que alguien lo estaba leyendo.

La CONFIANZA es además algo que se otorga al otro y al mismo tiempo es algo que se va alimentando a medida que avanzas en las relaciones si las basas en generar espacios de relación basados en la sinceridad, honestidad, humildad y responsabilidad. Y por esa actitud de generosidad y de responsabilidad hace que se convierta en un valor que deberíamos poner en práctica día sí día también: ganarse la confianza. Buena idea.

Así que del 2013 me llevo esta palabra porque de veras, la he sentido. Espero que quienes os pasáis por aquí de vez en cuando hayáis sentido algo similar. De alguien que desde lo más profundo quiere compartir ideas y debates: GRACIAS POR VUESTRA CONFIANZA. Espero estar a la altura el año que viene.

Nos vemos el 2014. Disfrutad de vuestra gente.

Feliz 2014.

Salud y sed felices.

Cierro con esta canción que me ha acompañado mucho durante este 2013. Me la ha recordado mi buen amigo Antxon.

11 responses so far

jul 04 2013

Llega el #fororedca1

Se acerca el día del 1º #fororedca1 que hemos preparado con toda la ilusión del mundo llamado “¿Gestión del Cambio? Una mirada artesana“. Después de toda la organización del mismo, trabajando mucho y compartiendo ideas entre l=s que estamos embarcados en esta aventura, llega ya el momento de dar con esas ideas que cada un=, desde su punto de vista poliédrico, queremos transmitir. Precisamente, esta idea de lo poliédrico es lo que nos ha inspirado para plasmarlo en una identidad visual que hemos diseñado para dicho evento, junto a Carlos Ortíz de Zárate, que le ha dedicado cariño y talento, mucho talento. Eskerrik asko Carlos! Y por supuesto a toda esa gente, como Francesc Balagué con su genial herramienta Wonference, y much=s más que nos están ayudando en esos “pequeños detalles” que siempre están y que hacen que un proyecto como éste salga adelante. Muchísimas gracias.

Tenemos 15 minutos (que trataremos de que sean 12 por aquello de que vayamos en hora) para dar unas pinceladas de la visión personal, la experiencia profesional de cada un= y que sirva para que aquella gente que asista se vaya con “algo” que le sirva para su quehacer profesional a partir del día siguiente. Todo un reto y veremos si eso de “lo bueno si breve, dos veces bueno”, se cumple.

Me gustaría compartir algunas de las ideas que me han surgido acerca del título de mi ponencia: “Consistencia y coherencia ante el cambio”. Lo cierto es que el título se las trae porque son dos términos que parecen sinónimos pero que con la reflexión en realidad son complementarios y he descubierto en ellos, creo, suficientes argumentos para hablar y trabajar no sólo 15 minutos sino en especial poner en valor y poner en práctica:

  • Coherencia: nos lleva siempre a una situación anterior. A algo ya realizado y que, con lo nuevo que está por realizar, mantiene una cierta relación lógica y consecuente entre ellas. Si hay cohesión o no, si hay cierta similitud entre acciones. A menudo nos referimos a la coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Y eso parte efectivamente de un previo. “Yo decía qué” y “ahora hago qué“. En temas de marcas y comunicación es evidente, porque una cosa es decir que tus valores y significados son “X” y en cambio, la acción con tus colaboradores o con el mercado sea “Y”. Conviene mostrar cierta coherencia porque si no llega la…
  • Consistencia: que en realidad lo que hace es dar solidez, fijar una estabilidad, ser cada día más potente y eso se consigue si en tus acciones previas muestras cierta coherencia, claro está. La seguridad de una marca sólida no la tiene una que se muestra in-coherente y como consecuencia no es consistente. ¿Qué garantías ofrece al mercado? ¿Qué confianza otorga y da a sus responsables? ¿Cómo recorre nuevos caminos en su desarrollo si no se hace de forma firme?

He tenido previamente diversas charlas con amig=s para saber su opinión. Me quedo con un debate excelente que he recobrado con Javier Velilla, como comenté en el pasado post, donde comenta que en la COHERENCIA “…el objetivo es generar identificación y seguridad del contexto de cara al usuario…en cambio es un punto de vista racional…”. Pero nos encontramos en un mundo más líquido, más “revoltoso”, más cambiante y ahí es donde la CONSISTENCIA permite a “… las marcas ocupar espacios dispersos con diferentes narrativas y propuestas no siempre coincidentes, pero alineadas por el sustrato de marca…”. Me ha parecido genial esta diferenciación y me gustaría compartir dicha reflexión. ¡Gracias Javi!

