Ene 12 2012

De tripas, comunicación

Este 2012 tiene pinta de que va a modificar algunas actitudes en muchas marcas. Atrás quedaron los tiempos de la novedad de las herramientas de social media, atrás quedaron también los perfiles, avatares y cosas de ésas y atrás quedaron otros como eventos, etc. Sí. Es cierto que algunas aún ni aparecieron pero casi que mejor, la verdad.

Estamos más en un momento cualitativo de las marcas y de la comunicación. El cambio de contexto marca muchas de las actuaciones que se plantean y el hecho de que además se produzca un cambio en el uso de los medios y del ocio en la sociedad, hace que la actitud ante las marcas también varíe. El contexto está provocando que las marcas cambien.

He comentado alguna vez eso de que “comunidad” es una palabra fundamental.

Generar comunidad o formar parte de una comunidad te permite estar en permanente contacto con tu perfil de “consumidor-cliente-público”.

El concepto “target” se nos queda corto y preguntarnos, como hasta ahora, quiénes son nuestros clientes, me parece incluso reducido. Las comunidades influyen en las decisiones, hasta el punto de convertirse en exponentes de muchas marcas, donde la compra-uso de tu producto/servicio es el punto final. Pero éstas se rigen bajo dos importantes fundamentos, a mi entender:

  • coherencia
  • transparencia

Este hecho de relacionarte con las “comunidades” tiene a su vez una relación directa con el tono de la comunicación y con lo que queremos contar compartir. Marcas con personalidad propia y diferenciada, marcas con voz propia, marcas que hablan hacia fuera desde dentro, marcas en definitiva que “sienten” lo que dicen.

Ahora os preguntaréis que sí, que todas hacen esto. ¿Estáis seguros? Mirad a vuestro alrededor. Creo que hoy en día estamos en un estado tal de igualdad entre marcas donde precisamente falta “pasión”, falta mirar a los ojos del consumidor y hablarle desde dentro, sincera y honestamente. Muchas marcas se convierten en una más…y ahí muchas categorías han vuelto a perder están perdiendo la batalla frente a la marca blanca. Confusión de marcas, de mensajes, de estilos. Lo comenta brillantemente el “maestro” Monerris:

Vengo de un siglo en el que las marcas grandes, las únicas por lo demás, lo tenían todo, menos un compromiso sostenido y cierto con los consumidores, más allá de la transacción o del vender y comprar más primario.

Se acaba imponiendo en mucas de ellas el “me too” como estrategia de comunicación. Luego pasa lo que pasa.

Estoy inmerso en plenos procesos de construcción de algunas marcas y este tema me atormenta. ¿Cómo dejar de ser ser uno más entre la comunidad para convertirte en alguien “relevante”? ¿Cómo imbuirme de las características de las comunidades en cuestión para construir ese vínculo estable y duradero a corto y a medio plazo? Hablar un mismo lenguaje es un posibilidad. Usar sus mismas herramientas es otro camino. Pero sobre todo hay dos cosas que sí que creo son esenciales:

  • escuchar: si quieres saber de algo, oir no es suficiente. Es estar en permanente estado de alerta de contenidos. Pero sobre todo llegado el momento participar a tenor de las conversaciones que se dan. Tod=s tenemos un punto de vista acerca de algo. En una comunidad se hablan de muchas cosas, relacionadas con tu producto … o no. Como si tuvieras a tu mejor amig= delante tuyo.
  • hablar desde “dentro”: sinceridad, transparencia, honestidad, tono propio, … marcas que te hablan desde las vivencias más que desde las promesas. Marcas que expresan el presente más que el futuro. Ya no es el beneficio futuro. Es el presente… aunque a veces no te guste.

Hay algunas marcas (para mí) que sí que lo hacen: Ikea, Moleskine, Moritz, Imaginarium, La Sexta, Orbea, Munich… todas tienen en común una “personalidad” muy marcada y, desde mi punto de vista, hablan desde dentro. Creo que ésta es la lección. No mirarte hacia dentro sino que los contenidos, los significados “salgan desde muy dentro” hacia tu comunidad.

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La foto es de Flickr, de Juan Ignacio Sánchez Lara

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Nov 16 2011

No sólo de palabras vive la humanidad

Escribí esta reflexión hace unas semanas. La recupero porque quiero mantenerla todavía más viva. A ver qué os parece.

