Archive for diciembre, 2010

dic 23 2010

Hacia el 2011

Published by under Reflexiones

…Desde la paciencia, el trabajo, las sonrisas, las manos, las charlas, las reflexiones, los abrazos, las horas, los kilómetros, los sueños, las realidades, los madrugones, las hojas en blanco que se convierten en garabatos de ideas, bien, ha salido bien este 2010.

1 gran cambio. 24.935 kilómetros recorridos en coche; Madrid, Barcelona, Bilbao, Donosti, Sevilla, Londres, Berlín, Frankfurt, Mendavia, Peñíscola, Valencia, Pamplona, Logroño… 28 post escritos. Muchas respuestas en ellos, de gente que admiro, aprecio y respeto. Sobre todo respeto y aprendizaje. Proyectos (pero sobre todo PERSONAS) que ilusionan: coches y ciudad, educación, vino, restauración, hotel, consultoría, b2b, investigación, innovación, tecnología, internet, identidad visual, reposicionamiento, estrategia, planning, comunicación, más branding.

1 pérdida irreparable. 1 enorme lección.

2 ordenadores en un año. 😉

Muchos amigos. Muchas manos. Muchos abrazos. Muchas sonrisas. Mucha complicidad. Mucho escuchar. Mucho aprender. Mucho por hacer. Muchísima ilusión.

Carlos, Gorka, Carmelo, Blanca, Hugo, Txaro, Ignacio, David, Asier, Unai, Alex, Carlos, Gorka, Iñigo, Juantxu, Luismi, Javi, Greg, Gaizka, Iñigo, Joxerra, Pedro, Sergio, Esther, Jesús, Juanan, José Luis, Pepe, Fernando, Joan, Jordi, María, Sergio, Will, Ryan, Retro, Tom, Gotzon, Estibaliz, Saioa, Julen, David, Aitor, Mikel, Amaia, Samu, Gabi, Angel, Guillermo, Julio, Amaia, Rosa, Mª Angeles, Imanol, Juan, Resu, Josu, Kepa, Agata, Idurre, Javi, Pilar, Naiara, Estibaliz, Ángel, Antxon, Irene, Iker, Jon, Mirian, Dani, Ramón, Jordi, David, José Antonio, Jorge, Marisa, Sonia, José Manuel, Ramiro, Pedro, Tomás, Eduardo, Iker, Peio, Antonio, Enrique, Juan Carlos, Unai, Asier, Carlos, Kike, Iñaki, Asier, Idoia, Susana, Carlos, Txelis, Paco, Víctor, Onofre, Roberto, David, Chile, Iñaki, Txaro, Gotzon, Jokin, Jon, Lander, José Luis, Begoña, Iosu, Andoni, David, Luis, Marieta, Amalio, Iñigo, Asier, Ana, Amaia, María, Mirian, Roberto, Unai, Patxi, Rubén, Juanma, Ana, Carlos, Roberto, Carlos, Itziar, Eva, Josu, Carlos, Gonzalo, Víctor, Alex, Fredi, Gari, Aritz, Fermín, Óscar, Fernando, Josemi, Joxean, Martín, Dani, Ezequiel, Esteban, Esther, Rosa, Fernando, Jon, Igor, Ander, Asier, Jokin, Ivan, Jürgen, Florian, Daniel, Leire, Livia, Iñaki, Natalia, Bea, Josean, Gonzalo, Cristian, Jose Mª, Joxe Mª, Roberto, Juan Pablo, Elena, Olga, Enrique, Marian, José Manuel, Xabi, Marivi, Paco, Patxi, Marisol, Asier, Tomás, Luis, Edu, Jorge, Sergio, Igor, Javier, Noa, Txema, Eneko, Estibaliz, Iruri, Antonio, Amaia, Ana, Mª José, …y tantos y tantas que siempre habéis tenido un guiño y un pulgar hacia arriba.

A todo ese mundo de mis nuestras redes sociales: enorme, la verdad, enorme.

A los que más quiero. A las que más quiero. Auténtico pulmón y corazón.

No es necesario tener mucha ambición. Sino ser gente de buena fe. Buena gente. Disfrutar haciendo lo que sabes hacer. Aprender cada día. Ser personas, en definitiva.