Hay una idea más que trataré de explicar y es cómo a través de la generación de “espacios de confianza” podemos interactuar de forma integrada hacia dentro y hacia fuera. En este mundo de permanente cambio, de interacciones entre personas de la organización entre sí, de interacciones de contenidos y experiencias con l=s usuari=s, la necesidad de generar una actitud más que únicamente un continuo goteo de informaciones y de acciones, permitirá que crezcamos como marca, pasando de ser una marca entendida no como mercado sino como cultura, que es bien diferente. Oí hace poco a alguien decir que “la cultura organizativa es eso que sucede cuando l=s jefes no están en la oficina“. Brillante, ¿verdad? Si pensamos en marca sería algo así como decir que “…una buena marca es eso que sucede cuando no estoy consumiéndola/usándola…“. Creo que es un reto al alcance de muy pocos pero me parece un reto estratégico muy importante.

Así que en eso andamos. Presentación preparada, (creemos) todos los detalles tenidos en cuenta, el resto del equipo casi de viaje hacia Bilbao y nos vemos este viernes. Para mí ha sido un honor tratar de aportar de mi parte para que este 1º encuentro salga adelante. Es como diríamos “tu primera cita”: nervios, ideas mil, balbucear lo que quieres decir, garabatos, mails y mails, hangouts, llamadas. Pero sin celebrarse aún, la satisfacción es enorme. Y creo que la de mis compas, también. Son cosas de la red, que se va tejiendo, a veces te pinchas con la aguja pero sigues cosiendo para acabar la prenda lo mejor posible.

¡¡cómo!! ¿que aún no te has apuntado a esta jornada? Todavía puedes, sólo 30 €, que servirán para equilibrar parte de los gastos de este evento que queremos compartir y sobre todo disfrutar.


Wonference online tickets

Este viernes 5 de julio, a las 9:30h #fororedca1 en el Auditorio de La Comercial en la Universidad de Deusto. Si quieres más info, aquí la tienes: https://redca.wonference.com/

2 responses so far

abr 24 2013

Identidad digital al servicio del colectivo

Es de género muy humano el alimentar nuestro propio ego. Hay quien le llama autoestima, narcisismo, individualismo, psicología del yo… el caso es que un= se preocupa por su propia imagen, por su conocimiento y capacidades y por mostrarse sobre todo diferente y relevante. En definitiva, “ser algo” para los demás. Personalidad, carácter, no sé muy bien cómo denominarlo pero ese “ser algo” se está convirtiendo en nuestros días especialmente importante.

Viendo y oyendo estos días un fantástico nuevo video de Josi Sierra, con Pilar Kaltzada de facilitadora y Genís Roca como protagonista, el propio Genís viene a decir que “las tecnologías relevantes provocan cambios sociales”, como en su día pasó tras la época lítica, la domesticación, la revolución industrial y la actual digital, en la que estamos inmersos. En cada una de estas épocas se dieron cambios sociales importantes y se replantearon nuevos órdenes sociales. Os dejo el video para que lo degustéis despacio y con mimo, que lo explica muchísimo mejor que yo.

El caso es que con esto de las redes sociales, las nuevas tecnologías, lo digital, en definitiva, y la posibilidad y facilidad de acceder al uso de la tecnología de forma sencilla, podemos generar nuestros propios contenidos y mostrarlos a nuestra red de contactos. Nunca antes había sido tan fácil salvo hacerlo en nuestro círculo más íntimo, en la plaza, de potes o en nuestro trabajo. Ahora, escribes, tuiteas, posteas, sacas una foto o un video y “tu gente” la ve. Si a alguien le gusta, es uno de los mayores subidones de ego que le produce a un=. Y eso produce ese extraño hecho inaudito hasta nuestros días de que “contamos todo, lo que hacemos, lo que vemos, lo que pensamos, …” hasta donde nuestro límite personal lo establezca. Porque, dejémoslo claro, el límite de exposición y de extimidad lo marca cada un=.