Ahora que todo el mundo parece que ya comprende la necesidad de tener un posicionamiento diferenciado y una propuesta de valor para contar al mercado, resulta que ya no nos es suficiente. Sí que es verdad que queda mucho por recorrer en el ámbito de la comunicación pero lo que no es menos cierto es que en esta actual batalla de percepciones empieza a llamar la atención la necesidad de “hacer algo diferente” absolutamente coherente con lo que dices.

La consistencia en la comunicación para fijar tu “concepto” está pasando a mejor vida. “Hay que martillear”, me contaban hace unos pocos días “para fijar nuestra idea en la comunicación”. Sí. Pero más que martillear constantemente, lo que queda en la mente del consumidor y del ciudadano es la acción. Demuestra lo que sabes, haciendo. Porque ése es el mejor reflejo de tu conocimiento.

De la “consistencia” a la “coherencia” hay un ligero paso que lo que pretende es involucrar y hacer partícipe al otro de ese diferencial que pretendes trasladar. Vas de “innovador”, pues innova. Vas de emprendedor, pues emprende. Vas de “responsable socialmente”, demuestra en qué eres responsable. La coherencia fija percepciones. La coherencia compromete. La coherencia hace partícipe al resto. Y en unos tiempos como los corren, el mensaje no es sólo que cuentes tus bondades de la manera más atractiva y llamativa posible sino que además lo demuestres con ejemplos y casos cuanto más participativos y más alineados con tu propuesta de valor, mejor.

Una mentira contada mil veces puede convertirse en verdad. Esa es llevado al extremo la consistencia. Una acción en la calle ligada con una buena estrategia de comunicación coherente con tu discurso, cala más. Es más estable y sobre todo más recordada. A base de experiencias, no sólo de palabras.

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Nov 08 2011

El diván de las palabras vacías

Published by Juanjo Brizuela under Reflexiones,personal

¿Qué es esto? Inicio esta “divertida” serie de esas palabras que nos llenan la boca y en cambio se pierden en el aire. Esas palabras que tooooodo el mundo utiliza pero en cambio dejan un camino vacío en sus demostraciones palpables. Palabras que de tanto utilizarlas, en diferentes ámbitos, van perdiendo significado, concreción y claridad. Palabras que van a ir engrosando el “saco de las palabras vacías”. Definitivamente, ésas que no dicen nada.

No me gustaría hacerlo sólo. Quisiera que quienes estáis ahí enfrente de la pantalla leyendo este post (¡gracias una vez más!), si os apetece, podáis ayudarme podamos ayudarnos para reconocer esas palabras que van perdiendo sentido y así “decir las cosas como son”, más que como “parece que son”.

Ya hablamos en anteriores posts de términos que hemos de cambiar, como marketing, como “departamento de comunicación“, etc. Cambios que se producen porque en estos días tan dinámicos y casi tan revolucionarios, estamos utilizando términos “viejos” para definir nuevos significados, nuevas formas de hacer, nuevos descubrimientos. A todo le llamamos igual. Todo nos parece lo mismo. Incluso todo puede parecer lo mismo. De ahí, que las cosas pierdan valor. Queremos explicar algo, no sabemos cómo y para eso utilizamos “palabras fetiche”, que nos solucionan el problema… hasta matar la palabra.

El lenguaje tiene estas cosas curiosas. Sirve para entendernos, para podernos comunicar con el “otro”, para compartir un conocimiento, para conversar y dialogar, para provocar sentimientos. Pero a veces ocurre la curiosa circunstancia que hace que no nos entendamos, que no podemos comunicarnos con el/la “otr=” porque no nos entiende, que hagamos monólogos, que provoquemos simplemente olvido e indiferencia. ¿No está el lenguaje para justo lo contrario, digo yo? Parece que no.

Pasa un día, pasa otro, en la calle o en los medios, en el trabajo o en casa… el caso es que seguimos utilizando palabras “que-se-han-vaciado-de-contenido” para precisamente dotárselo cuando es prácticamente imposible. Queremos decir algo que no lo es. Queremos concretar en algo que es muy difuso. Queremos explicar y no se nos entiende.

¿Qué está pasando?

No es que ya no sepamos llamar las cosas por su nombre. Sino que simplemente buscando nombres hemos hecho tan poco esfuerzo que hemos perdido la capacidad de poder explicar mejor las cosas, empleando términos que ya se usan y “reubicarlos”. Así, esta lista está creciendo y creciendo.