Esto me dio el 2010. Eso le pido al 2011.

Zorionak!.

Paz. Cariño. Salud.

¡Felices fiestas!

¡Feliz 2011!

Y millones de gracias.

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La foto es de Flickr, de TerceraFundación

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dic 16 2010

Del “DA” al “FO”

¡¡Malditas metodologías!! Sí. Que nos hacen seguir a pies juntillas sus pasos para determinar lo que muchas empresas-organizaciones-instituciones necesitan, quieren, buscan o “quieren oir”. Quienes hemos estado estamos en procesos de reflexión hemos pasado pasamos por todas ellas. Y siempre tratando, bien de buscar aquella que nos ayude mejor o bien un pupurrí de ello. ¿Resultado? Poca claridad y quizá hasta poca solución para ellas.

Pero es que además, al seguir paso a paso lo que marca la teoría, nos olvidamos de lo más importante y es que hay una realidad tozuda, dura y cruel: la calle. El consumidor. El ciudadano. El cliente. El mercado. Sí, el “otro“. Hace poco definí aquí mismo que “una marca sólo existe cuando OTRO la interpreta”. Y en ocasiones insistimos en la organización, mirar hacia dentro, el “ombliguismo” y nos quedamos en la epidermis de lo que ocurre al otro lado del cristal. Y pasa lo que pasa. Evidentemente.

En estos momentos, además, debería estar más que presente el reflexionar sobre cada organización. Con la crisis, la dureza del mercado, los replanteamientos, quien no se haya parado a pensar “lo que le toca”, creo que lo va a tener un poco crudo. Las cosas como son. Pienso que en todas organizaciones hay como dos estrategias diferenciadas, con sus correspondientes acciones y decisiones en ambas: EXPLOTAR y EXPLORAR. La 1º, pretende mejorar y optimizar nuestro “know-what-how“. El día a día, el corto plazo, el rendimiento. Pero quien realmente nos abre las ventanas al futuro es la 2ª: EXPLORAR. Y explorar va de conocer lo que puede ocurrir mañana, lo que podremos ofrecer de nuevo, lo que podremos experimentar-probar-comprobar, etc. Es lo que garantiza hoy en día que nuestro proyecto exista. Son como dos empresas dentro de la misma organización.

No sé si hay metodología o concepto que valga para ello: Inteligencia competitiva, antena tecnológica, open innovation, empresa abierta.  Puede llamarse de diferentes formas pero la filosofía y la cultura es clara: ¿QUÉ PASA AHÍ FUERA? ¿QUÉ MOTIVA A LA GENTE? ¿POR QUÉ SE MUEVE? Mirar al exterior. A todo lo que rodea, no nuestro producto, y sí nuestra visión y la cultura que rodea a nuestra marca. Inquietud por el futuro y, sin duda, orientación al cliente, orientación al mercado.

Innovar, innovar. No me está gustando nada esta palabreja ya. Sobre todo si seguimos viéndolo desde nuestra mirada al exterior con palabras como el famoso DAFO: De un lado, DEBILIDADES y AMENAZAS. Demasiado miedo. Demasiados complejos. Demasiada visión interna. Pero sí que prefiero hablar y debatir sobre FORTALEZAS y OPORTUNIDADES. Fortalezas va de “know-do“, de saber-hacer. Y sobre todo de cómo podremos des-aprender para aprender de nueva a hacer mejor. Y en especial, de “know-who” y “know-why“, que me permite conocer comprender mejor al mercado, ponernos en su lugar y, desde la empatía, poder responder mejor a sus necesidades con la máxima eficiencia y… ambición.

El branding permite algo tremendamente interesante para todas las organizaciones. La marca se expresa en diversos campos, en el producto/servicio por supuesto, pero sobre todo la marca te permite (y te exige) conocer al otro para que exista paridad en la interpretación, que exista el vínculo necesario para que haya conexión emocional y funcional. Y de ahí, poder proponer nuevas ideas, nuevas alternativas de cara al futuro. Así que venga.