Cada un= lo hace hacemos desde su ámbito donde se encuentre más cómodo: ocio, personal, profesional, especialista… en cualquier formato: blogs, twiiter, Facebook, Tumblr, Instagram… Se va trazando el camino quizá inconscientemente de tratar de construir tu “marca personal”. Un término de ésos que están más en boga cada día: branding personal, marca personal, marketing personal… “venderse a sí mismo”.

Las preguntas que me hago en este momento son

  • ¿dónde queda el valor de las organizaciones?
  • ¿es necesario marcar un equilibrio entre la “marca personal” que vamos construyendo frente a la “marca organización”?
  • ¿en qué medida uno se beneficia del otro y/o viceversa?
  • ¿conviene tener perfiles diferenciados?
  • ¿puede la empresa apoyar el despliegue de imagen de sus profesionales o le molesta que lo haga?

Uno vive en ese hilo que pende entre la imagen y el nombre de uno y una “marca” que lo puede representar. Sí, soy Juanjo Brizuela y mi proyecto se llama “Equiliqua“. ¿Por qué separado? ¿por qué junto? ¿dónde acaba Juanjo Brizuela y dónde empieza Equiliqua? ¿dónde acaba Equiliqua y empieza Juanjo? No me queda claro aún (estoy en permanente debate interno y a veces externo) pero sí que me paro a pensar también en casos de personas que tienen su propio desarrollo de “presencia digital” activa y a su vez trabajan en y para una empresa. Me pregunto hasta qué punto esta relación entre persona-organización sigue el camino habitual o está cambiando su perspectiva. Y posiblemente deberíamos de pensar que en una única organización no habrá un único caso personal sino varios. Fijémonos por ejemplo en el mundo de l=s periodistas y medios de comunicación, l=s médicos y su hospital, l=s cocineros y su restaurante, l=s profesores y su universidad.  Esto habrá que gestionarlo de alguna otra manera.

De primeras pasa por reflexionar primero por cómo es nuestra relación con el trabajo. Si realizamos una función y una tarea concreta dentro de cada organización o si realmente aportamos más unos conocimientos, habilidades y actitudes actuales (y futuras) en un ámbito concreto de la empresa y lo desarrollamos al mismo tiempo que avanza la organización. Me inclino por pensar en que una persona que trabaja en un departamento de comunicación de una empresa no sólo realiza las tareas habituales de su trabajo sino que además progresa y completa su conocimiento en cada experiencia laboral y en cada nueva situación que se le presenta. Y si esto lo “abre” desde su propia identidad digital personal, proyecta y adquiere un nuevo conocimiento válido para sí mism= pero también para la propia empresa. Es una cuestión curiosa. Esta relación adquiere, entiendo, una nueva dimensión en paralelo. Las organizaciones tienen necesidades concretas que resolver, el conocimiento está en la organización pero también fuera de ella, y son sus trabajadores quienes lo adquieren, lo interpretan y lo publican hacia el exterior, tratando quizá de explicarlo, de buscar respuestas, de mostrarse como conocedores del tema o simplemente con ganas de contarlo a los demás. El/la trabajador/a gana pero creo que la empresa también.

“El mundo del social media no va de tecnologías, va de personas” como bien explica Genís. Sí que es cierto que hay marcas que quieren han de estar en estos nuevos contextos y en ello están comenzando a participar de forma activa (queda aún mucho por hacer) pero son eso, organizaciones “en plural” participando en un mundo de personas “en individual”. Quizá por ello sea que existen opiniones contrarias a su presencia e incluso que no les aportan nada (aún). Pero lo que queda claro es que estas nuevas relaciones que se producen, entiendo dentro de las organizaciones, se han de regular de otra forma.

¿Podríamos pensar que la comunicación de las marcas en social media fuera protagonizada por sus trabajadores de manera individual? ¿Podríamos gestionar la imagen de cada empresa desde la propia imagen digital de nuestros trabajadores?

Aunque estemos hablando de un mundo de nuevas relaciones de personas en las redes sociales, la realidad muestra cada vez más una preocupación por CADA identidad digital personal. El “yo digital” se muestra con tanta fuerza e intensidad que parece que tapa al “nosotr=s digital. Y eso para muchas empresas debería hacerle pensar: ¿tengo únicamente una función asignada a un/a responsable concreto/a o pongo en valor esta “marca personal” como parte importante de mi presencia digital como colectivo?