Así que os animo por si sabéis una palabra (o muchas) que creéis que ha(n) perdido el sentido para que entre tod=s podamos redefinirla. Y saber por qué la hemos “destronado” de su puesto. Yo prometo que en breve pondré la 1ª, a modo de ejemplo, pero sobre todo porque cada vez que la oigo siento esa rara sensación de que “algo está pasando y no debería pasar de esa manera“.

¿Aceptáis el reto? Espero que sí.

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La foto es de Flickr, de Only Charly

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Oct 27 2011

Del homo sapiens al homo sociodigital

Anda uno siempre dando vueltas a cómo estar lo mejor formado y preparado siempre. Eso de que has estudiado y ya, no es suficiente en el mundo de hoy. Cada día se aprende algo, en especial de experiencias vividas o de algo que has leído-visto-oído. Básicamente nuevo conocimiento, bien relacionado con tu actividad diaria o bien de otro campo que te permita vislumbrar un nuevo camino para el futuro. Pero voy más allá. Me parece importante adquirir nuevas competencias y habilidades. NUEVAS.

Lo digital está ya en la vida de cada uno. Si hecho la vista atrás me doy cuenta de que hace 14 años lo del mail era algo, para mí, sorprendente. Siempre con la sensación de que mandabas algo al ciberespacio y, hala, tiró-la-piedra-tiró. Y recuerdo la 1ª vez que entró la RDSI y entramos en Internet. De eso a hoy ha pasado relativamente poco tiempo y andamos enfrascados en otras aventuras.

Hoy, el mail es lo habitual. Y las consultas-miradas-lecturas en internet forma parte de lo normal. Así que alguien que sepa convivir y ser “efectivo” en ello, tiene mucho ganado en su vida profesional. ¿Y qué hay de lo socialmedia? ¿de la aceptación de las redes sociales como parte de tu actividad? Si nos atenemos a datos como que por ejemplo que el 85% de l=s usuari=s de internet participan activamente en una red social “pura”, o que el 40% de l=s usuari=s de Twitter lo hacen desde el móvil, pues son datos a tener muy en cuenta.

El profesional de la comunicación es muy diverso. Quizá porque tenemos un “nombre” demasiado polisémico. Desde periodistas, publicistas, audiovisuales, “tecnólogos”, políticos, comerciales, … precisamente por tener en común que se ha de establecer un “vínculo” entre “marcas” y personas, hemos de tener en cuenta más que nunca estos datos y esta realidad. Ya no es sólo CONOCER (que lo doy por supuesto, ¿o no?) sino sobre todo USAR frecuentemente. Y pongamos el término frecuente al nivel de cada uno pero me temo que un buen rato al día.

Luego hay niveles de uso, claro. Quien está por ver qué ocurre alrededor, quien lo hace por “espiar y cotillear” a los demás, quien comparte conocimiento e información de otros, quien edita sus propias opiniones-estudios-trabajos-… hay niveles, claro. Pero para el mundo de hoy hay que SER SOCIODIGITAL y no solamente estar en las redes y ya. Este activismo muestra bien a las claras cómo es cada quien, lo acaba definiendo. Y qué puede aportar a una organización. A veces te puedes sentir la persona más avanzada del mundo y a veces el “improductivo“, el “frikie“, el que “se pasa el día mirando no-sé-qué“. Esto lo he oído yo bastantes veces. Me gustaría sin duda que se revisase el término productividad y eficiencia. Pero cada vez más nos encontramos con ideas, propuestas, reflexiones, datos que vienen fundamentados de alguien que por su “competencia sociodigital” ha sido capaz de descubrir e interpretar datos, información y opiniones para generar valor a su vez. Esto del copia-pega, resultará que no será tan malo siempre y cuando lo mejores, claro.

El “yo-de-eso-ni-idea”, “eso-es-para-frikies”, “eso-es-perder-tiempo” a mí como que cada día me da más yuyu. Pero lo que sí tengo claro es lo contrario. Que cada vez que me encuentro con alguien con quien hablo-escribo-tuiteo-comparto-feisbuqueo-blogueo, qe me da muchísima más confianza. Porque tengo claro que es alguien que está preocupad= por generar conocimiento, aportar valor y sobre todo poderlo compartir para que otros puedan a su vez ser un poco mejores cada día.

