Archive for mayo, 2014

may 29 2014

El nuevo tren de #vitoriaespabila

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182.279 impactos en Twitter del hastag #vitoriaespabila y casi 463.838 con el hastag #VIT01 (según la herramienta web Tweetbinder). No sé si son mucho o poco en comparación con otros eventos, pero que 20 personas se junten “porque-sí” para hablar de SOBREVIVIR en el evento anual promovido por KFE INNOVACIÓN en la sede de Vitoria-Gasteiz, me parece que es para estar más que contento. Lo lógico sería dejarte llevar por la gloria de los números pero muchas veces somos conscientes del valor de lo CUALITATIVO por encima de los datos. Y creo que nos llevamos mucho más que 6 dígitos, que unas estadísticas; nos llevamos una serie de ideas pero sobre todo de sensaciones de que “algo hay que hacer” y que algo vamos a hacer tras nuestro encuentro de hace unos días. Uno con el paso del tiempo va aprendiendo que por mucho que nos unan las redes sociales, las conversaciones digitales y los espacios de compartir contenidos e ideas en la red, lo que de verdad queda es que cuando nos encontramos cara a cara, todo resulta tan diferente y enriquecedor como que una idea, compartida y explicada, debatida y matizada adquiere un sentido mucho mayor. Nos propusimos un reto que se nos concedió: SOBREVIVIR es un término lo suficientemente amplio que nos parecía que contextualizarlo en una ciudad era pero que aún mucho más atractivo. Y allá que nos pusimos a ello. Pero refiriéndonos a nuestra ciudad, Vitoria-Gasteiz. Aunque cité al inicio del evento tras las presentaciones eso de “tenemos 15 minutos para fustigarnos y 1h30′ para construir”, el caso es que salieron muchas más cosas que no gustaban, rémoras que cuesta llevar en la mochila de l=s ciudadan=s pero al final sí, la verdad, que salieron ideas más que interesantes. Y sobre todo actitudes, que en estos casos se valora aún más. Por vez primera en mucho tiempo, hablamos de ciudad en su sentido estricto: ciudadanía. No ciudad-ladrillo, sino actividad y personas. Era algo necesario. Porque una ciudad no se construye en extensión de metros cuadrados sino en la intensidad vivida en cada metro cuadrado, que no es lo mismo. Y hoy en día, Vitoria-Gasteiz presenta una desproporción enorme entre su extensión física y su intensidad emocional y mental. “Vitoria-Gasteiz, hacia un paso más allá de la supervivencia”, era el leit motiv del encuentro. Porque es la ciudad la que sufre las consecuencias (posiblemente sin quererlo), de centenares de personas, organizaciones, empresas, colectivos, etc que luchan cada día por mantener su situación como sea, y que además transmiten (sin quererlo de nuevo) un estado de ánimo que se contagia al mismo tiempo entre todos los agentes de la ciudad. Y este estado de ánimo hoy en día, es reconozcámoslo, triste. Vale. Vamos con aquellas ideas en positivo que salieron y surgieron durante las más de 2 horas que estuvimos debatiendo en la sede del Hub Gasteiz (magníficos anfitriones, por cierto). Voy a tratar de resumirlas de alguna manera:

  • Sostenibilidad, cohesión social e innovación juntos como referentes de la ciudad: Vitoria-Gasteiz se ha caracterizado históricamente, y más en estas últimas etapas, por dos ideas: sostenibilidad y cohesión social. Hablamos de ellas en términos amplios: sostenibilidad más allá de la Green Capital, sostenibilidad económica y social. Referente en el pasado en políticas sociales, hoy parece que este campo se ha quedado apartado, no sabemos si por recursos o por otra cosa. Hay una idea interesante: ciudad sostenible y adaptable a su entorno socio-cultural, tecnológico y económico; ciudad que promueva una nueva forma de relacionar estos tres ámbitos. Una palabra que surge en todo momento: Comunidad. Sí, ésa que nos hace reunirnos en torno a un objetivo común y que entre tod=s vamos sumando. Tan fácil, tan difícil.
  • Hacia la “ciudad del SÍ”: No lo neguemos. Vitoria-Gasteiz ha sido una ciudad pequeña que creció rápidamente a partir de los años 50. Aquella ciudad pequeña de “curas y militares“, creció enormemente en poco tiempo por el desarrollo de la industria y necesitaba de “manos”. Había trabajo. Crecieron las personas pero no creció la Ciudad, con mayúsculas. Quizá nos pudo la “calma” y la comodidad del trabajo asegurado que nos eximió de buscar otros caminos, nuevas ideas, otros retos que pudieran complementar ese espacio. Quizá por eso haya tan pocas iniciativas emprendedoras en la actualidad. Quizá por eso sea la “Ciudad del NO”, la ciudad donde se critica más que se construye. Quizá sea por eso que, a pesar de todo, haya pequeñísimas iniciativas desconectadas que tratan de abrirse camino pero que haya que empujar a conectar entre sí. Quizá haya que dejar de decir que no para empezar a decir SÍ. Quizá haya que apoyar más a ese pequeño porcentaje de iniciativas valientes para que lo tengan más fácil. Quizá haya que HACER más, y sobre todo HACER juntos. Quien quiera sumarse, tiene que tener la voluntad de querer subir y dejar la estación del pasado atrás.
  • Iconos como seña de identidad del pasado y para el futuro: La identidad es eso que nos une cuando tenemos dudas. Identidad es verse reflejado y seguro de un= mism= cuando hay que dar un paso al frente. Vitoria-Gasteiz ha tenido siempre algunas figuras que han ayudado a ello: la Catedral (dejemos de llamarla “vieja”) y su “abierto por obras“, el mundo del “deporte social”, no sólo el profesional sino el amateur y de base, ése que nos posibilitaron los centros cívicos y nuestro entorno natural, la “Cultura” con mayúsculas en sus diferentes expresiones: el Azkena, el Festival de Jazz, el de Teatro, aquel olvidado premio “Europa Nostra“, la Copa de la UEFA de Dortmund, Celedón, el mundo runners, la montaña, el Baskonia, etc…  Dejemos de debates estériles como si somos de puro o de champan, si el pañuelo es rojo o a cuadros. Esa división ha logrado que todo sea más pequeño y por tanto dividamos lo poco que es la ciudad en mucho menos. Hay mundos de un poder simbólico enorme: lo “social” y su hospitalidad que viene desde que nace la ciudad y que se ha olvidado, la “cultura popular“, el “patrimonio“, el “deporte“, el “vino” … hay cosas sobre las que es posible construir a partir de ya. No perdamos tiempo.

Si hay algo que unió el pasado viernes es que esto no puede parar. Este tren se ha puesto en marcha, despacio, en silencio (relativo) pero está en marcha. Se habló de un “THINK TANK” de personas, sí personas que aunque parezca evidente no lo es tanto. Personas con compromiso por relacionar e ir haciendo. Desde muy poquito para ser mucho.

 

Una idea “enorme”: la “Vitoria-Gasteiz Brand Office“. Ésa gusta bastante 😉 y un compromiso: esto no va a parar.

Eskerrik asko a tod=s l=s asistentes: Ana, Idoya, Susana, Itziar, Isabel, Estíbaliz, Nerea, AmaiaIñaki, David, Aitor, Koldo, Gustavo, Sergio, Miguel, Alfredo, David, Iñigo, Natxo, Roberto, Iñigo y el que suscribe. Hemos creado también un Storify con el resumen de la conversación que se produjo durante el evento. Aquí lo tenéis

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may 20 2014

KFE Innovación08, sobrevivir en Vitoria-Gasteiz

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Al menos hay que intentarlo” es una de esas frases que deberíamos tener visible en nuestro despertador cada mañana. Una idea, una acción, una palabra e incluso una ocurrencia. El caso es que tras la convocatoria del año pasado por estas fechas del KFE INNOVACIÓN, el reto y la solicitud estaba encima de la mesa para este 2014: ¿Cuándo es la siguiente? No sin dudas, más que nada por la energía que lleva organizar un evento, por pequeño que sea, el hecho es que vuelvo a tirar para delante con ese post-it amarillo lleno de desafío que apareció entre las conclusiones de aquel evento: ¿Cuándo es la siguiente? Pues aquí estamos. Este año, en Vitoria-Gasteiz, junto con otras localidades españolas, también habrá una sede de KFE INNOVACIÓN.