Le sigo dando una vuelta.

13 responses so far

feb 14 2013

Uno más uno es más que dos

Presenté hace un par de semanas un post en el que relacionábamos personas con marcas y con tecnología: Solomo, planning, marcas y personas. Y comenté que había más trocitos personales-profesionales. Éste es otro de ellos. Lo cierto es que visto unos días después me doy cuenta de que la charla que tuvimos Julen Iturbe y yo bajo la atenta “mirada” y la edición posterior de Josi Sierra cundió bastante. Ya sabes, te pones a hablar, una cosa te lleva a otra. Así se pasó el tiempo sin apenas darnos cuenta. Es lo grande que tiene el proyecto Conocity.

Cuanto más profundizo en el mundo de las marcas, más me doy cuenta de que el branding en realidad va de personas. Las marcas relacionan personas. Pero además en la medida que somos capaces de comprender la vida y unas expectativas determinadas en un momento concreto de dichas personas, las marcas adquieren un sentido para ellas. Si no, no sirven de nada. Utilidad le llamo con total crudeza. Sentirte útil para satisfacer una necesidad. ¡¡Ojo!! que ésta puede ser funcional y/o emocional. Se produce entonces la conexión y el vínculo entre una expectativa en un contexto determinado y una propuesta siempre en forma de valor. Ese puente que une es la marca, una idea que conecta. Sin más. Porque si no hay conexión, no hay marca. Recordad eso de:

Sólo existe una marca cuando alguien la interpreta

Si esto es así, las marcas están más cerca de las personas que simplemente de quien la tiene registrada ante el registro y bien protegidita. Por tanto, el potencial que tenemos, el desarrollo futuro, el nivel de credibilidad y utilidad e incluso el nivel de innovación que está ante las marcas radica en gran medida en esas personas con las que tenemos una relación. Y ahí comienzan todas esas ideas que surgen en eso que vamos denominando “branding abierto“. Y de lo que estamos hablando en este tiempo, en lo que Jon Saez está investigando y trabajando y en lo que iremos relacionando (espero) en un futuro presente cercano alrededor de eso que vamos llamando también empresa abierta.

Conocer, interpretar, dar la voz, desarrollar, marcas, branding… pero sobre todo personas. Por segunda vez, vuelvo a insistir, PERSONAS. Tenemos tela que cortar. Así que ahí tenéis el video. Apenas 8 minutitos de conversación. Qué grande Josi. Qué grande Julen.

7 responses so far

feb 07 2013

Contigo aprendí

Published by under branding,Reflexiones

Recuerdo que hace unos años, mi hermano Javier realizó una escultura de madera con una puerta entreabierta. Era un encargo para un regalo corporativo. La idea que subyacía era que tras una puerta abierta siempre hay un misterio, una especie de curiosidad y una oportunidad para entrar, una invitación a eso que está por descubrir.

A finales del 2009 se abrió una puerta. Me convocaron a una reunión donde se nos enseñó un proyecto que no me lo creía: un vehículo biplaza que era 100% eléctrico y electrónico, que se plegaba y giraba sobre sí mismo. No me lo podía creer. Pero iba más allá, porque el proyecto era más que únicamente este vehículo. Era todo un sistema de gestión de la movilidad en ciudades con problemas de espacio, parking, saturación de tráfico… “Y esto lo vamos a hacer aquí”. Así empezó mi relación con lo que a partir de un mes después, en enero de 201o, le llamamos HIRIKO.

Ya he comentado aquí algunas cosas sobre HIRIKO. Han sido 3 años impresionantes en los que por primera vez me situé al otro lado de la mesa. Sí, porque en mi experiencia profesional anterior siempre estuve en el lado de tratar de ayudar a construir y desarrollar una marca, asesorar, recomendar a empresas, organizaciones e instituciones a comunicar mejor y a que sus marcas fueran creciendo poco a poco. En esta ocasión, me tocaba estar al otro lado: todas esas ideas, recomendaciones, discursos, propuestas, etc… habían que ponerlas en marcha. Ha sido la lección de mayor humildad y reto profesional a la que me nos he hemos enfrentado en esta vida profesional que uno lleva. A ese lado de la mesa se ven las cosas de otra manera.