Así que creo que esta nueva competencia SOCIODIGITAL me parece esencial para el futuro para el presente. Y no hablamos sólo de herramientas ni gadgets. Hablo de competencias y habilidades. De usar, emplear y trabajar con ello. Si no la tienes, me temo que tienes mucho camino por delante. Si la tienes, por favor, desarróllala mucho más. Aporta valor.

P.D.: Tengo mucho por aprender y por desarrollar. Apenas balbuceo en esta competencia. Pero me esforzaré en ello.

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Oct 18 2011

El presente imperfecto del departamento de comunicación

Ponerte siempre al “otro lado” de tu negocio, te permite comprender mejor al “otro”. Te permite conocer lo que puede pensar y sobre todo tratar de adaptarte a esa realidad para ajustar tu propuesta a las auténticas necesidades y expectativas. El mundo de las agencias-de-publicidad-y-similares ha de cambiar sí o sí. El modelo que conocemos ya no sirve, definitivamente. Estamos ante otro modelo, otras estructuras, con otros roles y otras habilidades (ya hablaremos de ello) que han de responder a nuevas necesidades y comportamientos.

El que sí ha de cambiar también es el de los Departamentos de comunicación-marketing-publicidad-y-otros-similares. Si los hay, claro. Y donde no, habrá que definirlos. Estos departamentos tienen que pasar por una completa reestructuración. Principalmente, porque estamos ante una situación donde es necesario sí o sí generar valor añadido y que éste no venga únicamente de “gastar mejor”, como algunos creen. Si no de aportar al “core business” de la organización, verdaderos insights, verdaderas ideas que desde la comunicación aporten valor al negocio. Definitivamente, la comunicación tiene que dejar de ser ese medio/herramienta de la organización para trasladar los valores al mercado y/o públicos de interés para convertirse en un auténtico “think tank” que aporte nuevo conocimiento a las empresas e instituciones.

Hoy en día, el ruido es ensordecedor y posiblemente la pelea no sea lograr ni GRP’s ni cm2 en prensa ni fans ni followers en Facebook y Twitter. No. El tema es cualitativo. Y tiene su lógica. Precisamente por ser esa “herramienta” de las organizaciones, el conocimiento que existe del “usuario-público-consumidor-cliente final” (sea éste incluso del mundo B2B) es tal que tiene que aportar nuevas posibilidades que se trasladen a los departamentos de I+D+i, a los departamentos de desarrollo de producto, al de atención al cliente, al de participación, a la dirección, etc. ¿Dónde se quedaría si no todo ese conocimiento? ¿Quién podría “alertar” sobre determinadas oportunidades a la Dirección?

Por otro lado, hay tanto conocimiento del producto/servicio, tanto saber al dedillo muchas interioridades de las organizaciones, unido al conocimiento externo de tendencias y comportamientos de los “usuarios-públicos-consumidores-clientes finales”, que pueden ser tratados de tal forma que re-diseñemos, re-pensemos y re-hagamos nuevas propuestas que puedan llegar mejor al mercado, más cercanas y sobre todo más “pertinentes”.

Es cierto que el ejercicio no es fácil. Son Somos los que “gastamos el dinero”. Claro, gastar. Porque es difícil comprender la diferencia entre “gastar” e “invertir”. Yo también gasto dinero de mi nómina en productos bancarios. Lo que pasa es que a veces obtienes más de lo que gastas y a eso se le llama, curiosamente, INVERTIR. Pero el problema es SABER INVERTIR, reconocer el verdadero valor generado pero sobre todo poder pasar de ejecutar a pensar estratégicamente.

Estuve en un lado de la mesa. Ahora me toca en el otro, aunque a veces no sé muy bien en qué lado me encuentro. Pero sí tengo claro es que estamos en un verdadero momento de “APORTAR VALOR“. En su día hablamos de esa diferencia entre “exploTar” y “exploRar” y que ambas expresiones debían darse sí o sí en las organizaciones. Seguramente en determinados niveles organizativos estemos pasando por un momento de quiebra de los “departamentos funcionales” para convertirnos ya en “organizaciones inteligentes“. Y la inteligencia es una virtud que permite en especial interpretar las señales, los gestos, las intuiciones y los movimientos en determinados ámbitos para generar un nuevo valor, una nueva idea, una nueva acción.