El caso es que esta iniciativa KFE INNOVACIÓN es toda una declaración de principios y formas: el debate entre iguales, el encuentro de gente simultáneamente, la no-intromisión en el mismo, la ciudadanía en definitiva participando y dando ideas para encontrarse y charlar un momento sobre un tema en concreto. Cuando más ruido hay, menos se debate en conjunto y en público. Y este formato permite precisamente hacerlo sin tapujos y apuntándose quien-quiera.

Dialogad, aportad y, sobre todo, disfrutad de la experiencia

Como bien dicen desde la “organización” (por denominarlo de alguna manera) esta cita “…promueve la creación colectiva basándose en los conceptos de igualdad, horizontalidad, sencillez e independencia“. Y de eso se trata: construir, debatir, conectar y sencillamente hablar entre personas sobre algo que aporte a tod=s l=s asistentes, se encuentren donde se encuentren. 

El tema en cuestión de este año, el #kfe08 será “SOBREVIVIR“. Una palabra que connota, al menos para mí, una mera actitud de vivir “como sea y/o como se pueda”. No es fácil esta palabra porque supone en todo caso estar frente a una situación “complicada y compleja”, negativa, y donde se pone todo aquello que sea posible (e incluso imposible) para tratar de solventarla como sea. Después de una serie de años donde los efectos de la crisis han sido demoledores para muchas personas y organizaciones, parece que haciendo caso a Darwin, aquellas especies que logren adaptarse son las que sobrevivan. Es una palabra muy dura además y más si conocemos a personas que se encuentren en una situación complicada de verdad. Buscarse la vida, adaptarse supone en especial tener como referencia el entorno y encontrar un espacio “vital” que permita relacionarte con él sin llevarte a tu desaparición. De esto hablaremos y, tomando como referencia los argumentos de la propia organización, queremos hablar y debatir sobre:

Hablamos de supervivencia personal y supervivencia profesional; hablamos de mantener el equilibrio entre las normativas y las inquietudes, de mantener vivos proyectos con todo en contra, de por qué y de para qué. Hablamos de gente que está marcando un nuevo futuro a fuerza de supervivencia,  hablamos de buenas ideas y de la unión como fuerza.

Hay personas que siguen adelante, otras se han quedado en el camino. Han marchado o han renunciado. Pero aún hay gente que se pelea diariamente en el ámbito cultural, educativo, sanidad, servicios, investigación, para tratar de sobrevivir. Hay alternativas para que puedan continuar; ¿cuáles son esas alternativas?. ¿Cuántos están en el límite? ¿Cuántos siguen adelante? ¿Qué respuesta se encuentra desde distintas localizaciones a problemas comunes? ¿Qué iniciativa podemos promover colectivamente para que no nos atropellen las circunstancias?

Como quiera que a veces no tenemos suficiente con la propia realidad, en Vitoria-Gasteiz hemos dado una vuelta de tuerca y lo que queremos hacer es hablar no sólo de personas ni organizaciones sino de nuestra propia ciudad: VITORIA-GASTEIZ, precisamente. Y es que la ciudad es un ente lo suficientemente retador porque precisamente en ella se suman muchas de estas situaciones que afectan a personas individuales y a organizaciones colectivas sean del ámbito que sean. El caso es que todo suma y todo construye ciudad. O todo resta y destruye ciudad. Y lo que queremos saber es conocer el termómetro actual de la ciudad, el diagnóstico de la misma y comprobar si es cierto eso de que Vitoria-Gasteiz se encuentra en un estado de mera supervivencia o hay algo más.