Clip HIRIKO from HIRIKO Driving Mobility on Vimeo.

Final video Global Launch Hiriko in Brussels from HIRIKO Driving Mobility on Vimeo.

El proyecto habla por sí solo. Y el trabajo desarrollado está ahí. No quiero explayarme sobre ello. Pero me gustaría reflexionar sobre la situación que jugamos muchas veces en nuestro quehacer profesional. Sentados sobre una mesa, rodeados de ideas y proyectos a poner en marcha, junto a un montón de personas que trabajan en el mismo proyecto pero en funciones diferentes, profundizando siempre en lo que uno hace o cree que sabe hacer. ¿Alguna vez habéis pensado en cómo es vuestro trabajo pero poniéndonos en el otro lado, en el que lo recibe? Porque claro, uno se enfrasca en su día a día, en sus habilidades y conocimientos, pensando en que es todo sapiencia y a veces la realidad es bien otra. O al menos lo puede parecer.

Muchas veces nos recreamos en “recomendar” al resto lo que ha de hacer, lo que debe pensar, cómo debe actuar. Cierto es también que para hacerlo tratamos de profundizar más allá de una simple charla, para poder emitir un juicio o recomendación medianamente sólido y argumentado. ¿Pero qué pasa si sólo estamos en este lado del juicio y la recomendación? ¿hasta qué punto seríamos realmente coherentes tanto en un lado como en otro proponiendo y realizando lo mismo? Si digo que quiero un café con leche caliente, ¿seríamos capaces de poner un café con leche caliente tal y como le gusta al que me lo ha pedido?

Ésta es una de las grandes lecciones que he aprendido en este tiempo. He aprendido de marca mucho más que meramente hablar de marcas y lo importantes que son. He aprendido mucho más de digital que simplemente decir que hay que tener presencia digital. He aprendido mucho más de eventos que hablar sobre el compromiso y la actitud hacia cada mínimo detalle. He aprendido más de gestión de contenidos que solamente decir que “el contenido es el rey”. Aprender. Creo que el aprendizaje es la coherencia entre lo que oyes y lees y lo que pones en práctica. Hay una preciosa frase de Confucio que lo muestra sabiamente:

“Me lo contaron y lo olvidé; lo vi y lo entendí; lo hice y lo aprendí.”

Eso. Lo hice y lo aprendí. Siempre te queda también esa sensación de que hay cosas que se quedaron en el tintero, en el cajón, que eran simples garabatos que dibujabas en una servilleta de papel o que no se pudo poner en marcha. La perfección es el camino nunca el punto de llegada. Y en ese camino de 3 años de muchos retos, ideas, problemas, propuestas, dudas, ayudas, apoyos, etc… hemos estado caminando. Orgullosamente, por cierto.

HIRIKO: a brief history of our project from HIRIKO Driving Mobility on Vimeo.

SIX – TRIBUTE TO DIOGO VASCONCELOS from SIX on Vimeo.

Además de este aprendizaje me llevo una de recuerdos que es imposible mencionar uno a uno: las ciudades que hemos recorrido, Bruselas, la oficina y el taller de montaje, pero sobre todo las personas, muchas personas. Much=s compañer=s, muchos colaboradores, mucha gente que siempre ha estado dispuesta a ayudar, a soñar y a mirar para delante y a superarse cada día. No se ha desperdiciado ni una gota de sudor, ni un minuto de trabajo. Y esto seguirá, vaya si seguirá. Pero lo que quedará para siempre en mi retina es la gente. ¡Qué pocas veces nos damos cuenta de toda la gente que nos rodea cada día!

Uno ha de aprender de cada experiencia que vive. No basta con sentirla, hay que hacer el ejercicio de analizar y actualizar cada paso que recorres para dar siempre lo mejor de un= mism= en el momento que estés. La vida está llena de pequeños/grandes proyectos por los que vamos pasando. Cada uno de ellos tiene sus particularidades pero de todos siempre te llevas algo. Ese bagaje no tiene precio. Y muchas veces lo más grande es que los proyectos siguen adelante aun no estando presentes en él. Y en muchas ocasiones un= se enfrenta a nuevos proyectos en los que deja su impronta y recoge toda una experiencia válida para el futuro. Así Hiriko se suma a otras experiencias y proyectos profesionales que he afrontado en mi vida profesional, con un recuerdo realmente especial. Ha sido todo un reto.