La comunicación-marketing-branding-publicidad etc, estos departamentos en muchas organizaciones han sido únicamente departamentos ejecutores de acciones “rutinarias” y muchas veces llegadas desde fuera. Esto seguirá siendo necesario. La empresa/organización/institución ha de rodearse de “expertos-especialistas” en sus materias para arrojar alguna luz sobre algún tema oscuro. Pero lo que sí es cierto es que esta ejecución, ese “maldito día a día” ha impedido mirar más allá. Actuar como una “empresa abierta” es clave. La empresa debe “abrirse” hacia fuera pero sobre todo tiene que abrirse desde “dentro”.

Quizá de esta reflexión del “explotar vs explorar”, del cambio de comportamientos, la tecnología, etc… surge ahora esta pequeña reflexión para el (desde mi punto de vista) mal llamado “lado-del-anunciante“. Esa palabra hay que desterrarla: a-nun-cian-te. Brrrrrr.

Yo veo este cambio. Ojala lo vea.

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La foto es de Flickr, de Icrf

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Oct 07 2011

Think different

El día llegó. Era la keynote que mucha gente se imaginaba que podía llegar y que nunca quería que llegase. Steve Jobs falleció.

Sí.

Soy de Apple.

Casi desde la universidad y hasta el día de hoy. Primero por temas de “aprendizaje de Diseño Gráfico” y luego ya como herramientas de trabajo…y de ocio.

No sé qué pasará en el futuro con estas gadgets/aparatos, pero de momento, Apple-maniaco practicante. Por lo funcional y por lo emocional. Me gustan mucho sus productos (y servicios) y me encanta la marca, es MI marca, probablemente.

Es difícil predecir cosas y pensar qué hubiera pasado si. Pero lo que sí creo es que no sé qué sería de este mundo sin la aparición de Apple. Rompió barreras al inicio, con su aparición. Rompió mercados tanto con el iTunes como con el iPhone. Y seguramente haya algo ahí guardado que pueda cambiar algunos hábitos en el futuro.

Ya no es por la multitud de frases de su vida, etc. Pero sí que creo que expresó una forma de hacer las cosas, una filosofía ante lo que imperaba en el mercado, una serie de productos con el diseño y la sencillez como bandera y seguramente muchas cosas más. Luego quedará el debate entre la marca y la marca personal, que seguramente irá apareciendo a partir de ahora.

Sin más.

Quería que fuera mi pequeño homenaje, que quede guardado. y que lo comparto con vosotr=s.

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Sep 28 2011

¡Ya vale! defendamos el (nuevo) marketing

Seré breve poque seguro que a medida que avance escribiendo, este post me irá enervando la sangre.

“estoy harto de oir eso de “eso es cosa del marketing”, “cosas del marketing”, “es sólo marketing”

Vamos a ver.

Cuando decimos eso es que, entiendo, se referirá a que son cosas del marketing…DEL MALO. Digo yo. Serán ideas malas. O conceptos mal contados. Pero ¡¡¡ ya vale !!! Cada vez que oigo esa “mísera” frase en boca de muuuucha gente, me da la sensación que ya se ha convertido en una “frase hecha” o bien que se tiene muy poca idea de lo que es marketing, de verdad. Justo ayer mismo, el propio Julen comentaba algo similar en una reunión precisamente sobre “marketing del sentido común“, con Amalio y Mª Jesús.

Porque, claro, ahora podríamos preguntarnos después de oír una frase de ésas:

  • ¿no será que ni siquiera han sido capaces de presentar un producto bien pensado y bien planteado al mercado?
  • ¿no será que no conocen bien a quienes lo pueden “consumir” y por tanto les da igual unos que otros?
  • ¿no será que tampoco han sido capaces de reconocer una necesidad y/o una oportunidad por parte del público?
  • ¿no será que no son claros, sencillos, simples en el mensaje a trasladar? ¿que no lo saben hacer?
  • ¿no será que no entienden cómo funciona el contexto en el que su producto/servicio quiere pertenecer?
  • ¿no será que realmente no hay nada beneficioso para las personas a las que se dirigen?
  • ¿no será que no aporta nada realmente nuevo/sorprendente/estimulante para el mercado?

Claro.

Hacerse estas preguntas resulta a veces incómodo, molesto e incluso que piensen eso de “para-qué-sirve-eso“. Entonces, pasa lo que pasa.