En este espacio he escrito sobre marca-ciudad, desde una óptica cercana al branding y la comunicación pero como ciudadano de una ciudad y observando situaciones que se están dando aquí, me atrevo a lanzar la idea de que Vitoria-Gasteiz está languideciendo. Una ciudad que en su momento fue referente en aspectos, por ejemplo, medio ambientales y sociales, está perdiendo este reconocimiento pero sobre todo está perdiendo dicha realidad. Una ciudad muy dependiente de una industria motora, como la automoción, y que tiene su punto bueno pero también su alto riesgo. Una ciudad que se mira continuamente en “las de al lado” y que con cierto aire de complejo reacciona más que propone. Una ciudad que sigue preguntándose “¿quién soy? y ¿quién quiero ser?“. Una ciudad, pequeña sí, pero con falta de inquietud en muchos ámbitos de la misma para mostrarse, al menos, orgullosa de ella misma. Da la sensación de que tenemos unas casas y unas calles donde estamos pero aún estamos lejos de decir que “somos de Vitoria-Gasteiz“. Queremos enfocar el debate desde esa visión diversa que propone la organización: cultura, educación, emprendizaje, social, comercio, innovación, empresa, personas… ¿Qué hemos de hacer para cambiar eso? ¿Estamos ante una situación de “sálvese el último” o bien unimos esfuerzos para avanzar y desarrollar sumando diversas fuerzas y agentes?

El evento se celebrará, en toda España y también como novedad en otras ciudades internacionales, este VIERNES 23. Nuestro evento en Vitoria-Gasteiz, la sede nº 26, será de 17.30h a 19.30h en el local del HUB GASTEIZ, una iniciativa recién creada que quiere conectar empresas, personas, organizaciones de Vitoria-Gasteiz. Creemos que es el entorno ideal para este día. Puedes inscribirte en este link, corre, que el aforo es de 20 personas presenciales pero “igual miramos para otro lado” si hay mucho interés. El evento se podrá seguir también por twitter con el hastag general #kfe08 y en particular #Vit01 por lo que desde “dentro” y desde fuera se podrá seguir y…compartir.

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may 07 2014

No es lo mismo, es distinto

Aaayyy Miguel, Miguel. Mira que lo hemos hablado veces mientras nos tomamos tú un botellín de agua del tiempo y yo un café cortado con azúcar moreno: algo está pasando con la publicidad hoy en día. Ésa que estudiamos con ilusión. Ésa que nos gusta ver cada día y nos pasamos los links para ver la opinión del otro y debatir sobre ella. Ésa que siempre quisimos hacer, que nunca hicimos pero que queremos hacer en el futuro. Ésa que la gente habla en la calle, el mejor premio de la buena publicidad más allá de la compra del producto o del servicio en cuestión. Ésa que nos ayuda a entendernos como personas más allá de comprender qué nos dicen las marcas. Pero de eso hay tan poco hoy en día. Una pena.

Seguramente hayas visto el último spot de Desigual con motivo del Día de la Madre, ¿a que sí? Tengo ganas de leer tu opinión. Una marca que quiere mostrar su personalidad tan diferente en su mercado que ha provocado una multitud de comentarios en la calle, en las redes sociales, etc. Ya comenté recientemente en El Diario.es que desde mi punto de vista era totalmente coherente con la posición que estaban mostrando en su categoría, la moda, una categoría plana y dominada por “lo mismo”. Y en ese espacio está tratando de ganarse un territorio propio de rebeldía, de independencia, de autoafirmación de un estilo de mujeres, que quizá quiera ir más en contra de lo establecido que a favor de algo. Es lícito. Pero una vez más entramos en el debate de qué es la marca y qué es la publicidad. Porque esta campaña, de publicidad, queriendo jugar con el momento puntual del Día de la Madre, con lo que creo supone ser madre y, creo, queriendo seguir con la línea marcada anteriormente, ha jugado a hacer publicidad porque sí, más que a seguir construyendo su marca. Es lo que en deporte, y en eso tú y yo coincidimos también, le llaman “ataque de entrenador”. Y es que alguien, no me digas quién si la agencia que presenta la idea o el cliente que propone que “hagan algo notorio” y que después aprueba, se ha pasado de frenada.