Ahora miro esta escultura y pienso qué es lo que hay al otro lado de esa puerta que siempre se abre, que es la vida de uno. Ya había algunas cosas antes al otro lado pero ahora esa puerta es más grande. Decía la leyenda que acompañaba a esa escultura:

“… mira! no está cerrada la puerta … está abierta”

Aun queda una oportunidad… incluso más de una. Simplemente se trata de aprovecharla. No te quedes parado. ¡Adelante!. Siempre hay un resquicio por el que pasar. Aunque la vida nos lleve frente a un muro que parece insuperable, podemos hallar un instante, un momento que nos permita cruzar el umbral de una nueva ilusión que nunca hubiéramos imaginado. Vamos. ¡Ahora!. Es el momento.

Esta obra escultórica quiere hacer un guiño a la curiosidad y al atrevimiento de asomarnos a la intimidad ajena y a la sorpresa… A lo prohibido y a lo público. Mirar al exterior por este resquicio que nos permite pasar por una puerta casi cerrada pero sobre todo por una puerta abierta a la esperanza, al futuro y a la ilusión.

Porque estoy seguro que al otro lado hay mucho por descubrir, mucho por ver pero sobre todo muchísimo por aprender y aportar haciendo, learning by doing le dicen, ¿verdad? La mochila se va con ideas, con errores y aciertos que estoy seguro me nos servirán para seguir avanzando en el desarrollo de marcas y en una mejor comunicación, que esto está cambiando muchísimo. Estoy seguro que se abrirán nuevas puertas. Que abriremos otras muchas puertas, juntos. Esta pedazo expresión que denomina este blog es mi continua y diaria búsqueda personal y profesional: equiliqua o “ese punto de vista certero al que hemos llegado alguna vez“. Esa puerta que vamos a descubrir y a encontrar el casi-Grial.

Aprender. Es la palabra que mejor define esta reflexión.

Gracias. Es la consecuencia que mejor define esta experiencia.

_______________________________________________________

La foto de inicio es de Flickr, de marcus_jb1973. La otra foto es de la escultura de mi hermano Javier.

12 responses so far

may 28 2010

cuuuuumpleaaaaaaños féliiiiiiiiiiz

Published by under personal,Reflexiones


El tiempo pasa tan sumamente rápido que perdemos las referencias también igual de rápido. Hace más de dos años empecé a pensar en que quería tener un espacio “propio” para expresar algunas ideas que me surgían al margen de mi quehacer profesional. Era como dar rienda suelta al “otro Juanjo”. Con otras inquietudes que me apetecía expresar. Mi experiencia en el mundo del “blog profesional” me apasionaba tanto que quería extender a otras ideas y reflexiones. Así nació “equiliqua”.

Han pasado dos años ya desde mi primer post en este espacio. Mantengo firmemente la idea original pero evidentemente como han cambiado las circunstancias, ahora este espacio se ha ido ampliando a nuevos campos relacionados con mi aventura y pasión profesional: más comunicación, más planning, más branding.
Sólo me queda agradecer a los que os pasáis de vez en cuando por aquí, a leer, a compartir, a conversar e incluso a cotillear (que a todos nos gusta hacerlo de vez en cuando, ¿o no?) Gracias por la paciencia y por dedicarle un pequeño trocito de vuestro tiempo a este espacio en la red.

Quienes me conocéis sabéis que en mi cabeza surgen ideas, reflexiones, propuestas, comentarios y opiniones, que espero seguir exponiendo y deseo que os sean de interés. O al menos, que os nos ayuden a conocer otro punto de vista, el mío nuestro, que siempre viene bien para mejorar día a día.

Ya que, como se dice, el Guadiana pasa por Sevilla, os planteo unas preguntas que me gustaría que me respondiérais:
¿os parece interesante este espacio?
¿qué le echáis en falta?
¿le cambiaríais el diseño?
¿de qué os gustaría que pudiéramos conversar?

Aceptaré todas las respuestas y opiniones. Lo dije en su momento. Lo reitero ahora. Este espacio es vuestro.

Gracias. Y ¡¡ FELICIDADES !!

6 responses so far