Así que por favor, aunque sólo me “oigáis” un=s poc=s, empecemos a tener más consideración o al menos, primero, defendamos el rigor y el criterio en términos de marketing, y lo extiendo a la comunicación y por supuesto, al branding; segundo, demos paso y usemos el altavoz de aquellas acciones de marketing novedosas y con muy buenos resultados.

Me preocupa otra cosa más y es que quizá debamos repensar el término MARKETING, definitivamente. Porque como los tiempos están como están, quizá sea bueno tener un poco de autocrítica, pensemos lo que hemos hecho mal con sinceridad, cambiarlo sin dudar y CONTARLO. Que queda mucho por contar y así nos va.

A ver si poco a poco, vamos dejándonos ya de palabras vacías de contenido pero que chillan a tu oído.

Pues eso. Ya me he desahogado. ;-)

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Jul 21 2011

Si no aporta valor, no lo hacemos

Esta reflexión viene de una conversación con un cliente: “si no aporta valor, no lo hacemos”. Estábamos hablando de aquello que podría rodear a una posible acción de comunicación. Más allá de una visión clara de la comunicación (por qué y para qué), hoy en día no podemos malgastar balas de la recámara en dedicar esfuerzos a hacer algo que aporte más bien poco. Así que bien sencillo y bien “crudo”: qué aporta.

La duda me queda en que quizá no sea aplicable a todos los sectores pero desde luego que añadirle un nuevo giro a la tuerca cuando planteamos la comunicación de nuestras marcas se va a convertir en totalmente necesario. Porque comunicar, comunicar ya se comunica. El silencio también comunica. Y en internet se está comunicando constantemente. La cuestión a mi entender radica en dos claves:

  • Hasta qué punto logramos la implicación y el compromiso de nuestro cliente con dicha comunicación
  • Qué nuevo sentido aporta a nuestra presencia-identidad-propuesta de valor-significados-valores

Respecto al primer punto, me sigue sorprendiendo que se insista e insista sobre el cliente, cliente, cliente como algo absolutamente novedoso, cuando debería de estar claro. Aunque no lo parece. Se habla de “engagement“, de implicación y participación. Un bonito reto pero provoca realmente vértigo decidir ceder protagonismo a él/ella. Si ni siquiera sabemos quién es nuestro cliente, ni cómo es, ni qué piensa, ni cómo actúa…estamos lejos de decidir que sea él/ella quien pueda protagonizar nuestra propia relación y no únicamente nosotros. Aún más, cada cliente se comporta de manera diferente con el mismo producto en según qué contextos aun siendo la misma persona. Y expresa diferentes cosas según ello. Luego ya no es un problema de quién sino de CÓMO. Y lo que nos interesa es eso precisamente para poder lograr su implicación y compromiso.

Y en segundo lugar, si no aporta un nuevo campo, algo totalmente novedoso que permita desarrollar un campo, no merece la pena continuar. Los problemas de comunicación precisamente se inician porque no se comunica. Pero cuidado al estar contando, contando y contando cosas que entendemos son interesantes pero no tienen nada de RELEVANCIA. Y se es relevante no sólo porque el cliente necesita una solución en ese sentido sino también porque se abre un nuevo campo de ACCIÓN para lograr un impacto destacado en ello. Hay marcas que únicamente hablan pero creo que hoy se necesitan marcas que inciten a actuar de acuerdo con un discurso, con un nuevo enfoque o con un nuevo contexto. Ahí es donde se puede lograr la implicación del cliente y sobre todo donde logramos que nuestra marca pueda estar presente y jugar un papel activo. Ya comentamos hace unos post que estamos hablando de ACTITUD DE COMUNICACIÓN más que simplemente contar.

Un ejemplo que me ha llamado la atención, en este sentido. es el nuevo giro que tiene la marca de moda MANGO (de la mano de Villarrosas, quién si no). Curiosead por favor.

Así, no debería valernos únicamente saber cuál es el retorno de la comunicación. N siquiera si realmente somos percibidos y asociados tal y como queremos. Es mejor descubrir nuevos campos para ser más participativos, para acercarnos más a nuestros clientes (de toda la vida y/o nuevos) y sobre todo para provocar acción más que simplemente escucha. Quizá sea por eso que hoy el “marketing de guerrilla” (no me gusta pero nada este nombre) se sitúe mucho mejor que una simple campaña de publicidad o una simple nota de prensa.

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La foto es de Flickr, de Erio

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Jun 01 2011

¿Y si empezásemos de nuevo?