Miguel, algo estamos haciendo mal cuando la gente sigue confundiendo lo que es marca de lo que es publicidad. La publicidad sirve para construir marca pero la marca es mucho más que la publicidad y podría vivir sin ella. Al revés, no. Sí, lo tengo claro. Si de ese spot hubiéramos quitado el logo de la marca, estoy seguro que mucha gente diría que es de Desigual. Pero lo que sí tengo claro es que hay veces que confundimos ser notorios, que se nos conozca como sea, con construir una marca, y lo que me parece más retador, construir una idea cultural en la mente de las personas. Lo están haciendo muchas grandes marcas, pero que muy bien. Lo hace Nike, lo hace Apple, lo hace Google cada día con sus doodles, Moleskine, Patagonia, Heineken, la Champions League, Chobani… construir bajo una idea cultural todo un universo simbólico donde la gente se siente parte de ella, vive la marca independientemente de que haya o no publicidad. Eso son las marcas. Ésas son las grandes marcas.

Y eso que cada día que pasa sigo creyendo en la buena publicidad. No hay más que darse una vuelta por Vimeo y encontrar joyas. Parecen aquellos vídeos corporativos tradicionales pero son verdaderas historias que hacen integrarte como si formaras parte de ella. Spots de una duración más larga que los que veíamos en televisión porque ahora las condiciones de acceso a contenidos audiovisuales ha cambiado mucho y se nos hace más cómodo ver “pelis” de casi 2 minutos en cualquier soporte que uno de 30″ en la televisión de casa. A mí me encanta por ejemplo esto que ha hecho la gente de turismo de las Islas Canarias.

The Lanzarote Effect from Lea et Nicolas Features on Vimeo.

No es tanto el formato de los mismos lo que me preocupa, sino que las marcas vayan construyendo su personalidad paso a paso, que a medida que quieran ser conocidas sean sobre todo reconocidas por algo, y eso se construye hoy en día, en cada acción, cada día, con cada soporte. Quizá Desigual tuvo la oportunidad al día siguiente en sus redes sociales de desdramatizar la acción, decir eso de “es publicidad y a veces la publicidad es un juego” y quizá hubiera mitigado un tanto su osadía… a pesar del correspondiente daño que nos hace a tod=s l=s que nos dedicamos a esto cada día desde bien prontito.

El problema no es el anuncio de Desigual. El problema es que hoy estamos en tal proceso de cambio que las marcas y sobre todo las personas, estamos modificando nuestras pautas y comportamientos. Vivimos tan al segundo de lo que pasa ahora mismo en Twitter que ante tal sobredosis de información en cualquier soporte, necesitamos a veces que alguien nos diga y nos reafirme en quiénes somos o que incluso quiénes nos gustaría ser. Ahí creo que muchas marcas nos deberían ayudar. Creo en ese rol de las marcas de construir significados sociales y culturales que traspasen la línea del producto en sí mismo. Ahí, la publicidad debería insistir en enseñarnos por qué una marca nos es útil y sobre todo por qué deberíamos, al menos, tenerla en consideración.

Me viene a la cabeza una canción, quizá algo viejuna, que me parece viene de perlas para este post. ¿Te acuerdas Miguel de “No es lo mismo” de Alejandro Sanz? Lee:

no es lo mismo ser que estar
no es lo mismo estar que quedarse, ¡que va!
tampoco quedarse es igual que parar
no es lo mismo
será que ni somos, ni estamos
ni nos pensamos quedar
pero es distinto conformarse o pelear
no es lo mismo… es distinto

Estamos haciendo de la vida un espectáculo que a veces es innecesario. La publicidad tiene que recobrar ese espíritu original de tratar de ayudar a enseñar a las personas lo que una marca puede hacer por ti. Y cualquier cosa no vale. Por eso no es lo mismo publicidad que marca. Por eso cuanto más creo en la publicidad más me apasionan (algunas) las marcas. Venga, vamos a leer tu post, Miguel, que seguro tiene esa mirada tan pertinente como siempre.

(Un nuevo Post “bis a bis” escrito y desarrollado junto a Miguel de Andrés, en Lost in Amsterdam, donde encontraréis sugerentes ideas, fijo)

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