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La foto es de Flickr, de Telemedellín

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dic 02 2010

Es mío, sólo mío

Las cosas de la globalización y de la competitividad logran que todos miremos no sólo al mundo sino en especial a nuestro entorno más cercano. Eso del “Think global” logra que pensemos en especial en el “ACT LOCAL”. Me gusta la idea de volver a la identidad y a lo que “nos une”. En el mundo de la alimentación está ocurriendo. Productos locales de la granja por la que pasamos todos los días, leche fresca del día de nuestras vacas lecheras, iniciativas locales como Merkazoka (zorionak a @sagudino y @faidit por el curro) que unen productor y consumidor local, los amigos de Foodtrendtrotters) “viviendo a pie de calle” lo que “consume y compra” la gente en sus ciudades … interesantes iniciativas que darán dan mucho de qué hablar.

Pero lo que ocurre con el txakolí es algo especial. Bien es cierto que el mundo del “vino” es muy amplio y extremadamente competitivo. Ya no es sólo la batalla entre marcas, que es una barbaridad, ni la mejora del rendimiento y tratado de las variaciones de uvas, que hacen que se produzcan nuevos y sorprendentes “caldos” sino que la batalla llega a las “denominaciones de origen“. Bonita palabra. ¿qué es ORIGEN? ¿de donde nace o de donde pace?

Introducir una nueva variante, como “nuestro” txakoli, en el tremendamente competitivo mundo del vino es realmente difícil. Porque además de lo del anterior párrafo, hay que añadirle los nuevos productos-sustitutivos que existen (cerveza’s, agua’s, refresco’s, cava-champán) y, en especial, los usos y costumbres de la gente, tan cambiante hoy. No soy fiel a nada sino que me gusta probar de todo un poco.

Mi reflexión va más allá: ¿qué más da de dónde sea el txakolí? Sí, que es cierto que la reputación la tiene el delicioso de Getaria. Pero en una producción de uva tan limitada y tan especial, con un consumo aún muy esporádico y muy local y de “fan” de esta variedad, ¿no estamos poniendo trabas al desarrollo y crecimiento del producto? ¿no estamos segmentando demasiado pronto un mercado que es más potencial que real? Siguiendo este razonamiento, aprendí que al consumidor “le enseñamos a comprar” poco a poco. Y que en este proceso de aprendizaje es como el que se produce en la escuela: de poco a poco, primero las letras, luego las sílabas, después las palabras, las frases, los párrafos … hasta que somos capaces de leer extensos libros y tener capacidad de crítica suficiente para opinar sobre ello. ¿Dónde estamos actualmente? ¿leyendo libros?

El origen se convierte así en un “espacio mental” más que en un mero “espacio geográfico concreto”. Y es ése el espacio que hemos de encontrar en la mente del consumidor. En términos de branding, un marco de referencia pero sobre todo un universo simbólico que debe ceñirse a un territorio que seguramente vaya más allá de provincias e incluso comunidades. Pero claro, el territorio es el territorio. Lo sé. Nos gusta identificarnos con ese “espacio físico” concreto, con esos metros cuadrados de la ladera del monte “x”.

La disquisición del “poder” de un producto hoy en día es absurda. De esa sensación de posesión y “egoísmo” desacerbado (ya hablé de ello antes) ¡Las marcas son de los consumidores!, no lo olvidemos… más allá de nuestra intención. Están en sus manos. Ése es el valor del branding. Aunque estamos inicialmente en esa fase inicial de “enseñar” al consumidor y a que nos tome en consideración, pelearnos por el origen, en el contexto de hoy y en el propio producto, viene a ser un debate un tanto limitado. En otro sentido, ¿qué queremos? ¿que el consumidor de todo el mundo reconozca el Rioja como el vino más adecuado para su consumo? ¿Quién gana? ¿Acaso la Rioja Alavesa no gana también con este argumento?

Sí, que es importante reconocer que la uva del txakolí tiene unas condiciones especiales que no se dan en cualquier sitio. Pero si queremos “marcar” al mercado con esta opción, más nos vale construir juntos que no hacerlo por separado. Aaaaaayy… ¡¡¡cómo nos gusta poseer!!!

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La foto es de Flickr, de rafa_uoc

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