Propongo un ejercicio para todo el mundo, es el siguiente: ¿tenéis lápiz y papel? (o wiki, o lo que sea… ;-) )

Introducción: Seguramente much=s de vosotr=s trabajaréis en alguna organización, propia o como empleado. También es cierto que los roles serán diferentes en cada caso, pero me imagino que podréis decir algo de vosotr=s mism=s:

  • Definición del negocio
  • ¿Cuál es vuestra propuesta de valor? ¿en qué se diferencia de otras similares en el mercado?
  • ¿Cuál es el principal rasgo de vuestra categoría de mercado?

Muy bien. ¿Difícil? A veces resulta complicado definirse a sí mismo. Pero sigamos.

Seguramente, todas vuestras organizaciones estarán inmersas en diversos problemas o situaciones un tanto complicadas: problema de producto, caída de ventas, competencia más agresiva, pérdida de confianza en el sector o en la categoría, etc.

  • ¿podrías decir cuál es en tu opinión el principal problema que está ante ti? ¿por qué?
  • ¿En qué afecta a tu organización?

Muy bien. Actitud crítica. Mirada externa y a su vez interna. Demos un paso más:

  • ¿Qué soluciones propondrías?
  • ¿Desde dentro de la organización?
  • ¿Y hacia fuera?
  • ¿Buscarías apoyo externo, opinión al sector u otros? ¿A la competencia?

Y ahora una pregunta clave:

¿qué importancia le darías a la comunicación? ¿y a Internet? ¿qué rol jugarían?

¿y tu marca, qué aportaría?

GRACIAS.

El juego es bien sencillo. Se trata de comprenderse mejor a sí mismo. Pero sobre todo, se trata de intentar mirar más allá del simple “status quo”, es decir, del “estáte como estamos”. Quizá por el miedo a lo desconocido, a los cambios, a la inseguridad, etc, el mundo de las nuevas ideas, la búsqueda de nuevos espacios, los nuevos retos, está pasando por malos no-buenos momentos.

La pregunta en este sentido sería:

Si hoy comenzaras este “mismo” proyecto, ¿cómo lo harías? ¿qué te plantearías? ¿sobre qué aspectos pivotarías el modelo de negocio? ¿qué propuesta de valor propones? ¿en qué te diferenciarías?

¿qué papel le darías a la marca?

Aquí me quiero fijar en l=s auténtic=s “emprendedores“; gente que más allá de una idea tienen sobre todo una visión más cultural, más social y sobre todo más de buscar una respuesta a “cómo encontrar un espacio propio en el mercado”. Y especialmente que lo “QUIEREN CONTAR“. Estamos más en un constante ejercicio de comunicar, comunicar y comunicar y de mostrar, mostrar, mostrar. Y hoy en día, en cualquier organización, aun siendo una “veterana”, éste debería ser un ejercicio constante y de obligado cumplimiento.

Desde mi punto de vista, y como aprendizaje del mundo del “emprendizaje”, veo dos pilares esenciales en este ejercicio:

  • Visión permanente al exterior: el emprendedor mira con ojos críticos pero agudos lo que ocurre a su alrededor. Sabe quién-qué existe en dicho mercado y en todo momento piensa cómo puede diferenciarse más y más. A veces es simplemente una dimensión funcional de la categoría, un aspecto no trabajado, pero sobre todo tiene una clara intención de tratar de llegar mejor al consumidor. Esta “actitud abierta” es fundamental para comprender lo que hay ahí fuera.
  • Quién-Quiénes lo llevan a cabo: hay gente inquieta en todas las organizaciones, con ganas de aportar, de hacer cosas nuevas, que genera ideas y que tiene una auténtica actitud “inquieta”. Pero además quien emprende siempre está en una continua búsqueda de apoyos, contraste de opiniones, redes, alianzas, etc. “Tengo una idea y quiero que la veas”, afirman constantemente. Lo importante en este sentido es reconocer el valor de la red, el valor de los que están “fuera” de tu espacio. La apertura. Lo abierto. El conocimiento no se queda ni DENTRO de la organización ni en una sola de sus personas. Cuanto más se abra, cuanto más contraste de opiniones mejor desarrollo futuro tendrá.

Así que mi pregunta es bien sencilla: ¿y si empezásemos hoy de nuevo? ¿haríamos las cosas de otra manera?

Pues hagámoslas.

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La foto es de Flickr, de Emilia Garassino

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May 24 2011

Conocer mejor al usuario, design thinking y marcas

Hace unos días estuve en una de esas charlas-trabajo con grandes amigos como Asier López, Iván Marcos, Jon Sáez, Iñigo Blanco, que algunos denominan “Think Tanks”, sobre “Design Thinking“. Lo cierto es que el tema era más para aprender sobre el término y lo que implica mucho más que aportar mi conocimiento al debate, que es más bien poco (de momento ;-) ). Se explicaron procesos, ideas, propuestas, comentarios, etc… muy de la mano de los apuntes del “guía artesano” Amalio Rey, quien impartió un Taller hace unas semanas por estos lares. Recomiendo leer algunas de esas ideas para hacernos una idea de este término.

Desde hace mucho tiempo este mundo del “diseño” en su fase inicial me ha llenado de curiosidad. Su proceso de gestación, sus ideas y sus puntos de partida me recuerdan mucho a cuando hablamos de branding y comunicación. En especial si te refieres al “para qué“, “el qué” y en especial “para quién“. No es el diseño per se, ni siquiera un fin en sí mismo ni por supuesto que a todos nuestros productos/servicios le demos un toque de “diseño”. Eso no. Pero sí saber muy bien hacia dónde nos vamos a dirigir.

Hay algo que realmente me apasiona más de este debate y es el USUARIO. El centro del discurso. Lo que me parece curioso en estos momentos es sobre todo darle protagonismo ahora, preguntándome “qué hemos hecho anteriormente“, ¿todos nuestros esfuerzos en comunicación, branding y en diseño han sido mirándonos a nosotros mismos? ¿en quién estábamos pensando? Hemos pasado casi desde 0 a poner en el centro de muchas estrategias al DISEÑO y con él al USUARIO pidiéndole su opinión y sobre todo sus ideas para los futuros desarrollos de los nuevos productos.

Me parece curioso esto ya que da una clara muestra de cómo ha sido el pasado. Y me preguntó “dónde quedó la investigación de mercado“. Desde hace ya bastantes años ha sido algo que ha formado parte de las reflexiones de branding y comunicación: conoce no sólo QUIÉN es tu público sino en especial, CÓMO es tu público. Porque conociéndole mejor, comprendiéndole sus hechos, actitudes, preferencias y acciones será más fácil adaptarnos a él y no al revés. Lo cierto es que en estos años, salvo pocas excepciones, he visto muy poca investigación. Muy poca. Ahora sigo avanzando (y muchísimo) en ella, en repensarla, en tratar de descubrir (de la mano de excelentes profesionales, por cierto) el verdadero comportamiento del público, sigo observando también que pocas marcas lo hacen. Pero no sólo eso. Poco avance se está viendo (salvo muy honrosas excepciones).

En este nuevo mundo del “design thinking” espero que no volvamos a caer en una investigación tradicional del usuario, por mucho que empleemos nuevas tecnologías, etc… a buenas preguntas, grandes respuestas. Pero lo que sí me parece más esencial es observar detenidamente el comportamiento y el cómo los contextos de uso, contextos de relación y los contextos de compra actúan e interactúan entre usuarios-productos/servicios-marcas.

La verdad es que lo mires por donde lo mires, el reto es chulo, apasionante y tremendamente estimulante. Sí. Los CONTEXTOS. Palabro. Oí por primera vez esta palabra a Ramón Ollé. Contextos donde es posible que nos encontremos con diferentes perfiles de usuarios. Pero que tienen un fin común: un uso, una compra, una decisión. Ahí es de dónde hemos de comenzar a pensar en el futuro. ¿Cómo interpretamos ese momento? ¿Y cómo se comporta el usuario en la interacción? No me importa tanto de quién estemos hablando sino sobre todo lo que ocurre en un contexto determinado para la decisión sobre un producto/servicio. Claro que los contextos son complejos pero es ahí donde hemos de profundizar y analizar si queremos pensar en “PARA QUIÉN“, el “QUÉ“, el “CÓMO” y el “PARA QUÉ“.

El caso es que estamos uniendo campos que tienen un mundo por explorar enorme con el “design thinking” como motor: diseño, investigación, usuario, productos, servicios, innovación, marcas, comunicación, experiencias, marketing, branding, empresa abierta, antropología, sociología, psicología, neuromarketing, internet. Esto se pone divertido.

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La foto es de Flickr, de Bruno C

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